Conoce estas 5 poses de yoga si no eres muy flexible

Raquel Lemos Rodríguez·
31 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila al
30 Junio, 2020
¿No eres muy flexible? El yoga ayuda a mejorar la flexibilidad de manera progresiva, además se adapta a las posibilidades de cada persona.

El yoga no solo es una práctica que aporta bienestar a nivel mental, sino que permite mejorar la condición física. Sin embargo, si una persona tiene poca elasticidad, esto no significa que no pueda practicar esta destreza.

Todo lo contrario, con el yoga se logra ganar más plasticidad y poco a poco se logran realizar las posturas más complejas que posee.

Las personas que son poco flexibles pueden sufrir de dolores musculares y articulares, por eso, hoy se descubrirán 5 poses de yoga que ayudarán a contrarrestar este tipo de dolencias.

5 poses de yoga si no eres muy flexible

El yoga se ha convertido en una tendencia bastante popular y ha ayudado a muchas personas a reducir niveles altos de ansiedad y a aprender a canalizar las preocupaciones excesivas. Un estudio llevado a cabo en el año 2010 concluyó que esta práctica parece ser una intervención terapéutica eficaz, rentable y exitosa en el tratamiento de estos trastornos.

Por otra parte, es infalible para la ganancia de elasticidad en el cuerpo. Sin embargo, se debe tener paciencia y ser constantes. No es necesario forzar el cuerpo demasiado ya que esto puede generar lesiones y eso no permitirá el desarrollo de los resultados. A continuación se mencionan las 5 posturas:

1. Postura del niño

Esta es la primera postura de yoga para mejorar la flexibilidad. Suele realizarse al final de la sesión para relajar los músculos.

También, se conoce como Balasana y es muy importante.  Ayuda a estirar las caderas, los muslos y los tobillos, al mismo tiempo que disminuye el dolor de espalda.

Muchas personas la realizan después de hacer la postura del pino para también relajar las cervicales.

Poses de yoga si no eres muy flexible

2. Perro boca abajo

La segunda de las poses de yoga llamada Adho Mukha Svanasana o perro boca abajo puede ser algo incómoda al principio si no se es muy flexible. La manera de realizarla es como si se creara una montaña con el cuerpo, se estiran los brazos y las piernas, mientras la cabeza queda entre los brazos.

Lo ideal en esta postura es que los pies queden de manera completa apoyados contra el suelo. Al no poseer cuerpo flexible, se tendrán que levantar de manera obligada los talones, a la vez que se flexionan un poco las rodillas.

Con la práctica y el tiempo, se lograrán bajar los talones hasta que los pies toquen el suelo. Esta postura favorece la circulación sanguínea y estira el cuerpo. Es ideal para la parte del calentamiento.

Lee también: ¿Cuál es el tiempo recomendado para una práctica de yoga?

3. Puente

El puente o Setu Bandha Sarvangasana también puede ser difícil de realizar de manera correcta si no se tiene mucha flexibilidad. Pero, al igual que la anterior, con el tiempo se sabrá ejecutar mucho mejor.

De esta forma, hay que tumbarse boca arriba y elevar los glúteos lo más arriba que se pueda. Los pies tienen que estar por completo apoyados en el suelo y los brazos deben de estar estirados a lo largo del cuerpo con las manos entrelazadas.

Esta postura de yoga ayuda a estimular los órganos de la cavidad abdominal, además de mejorar la digestión. Es una poses importantes para la mujer, ya que puede ayudar a aliviar los dolores menstruales.

También te puede interesar: ¿Por qué el yoga me ayuda a superar la depresión?

4. Postura de la media paloma

mujer practicando yoga

La cuarta de las poses de yoga llamada eka pada rajakapotasana es ideal para, al igual que las anteriores, mejorar la elasticidad con el tiempo. En el caso de que sea muy difícil llevarla a cabo, ayudarse de algún soporte que lo facilite.

Esta ayuda a mejorar la postura corporal y la alineación de cuerpo. Además, si se tiene problemas de ciática, ayudará a aliviar un poco el dolor.

5. La pinza

La última de las poses de yoga para ganar flexibilidad se conoce como Uttanasana. Para realizarla, hay que estar de pie y se debe de forma lenta tocar con las manos los pies.

Al no poseer flexibilidad, al principio no se logrará llegar a los pies. Hay que quedarse a la altura que se llegue y buscar sujetar las piernas por detrás.

El objetivo es lograr pegar el cuerpo lo máximo posible a las piernas y tocar con ellas la cabeza. Es importante mantener la espalda siempre derecha, por eso no se debe forzar la posición, sino más bien llegar cada quién a dónde le permita el cuerpo.

Para finalizar, esta destreza es ideal para varios aspectos de la salud, por ello al realizarla se obtienen varios beneficios al mismo tiempo. Además, puede mejorar la concentración y la memoria de las personas, así como rezó un estudio en el año 2014.

Todas estas poses permitirán mejorar la elasticidad. Algunas de ellas mucho más que otras. Unas resultarán muy fáciles y esto contribuirá a que se tenga más confianza en el avance con otras.

Descubre: Ejercicios de yoga para la escoliosis

  • Ferreira Vorkapic Camila; Rangé Bernard (2010). Mente Alerta, Mente Tranquila: ¿Constituye el yoga una intervención terapéutica consistente para los trastornos de ansiedad? (Argentina). https://www.redalyc.org/pdf/2819/281921798002.pdf
  • Alcalá Navarrete Cecilia (2014). Aportaciones del yoga: Como mejora de los factores de aprendizaje (España). http://tauja.ujaen.es/bitstream/10953.1/1150/4/TFG_Alcal%C3%A1Navarrete,Cecilia.pdf