Conoce 7 hábitos que dañan tu corazón

Valeria Sabater · 6 abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López el 17 noviembre, 2018
El tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol son hábitos nocivos para la salud en general, pero en especial a nivel cardíaco. ¿Conoces otros hábitos que pueden dañar el corazón? A continuación, te hablamos sobre ellos.

Existen hábitos que pueden parecer inofensivos, pero pueden terminar siendo perjudiciales para la salud en general. Por ello, es conveniente conocer cuáles son los que pueden afectar la salud del corazón. Aún si no se sufre de una patología, es recomendable poder sustituirlos por unos que resulten más beneficiosos a largo plazo.

A menudo, se dice que el cuerpo humano es una máquina perfecta en donde cada órgano es indispensable. Por ello, si uno se ve afectado, lo más seguro es que el funcionamiento general del organismo resulte afectado también. En este sentido, si el corazón no funciona de manera correcta puede traer consigo enfermedades como un infarto.

Existen varias actividades que resultan dañinas al cuerpo humano en general, pero a continuación se habla de los 7 hábitos que dañan tu corazón. Hacer unos pequeños pero importantes cambios en las rutinas, como hacer ejercicio, consumir alimentos de calidad, mantener el cuerpo hidratado, dormir bien, e incluso, tomar siestas pueden hacer la diferencia.

Hábitos que dañan tu corazón

Consumo elevado de sal

Al momento de condimentar algunas comidas la sal aparece en primer lugar. Se utiliza para preparar carnes, sopas, pasteles, e incluso, unos simples huevos fritos. Suele decirse que al momento de consumirla, es mejor escoger cierto tipo. Sin embargo, no importa la procedencia, la marca o el tipo, lo cierto es que el consumo excesivo de sal es nocivo para la salud. 

Según este estudio realizado en la Universidad de Ciencias Médicas Cienfuegos, se recomienda que el consumo promedio diario de sal para los adultos sea menos de 5 g al día, esto según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas recomendaciones se han basado en evidencias sobre la disminución de la hipertensión y el aumento progresivo de la presión sanguínea.

Es decir, sobrepasar la dosis de sal recomendada puede generar estos problemas de salud, pero pueden reducirse si se consumen 3.8 g de sal diarios, ya que a partir de esta cantidad el riesgo de enfermedades cardiovasculares graves comienza a aumentar.

La sal favorece la retención de agua. Por ende, el corazón se ve obligado a trabajar mucho más para cumplir sus funciones y en el proceso tiende a fatigarse. De la misma manera, dicha retención de líquidos causa hinchazón en el abdomen y las extremidades.

Algunos alimentos ya contienen cierta cantidad de sal en su composición, por lo que no es necesario recurrir a la sal para prepararlos. En su lugar se pueden utilizar a hierbas aromáticas y otras especias como la cúrcuma.

Evitar el consumo excesivo de sal es bueno.

Estrés y ansiedad

En esta investigación realizada por expertos del Servicio de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos, se explica que el estrés es considerado el disparador de numerosas enfermedades cardiovasculares en individuos susceptibles.

Entre estas se mencionan la isquemia cerebral, la angina de pecho y los infartos sintomáticos o asintomáticos. También se asocia a hipertensión arterial y a arritmias malignas, a su vez, potencia el resto de los factores de riesgo cardiovascular.

El estrés obliga al corazón a trabajar de una manera mucho más intensa. De la misma forma, hace que la sangre se espese y las arterias se vuelven menos elásticas; entonces se acumulan sustancias nocivas en su pared, de forma que la sangre circula con mayor dificultad. Es esto lo que termina por causar problemas como un infarto.

Falta de ejercicio

Cuando se realiza actividad física regular tienden a mejorar todos los factores de riesgo cardiovascular. Esto se debe, en gran parte, a que el ejercicio ayuda a disminuir la necesidad miocárdica de oxígeno, la inflamación, el estrés oxidativo, entre otras cuestiones. En otras palabras:

  • Mejora la circulación coronaria.
  • Disminuye la propensión de presentar arritmias.
  • El balance neurohormonal es mejor gracias a los niveles de oxigenación sanguínea.
  • Aumentan las posibilidades de que el organismo rechace un proceso de infarto o de arritmia.

Hacer ejercicios puede ser un hábito que ayude a mejorar varios aspectos de la salud, si a esto se le añade una dieta balanceada, entonces el resultado puede ser mejor de lo imaginado. Se recomienda consultar con un médico que pueda sugerir un programa que se adapte a las necesidades y características de cada persona.

Descubre: La mejor rutina de ejercicios para principiantes

Mala alimentación

Hay muchas discusiones hoy día sobre el tema de la alimentación, esto quizás se deba a que hay más variedad de alimentos que hace algunos años. Algunas personas optan por llevar una dieta basada en una o dos tipos de comidas, mientras que otras prefieren comer de forma más variada a la vez que evitan ciertos tipos de alimentos.

Lo cierto es que hasta ahora no existen estudios científicos sólidos que respalden estas teorías de comer solo un tipo de comida o dejar de comer otras. En contraste, se presenta la opción de una dieta balanceada como la más recomendada. Es decir, llevar una que pueda incluir todos los macronutrientes y calorías que el organismo necesita de manera diaria.

Para esto, se sugiere consultar con un nutricionista, quien basado en características como el peso, la edad, la estatura y el índice de grasa corporal de la persona, podrá sugerir una cantidad de calorías diarias distribuidas en varias comidas donde se puedan incluir ciertos alimentos.

¿Descuido médico?

Hablar de colesterol es sinónimo de hablar de hipertensión. Algunas enfermedades pueden ser silenciosas y a menudo aparecen por algún descuido como no ir al médico una vez al año para hacer chequeos básicos que incluyan conocer los niveles de glicemia (azúcar), triglicéridos y hemoglobina (hematología completa), etc.

El exceso de colesterol malo deriva en uno de los mayores riesgos para el corazón. Por lo general se acumula en las venas y arterias, por lo que lejos de expulsarlo, se acumula en lugares que pueden resultar peligrosos, como las vías por donde circula la sangre.

Entonces, asistir a una consulta médica general de manera anual puede ser una buena opción para descartar algún tipo de enfermedad en el organismo, en este caso, en el corazón.

Mal descanso y falta de sueño

No dormir bien es uno de los hábitos que más pueden afectar la salud del corazón puesto que puede llegar a condicionar el equilibrio hormonal. Sin un buen descanso, el organismo no puede cumplir funciones básicas como la desintoxicación del sistema linfático, por ejemplo. Por ello, es importante descansar entre 7 u 8 horas a diario.

En esta investigación publicada en la Revista Española de Cardiología se explica que a través de algunos estudios llevados a cabo en Estados Unidos y en Europa se pudo evidenciar que la falta de sueño suele ser muy prevalente y puede afectar al 6 % de hombres y al 2 % de mujeres.

Por otra parte, se explica en esta investigación que el mal dormir está asociado con el deterioro de la calidad de vida, la presencia de hipertensión arterial y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. Por ende, dormir las horas mínimas requeridas puede marcar una pauta importante en la salud.

Tener insomnio

Tabaquismo

Fumar es uno de los hábitos más dañinos para el corazón. Por ello, es importante mantenerse alejado del tabaco y en caso de fumar, pues eliminarlo de manera definitiva. El tabaquismo provoca irregularidades en el ritmo cardíaco y esto favorece la manifestación de enfermedades coronarias bastante graves.

Algunos datos de esta investigación del Tobacco Control Resource Centre son los siguientes:

  • El tabaco es el principal problema de salud en Europa y en todo el mundo.
  • Es la mayor causa evitable de muerte prematura en los países desarrollados.
  • El tabaco se consume de varios modos, aunque fumar cigarrillos fabricados es el problema principal.
  • Entre los tipos de enfermedad que causa el tabaco se encuentran: cáncer, enfermedad cardiovascular, enfermedad pulmonar, aborto espontáneo, parto prematuro y otros problemas de salud reproductiva.

¿Se necesitan más pruebas o motivos para mantenerse alejado de los hábitos tabáquicos? Tomar consciencia sobre este tópico es tarea de todos y en el caso de quienes fuman, podría traducirse como una decisión bastante importante que garantice una mejor calidad de vida.

Cambios de manera progresiva

Realizar cambios de hábitos puede ser un reto para algunas personas. Sin embargo, no es imposible realizarlos si se cuenta con las herramientas necesarias, nunca es tarde para cambiar malos hábitos. Una combinación de voluntad y determinación con un apoyo de familiares y amigos puede ser clave para hacer pequeños pero significativos avances.

Hacerlos de manera progresiva y con constancia traerá consigo resultados positivos, por ejemplo, si se empieza a hacer algún tipo de ejercicio, entonces se recomienda hacerlo en rutinas de 30 minutos 2 o 3 veces a la semana, luego de un tiempo de adaptación puede hacerse de 45 minutos por 4 días a la semana y así sucesivamente.

Lo mismo aplica con la alimentación, es decir, comenzar una dieta puede ser considerado un reto, sobre todo si se ha comido de una misma forma, estilo y sabor durante mucho tiempo, pero debe insistirse en la forma progresiva de hacerlo. Lo importante será siempre comenzar y mantenerse en el tiempo.

  • Emiliano Nicolás Diez y Martínez de la Cotera; Mikhail Benet Rodríguez; Alain Francisco Morejón Giraldoni; Rubén García Núñez (2020). Salt Intake: ¿Risk or Need? (Cuba) http://www.revfinlay.sld.cu/index.php/finlay/article/view/73/1231
  • Dr. Cesáreo Fernández Alonso. Médico especialista en Geriatría. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico San Carlos, Madrid (2018). El estrés en las enfermedades cardiovasculares (España) https://www.fbbva.es/microsites/salud_cardio/mult/fbbva_libroCorazon_cap66.pdf
  • Joaquín Terán Santos; María L Alonso Álvarez (2006). The Heart, Sleep and Respiration (España). https://www.revespcardiol.org/es-el-corazon-el-sueno-respiracion-articulo-13083642
  • Tobacco Control Resource Centre (2011). Los Médicos y el Tabaco: El Gran Reto de la Medicina (España). https://www.cgcom.es/sites/default/files/33.pdf