¿Cómo vivir una vida sexual plena sin compararse con otros?

Debemos dejar de compararnos con los estereotipos. No debemos olvidar que todo lo que vemos en la gran pantalla está maquillado y retocado, y que no se corresponde con la realidad

Llevar una vida sexual saludable es uno de los pilares fundamentales para sentirnos bien tanto física como mentalmente en cualquier etapa que estemos transitando de la vida. Vivir el sexo con libertad y sin tabúes nos hace sentir plenas, nos sube la autoestima y hasta beneficia nuestro sistema inmunológico.

Hoy en día, el sexo está en todas partes: en revistas, televisión y claro, en internet. Siendo así, es muy fácil compararnos con los actores y modelos que vemos en los medios de comunicación. Sin embargo, no siempre somos consientes de lo mucho que nos comparamos con otros, tanto es así que esto nos impide vivir una vida sexual sana y plena.

De esta manera, no podemos vivir nuestra sexualidad con total placer porque todo el tiempo sentimos que somos menos que lo que vemos en  el cine u otros medios. La consecuencia de esto es que siempre estamos insatisfechas y frustradas, ya que la vida real no cumple con nuestras expectativas, que son altísimas e inalcanzables. Este comportamiento atenta contra nuestra salud y repercute en otros aspectos de nuestras vidas, nos hace sentir deprimidas y con baja autoestima.

¿Qué vemos cuando vemos modelos y actores de películas eróticas? Solamente actores. Muchos de ellos pasan horas en el gimnasio para tener cuerpos soñados y que no se condicen con la realidad. Obviamente, tienen quilos de maquillaje y un ejército de iluminadores y asistentes que se aseguran que su imagen se vea siempre increíble.

En las escenas, vemos encuentros sexuales que duran horas, hombres que parecen esculpidos por una mano divina…Y ni hablar de los tamaños: cualquier hombre se queda “corto” si los comparamos con estos actores. Los orgasmos parecen acompañados por fuegos artificiales de Hoollywood y las posiciones parecen interpretadas por acróbatas del Cirque Du Soleil. Claro, la magia del cine hace que todo esto parezca real.

¿Qué vemos en nuestra realidad? Vemos algunas canas, algunas arrugas, quilos de más, músculos flacos, abdómenes abultados, y cuerpos que son el resultado de vivir la vida y algunos partos. Nuestras parejas tal vez ya son calvos con panzas que evidencian un gusto especial por la cerveza y los chorizos. En fin; la vida misma.

Muchas veces este panorama parece desolador frente a lo que vemos en la televisión: la clave, si uno busca la felicidad, es dejar de compararse con estereotipos imposibles y preocuparse por lo que hace uno.

¿Qué es lo mejor que podemos hacer aquello que nos perturba de una manera realista?

Lo importante es hablar abiertamente con tu pareja sobre aquellas cosas que no te hacen sentir cómoda, qué te gustaría modificar, lo que te gusta y lo que no: sin presiones ni ofender, charlar sobre lo que nos pasa siempre es el primer paso para vivir una vida sexual placentera.  

Dejar de buscar todo el tiempo un cuerpo imposible, una medida imposible, un tiempo imposible, dejar de fingir orgasmos imposibles para dejar de vivir frustradas y disfrutar de una vida sexual plena con quien gustemos. Charlar acerca de lo que no nos gusta y lo que sí, para trabajar sobre esos puntos, siempre dentro de una perspectiva sana y realista.

Fotografía cortesía de Adam Cohn

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