Conmoción cerebral en los niños

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la farmacéutica Sara Viruega el 11 junio, 2019
Victoria Blázquez · 14 julio, 2019
Una conmoción cerebral es un tipo de lesión que implica la pérdida de la función cerebral normal durante un período corto de tiempo.

La conmoción cerebral en niños está causada por un traumatismo o golpe en la cabeza que da lugar a un movimiento rápido y violento de adelante hacia atrás, provocando que el cerebro se golpee contra el cráneo.

Síntomas de conmoción cerebral

Los síntomas de una conmoción cerebral pueden ser sutiles y no manifestarse hasta 24 o 48 horas después de la lesión. Su reconocimiento es complicado en bebés y niños pequeños porque no pueden describir cómo se sienten exactamente.

Algunos signos que señalan indicios de conmoción son los siguientes:

  • Problemas de equilibrio o coordinación: andar inestable o presentar dificultades para realizar tareas simples como jugar con una pelota.
  • Parecer ligeramente confundido o aturdido.
  • Dificultad para recordar el futuro más cercano.
  • Falta de energía.
  • Parecer triste o más sensible de lo habitual.
  • Presentar signos de ansiedad o irritación sin una causa aparente.
  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Dormir mucho o demasiado poco.
  • Pérdida de apetito.
  • Llanto excesivo.
  • Pérdida de interés en sus actividades favoritas.
Niño pequeño llorando.

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Si tu hijo ha sufrido alguna caída y sospechas que se pueda haber producido una conmoción cerebral, pero no presenta síntomas, es posible que se trate de una lesión leve y no necesite tratamiento ni evaluación médica.

Si con el paso de las horas observas alguno de los síntomas arriba mencionados, acude a tu médico de atención primaria o al servicio de urgencias para que determinen si es necesario aplicar tratamiento o realizar análisis para esclarecer la causa del malestar.

Debes llevar a tu hijo inmediatamente al médico o llamar al servicio de emergencias en los siguientes casos:

  • Vómitos reiterados.
  • Presenta convulsiones.
  • Se marea o pierde el equilibrio de manera muy evidente.
  • Refiere dolor de cabeza intenso.
  • No se despierta.
  • Pierde el conocimiento.
  • Presenta confusión y no reconoce a personas familiares.
  • Balbucea y habla con dificultad (en caso de ser un niño que ya habla fluido).
  • Presenta alteraciones de la vista: pupilas dilatadas, visión borrosa (no reconoce objetos).
  • Hematomas y protuberancias grandes en la cabeza, presencia de hinchazón y ardor (especialmente en bebés).

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Diagnóstico de conmoción cerebral

Es muy importante que ante cualquier duda consultemos al médico, porque una conmoción cerebral diagnosticada a tiempo y correctamente tratada no supondrá ningún perjuicio futuro para la salud del niño.

No obstante, si no se presta atención a los síntomas que el niño refiere y no se actúa a tiempo, la conmoción puede derivar en un daño cerebral, con consecuencias fatales para la función motora y el desarrollo cognitivo y sensorial.

Para diagnosticar esta lesión el médico realizará una evaluación exhaustiva del funcionamiento del sistema nervioso del niño: pruebas de equilibrio, coordinacion y reflejos.

Además, puede requerir diagnóstico por imágenes (TAC, Resonancia magnética) para determinar el grado de afección del cerebro y las estructuras adyacentes.

Médico tocando la cabeza del niño

Tratamiento

El tratamiento dependerá de la gravedad de la lesión y de las características particulares del niño. Si el médico no pauta la hospitalización del menor, es probable que le recomiende seguir una serie de cuidados en casa:

  • Reposo. Suspender cualquier actividad que implique desgaste físico durante el tiempo que haya indicado el médico y mientras el niño refiera síntomas para evitar otro traumatismo y no alargar el periodo de recuperación.
  • Evitar cualquier tipo de actividad cognitiva: se recomienda que el niño falte al colegio o a la guardería mientras presente síntomas, para que estos no empeoren.
  • Incorporación gradual a las actividades cotidianas.
  • Ingerir gran cantidad de líquido y evitar alimentos excesivamente grasos o insanos.

Es importante que esté atento a cualquier cambio que presente el niño en las 48 horas siguientes a la lesión. Si empeorara o volviera referir algún síntoma, acuda de nuevo a su médico.

Síndrome post-conmoción cerebral

La mayoría de los niños se recuperan completamente con el tratamiento adecuado después de una conmoción cerebral. Sin embargo, en algunos casos, pueden padecer el síndrome post-conmoción cerebral.

Este síndrome está caracterizado por la manifestación de los síntomas propios de esta lesión una vez que ya ha pasado el tiempo previsto de la recuperación.

No están claras las causas por las que los síntomas se alargan en el tiempo en algunas personas. Generalmente, no depende de la gravedad del traumatismo. La incidencia de los síntomas podría estar relacionada con haber sufrido conmociones cerebrales recientemente o en reiteradas ocasiones.

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