Conoce estas razones por las que no puedes esperar para ir al dentista

Ir al dentista al menos una vez al año nos puede ayudar a prevenir determinados problemas que, de otra forma, se agravarán y supondrán un mayor coste.

Ir al dentista no es algo agradable para muchas personas que intentan evitarlo a toda costa. Sin embargo, ir al dentista, al menos una vez al año, es tan importante como hacernos un chequeo médico. ¿Cuándo ha sido la última vez que has concertado una cita con tu dentista?

Hoy vamos a ver algunas de las razones por las que no deberíamos esperar para ir al dentista. En ocasiones, debido a la pereza, el miedo o el gasto que supone atrasamos un problema que puede agravarse y provocar la pérdida de un diente o varios.

Tus encías no están bien

Cuando ir al dentista

¿Sangras cada vez que te cepillas los dientes? ¿A veces, notas cómo tus encías están inflamadas? Incluso utilizando un cepillo de cerdas suaves, cada vez que lo utilizas, tus encías sangran. Lo mismo ocurre, e incluso se agrava, cuando usas el hilo dental. Ante esto no hay que esperar: debes ir al dentista.

El dentista te preguntará si hay alguien en la familia que haya tenido este mismo problema u otro similar. También, nos preguntará sobre nuestros hábitos. Las encías que sangran de forma habitual indican que algo no está bien. Pasar por alto esto y no ir a un dentista puede hacer que perdamos nuestros dientes con facilidad, ya que las encías son la única sujeción que tienen.

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Evitas sonreír

Si evitas sonreír, es posible que tengas alguno de los siguientes problemas: te falta algún diente o los tienes amarillos. Esto, aunque parezca una tontería, es un motivo de peso para ir al dentista. Porque los dientes son una parte de nosotros que está expuesta y el hecho de que nos acomplejen disminuirá nuestra autoestima y nos restará bienestar.

Hoy día, hay muchos dentistas entre los que puedes elegir y que te pueden dar diferentes facilidades de pago para que no tengas que continuar con unos dientes que te acomplejan. No tengas miedo de ir a un dentista. Sonreír es algo muy importante e indispensable.

Te han hecho algún tratamiento previo

¿Te han empastado algún diente? ¿Tienes alguna corona, implante dental o dentadura postiza? Cualquier tratamiento, como una endodoncia, es un motivo importante para ir al dentista y verificar que todo está bien y que el tratamiento ha surtido el efecto buscado.

No es la primera persona que una vez se ha hecho un implante dental se olvida de ir al dentista y, con el tiempo, este cae o le empieza a dar problemas. Para evitar consecuencias peores que supondrán un coste mayor, ir una vez al año al dentista prevendrá futuros percances.

Además, no siempre que tenemos un problema en nuestra boca podemos concertar una cita urgente con nuestro dentista. Esto quiere decir que tendremos que aguantar un dolor y un sufrimiento que se pueden prevenir visitando de manera más frecuente a este tipo de profesionales.

Estás embarazada

La etapa del embarazo.

El embarazo tiene una serie de consecuencias y una de ellas es que los dientes se encuentran más vulnerables a sufrir determinadas patologías. Por ejemplo, es normal que las mujeres que vayan a dar a luz tengan más caries o encías problemáticas.

Esto se puede prevenir acudiendo a un dentista. Es esencial escoger al adecuado y que esté especializado en este tipo de casos. Las posibles soluciones serán muy diferentes a si no se estuviera embarazada.

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Sufres bruxismo

Si rechinas los dientes por la noche y esto te provoca un desgaste en ellos, además de un fuerte dolor en la mandíbula, es muy probable que sufras bruxismo. Esta condición suele manifestarse durante la noche y puede tener consecuencias terribles para la salud de tus dientes.

El estrés y la ansiedad son algunos de los motivos que pueden desencadenar este hábito inconsciente. Ir al dentista será indispensable para que te proporcione una férula dental que te permita proteger tu dentadura y tu mandíbula. En algunos casos extremos, la mandíbula puede quedar incluso estática e impedirte que puedas abrir la boca.

Tienes llagas que no se curan

¿Hay en tu boca alguna llaga que no se cura? ¿Alguna mancha que te resulte rara? Ir al dentista es una buena opción para que te hagan una revisión y verifiquen si estás sufriendo alguna infección. Por ejemplo, el virus del papiloma humano. Otras veces, las llagas en la boca pueden ser un motivo de que estamos utilizando una dentadura postiza que no está en muy buen estado o una férula dental que es necesario cambiar ya.

Como has podido comprobar, ir al dentista es algo muy necesario y tu boca se lo merece. Así que no esperes más y empieza a ir al dentista al menos una vez al año. Muchos problemas pueden prevenirse visitando de manera más habitual a este tipo de profesionales.