Cómo congelar la calabaza: trucos y consejos

13 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Anna Vilarrasa
La congelación es una excelente forma de preservar verduras y hortalizas, pues mantiene durante largo tiempo sus cualidades intactas. La calabaza es una opción a considerar si nos gusta como ingrediente.

¿Se puede conservar en el congelador una tortilla, un aguacate, unos tomates o un plato de paella? A veces es difícil saber qué alimentos pueden perder propiedades cuando son sometidos a bajas temperaturas. En el siguiente artículo nos enteramos si es posible congelar la calabaza y cómo hacerlo para preservar al máximo sus cualidades. 

El valor de las verduras congeladas depende, en gran parte, de una elección de materias primas de calidad. Y también de seguir los pasos adecuados para preparar, manipular y conservar los alimentos con total seguridad.

¿Por qué congelar la calabaza?

Esta hortaliza de invierno se conserva bastante bien si se mantiene intacta y en buenas condiciones. Es necesario guardarla en un lugar fresco y seco y protegerla del frío y del calor intensos. Así puede durar unos 6 meses. Sin embargo, en algunas situaciones es preferible congelarla.

Siempre es aconsejable hacerlo cuando un alimento está a punto de estropearse para evitar tirarlo. También en el caso de la calabaza. La mayoría de ejemplares suelen ser bastante grandes, con lo que es fácil que acabe sobrando siempre algún trozo.

Si se congela cortada, se puede disponer de la necesaria para cada receta sin necesidad de usar toda la pieza de una sola vez. Todas aquellas personas que son auténticas fanáticas de la calabaza pueden encontrar interesante congelar una cantidad antes de que acabe su temporada.

Montón de calabazas.
Las calabazas pueden congelarse y aprovecharse luego si se respeta el proceso adecuado.

Cómo congelar la calabaza

Para realizar una buena congelación de cualquier alimento se recomienda hacerlo sin agua ni aire. De esta forma se mantienen intactas las propiedades y no quedan aguados ni padecen oxidación. Para ello es importante usar los recipientes correctos y con cierre hermético.

También se aconseja no conservarla toda junta en un solo paquete, así como tampoco entera. Es mejor separarla en raciones individuales o en pequeñas cantidades. A la hora de usarla de nuevo, solo se sacan las cantidades requeridas. Es importante tenerlo en cuenta, pues una vez descongelada tiene que consumirse y no se puede volver a congelar.

Es conveniente marcar la fecha en el envase para llevar un control de los períodos de vida útiles. Preservada en buenas condiciones, en el congelador, dura hasta unos 2 meses sin perder propiedades. También se evita la aparición de quemaduras en la superficie del producto.

Existen dos formas básicas de congelar la calabaza. Se puede hacer en crudo o una vez está cocida. Elegir una u otra depende de cuál sea el objetivo y el uso que se le quiera dar en la cocina. Ambas son parecidas y te las detallamos a continuación.

Descubre: ¿Cómo almacenar y conservar los alimentos de manera segura en casa?

Congelar la calabaza en crudo

Usar este método de conservación sin someter el alimento a ningún tipo de cocción previo es muy útil cuando no está decidido el plato que se va a preparar. También cuando se dispone de mucha cantidad y se quiere usar en distintos tipos de preparaciones.

Estos son los pasos necesarios para llevarlo a cabo:

  • Antes de congelar la calabaza cruda, es necesario pelarla y lavarla bien. 
  • Una vez limpia, se corta en dados de 2 o 3 centímetros. La introducimos en una bolsa especial de congelado u otro recipiente adecuado. Como señalan desde la Academia de Nutrición y Dietética Americana, un buen envase evita la pérdida de humedad.
  • Un truco para que quede más suelta es colocar los dados de calabaza en una bandeja y tapar con papel film. Se mete en el congelador por un par de horas y pasado este tiempo se guarda en bolsas o envases de cristal. De esta forma, no se pegan los trozos entre ellos y se pueden coger solo los necesarios cada vez.

Congelar la calabaza hervida, frita u horneada

En otras ocasiones, es interesante cocinar primero la calabaza antes de congelarla. Sobre todo si el problema es la falta de tiempo y la necesidad de organizar menús semanales. En este caso, si se elabora hervida, frita u horneada también se puede conservar después en el congelador.

  • Para asarla es necesario pelar y lavar antes de nada. Se corta en dados de 2-3 centímetros o en rodajas. Los cortes se parecen a los de la piña o la sandía, según sea la forma de la calabaza. 
  • Se forra una bandeja de horno con papel vegetal, se colocan los trozos encima y se rocían con sal y aceite. Se cuece a 160 ºC hasta que está blanda. 
  • Una vez cocida se deja enfriar y se congela igual que la calabaza cruda. 
  • Todo este proceso sirve para cocinarla hervida, al horno o frita; al igual que el procedimiento para congelarla. 

¿Cómo se usa la calabaza congelada en la cocina?

Una vez establecidos los pasos a seguir para congelar la calabaza, toca conocer cómo se puede usar cuando es el momento de comerla. Saber descongelar de forma correcta es básico, pues de ello depende también que se mantenga en perfectas condiciones, con textura y sabor. 

La calabaza cruda se descongela en el frigorífico. Se puede hacer con toda la que está conservada o bien una pequeña cantidad. Recuerda que si se congela cortada en dados es más sencillo separarla. A partir de aquí, ya se puede usar para hervir, saltear o hacer un puré. La calabaza es un ingrediente muy interesante y nutritivo con grandes posibilidades en la cocina. 

Con la calabaza hervida, asada o frita se sigue el mismo procedimiento. Cuando se quiere consumir se coloca en la nevera y se deja descongelar por completo. De este modo, ya está a punto para comer. Si bien es recomendable sazonar con hierbas o especias y aliñar de nuevo con un chorrito de aceite de oliva.

Algunas de las preparaciones más básicas son las siguientes:

  • Triturada sola o con otros ingredientes (cebolla, puerros) para preparar una crema o puré de verduras.
  • Servida como acompañamiento para un segundo plato de carne o de pescado.
  • Como un componente más de las ensaladillas, junto con patatas, judías, guisantes o coliflor.
  • Salteada con arroz o quinoa.
Sopa cremosa de calabaza.
Las preparaciones a realizar luego de descongelar son muy variadas, ya que se trata de un producto versátil.

Sigue leyendo: 3 recetas con calabaza originales, fáciles y deliciosas

Principales recomendaciones para el congelado de la calabaza

Conservar los alimentos congelados es una opción muy práctica. De esta forma se alarga la vida útil de aquellos productos que son perecederos, se evita el despilfarro y es una oportunidad para ahorrar tiempo en la cocina.

La calabaza, ya sea cruda o cocida, también puede ser congelada. Aunque puede hacerse entera (una vez pelada), es recomendable con raciones más pequeñas para tener a punto las cantidades necesarias. Si se congela cocida es importante eliminar el exceso de agua y dejarla enfriar.

Por razones de seguridad alimentaria es imprescindible descongelarla en la nevera y nunca a temperatura ambiente. La calabaza cruda ya puede ser usada para la receta elegida y la que se ha cocinado está a punto para aliñar y degustar.

  • Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Servicio de Inocuidad e Inspección de los alimentos. Métodos inocuous para descongelar alimentos para los consumidores. Noviembre 2005.
  • Harrison J.A, et al. Preserving Food, freezing vegetables. University of Georgia.
  • Klemm S. Freezing. Eat right. Academy of Nutrition and Dietetics. Marzo 2018.
  • McGee H. La cocina y los alimentos. Enciclopedia de la ciencia y la cultura de la comida. Random House Mondadori. Enero 2008.