¿Conoces la dieta del grupo sanguíneo?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sofía Quintana el 20 enero, 2019
Marcela Lugo · 19 febrero, 2014 · Última actualización: 20 enero, 2019 20 enero, 2019
Aunque no existen pruebas científicas que lo avalen, su creador afirma que los alimentos reaccionan químicamente con nuestro tipo de sangre

¿Has notado que algunas personas pueden comer una variedad de alimentos sin problemas, mientras que otras sufren de gases, distensión abdominal e indigestión? Según el naturópata Peter J. D’Adamo, la razón es que las personas de diferentes grupos sanguíneos también digieren alimentos de forma diferente. Conoce a continuación la dieta del grupo sanguíneo al que perteneces.

¿Qué es es la dieta del grupo sanguíneo?

La dieta del grupo sanguíneo se basa en la elección de alimentos de acuerdo con el tipo de sangre de la persona que los consume: A, B, AB, y O. D’Adamo afirma que los alimentos que consumes reaccionan químicamente con tu tipo de sangre.

Según el naturópata, si sigues una dieta diseñada para tu tipo de sangre, tu cuerpo va a digerir los alimentos de manera más eficiente. Vas a perder peso, tener más energía, y ayudar a prevenir un gran número de enfermedades. Es importante recordar que esta dieta no tiene validez científica.

Alimentación y ejercicio según la dieta del grupo sanguíneo

Dieta del grupo sanguíneo O

Dieta idónea para el tipo de sangre 0

Es el tipo de sangre más antiguo y básico. El sistema digestivo de las personas con este tipo de sangre es el más robusto y, por ello, son los que más eficazmente pueden digerir carne de todos los grupos. No pueden digerir correctamente los productos que contienen gluten y son intolerantes a las adaptaciones dietéticas y ambientales. Responden mejor al estrés con una actividad física intensa y se sienten bien luego de realizar entrenamientos vigorosos.

Reglas generales

  • Evita los estimulantes y sustancias fisiológicamente estresantes como cafeína, píldoras dietéticas, alcohol, cigarrillo, etc.
  • Elimina todos aquellos alimentos procesados o comida basura, edulcorantes artificiales, grasas trans y cualquier comida con ingredientes químicos.
  • Busca alimentos frescos, sin procesar, eligiendo en lo posible los alimentos orgánicos.
  • Come muchas algas (hijiki, wakame, arame, dulse,nori, kombu) ya que son la forma ideal de tener suplementos de yodo. Además, estos están llenos de otros beneficios nutricionales.
  • Come más proteínas. Consume carnes magras, aves de corral y pescado. Evita carbohidratos procesados (pan y pasta), azúcar refinado, productos lácteos, cereales (primordialmente maíz y trigo) para perder peso y tener un metabolismo eficiente.
  • Si tienes alergias, evita alérgicos comunes como trigo y productos lácteos.
  • Come seis comidas pequeñas en el día en lugar de tres.

Ejercicio

  • Haz ejercicio intenso.
  • Ejercítate a primera hora de la mañana para que el resto del día sea más pacífico y seas mejor en la resolución de problemas.
  • Combina el entrenamiento con pesas y ejercicios cardiovasculares.
  • Participa en 30 a 45 minutos de ejercicio aeróbico por lo menos cuatro veces por semana.
  • Reduce el volumen de entrenamiento después de cuatro a seis semanas para evitar el sobre-entrenamiento.
  • La falta de ejercicio puede causar depresión o cambios de humor.

Dieta del grupo sanguíneo A

Fibra

Sistema digestivo frágil, intolerante a la proteína animal así como a la lactosa. Clásicos vegetarianos, tolerantes a las adaptaciones dietéticas y ambientales. Responden mejor al estrés con acción calmante.

Reglas generales

  • Elige carbohidratos buenos. Los cereales integrales son los mejores.
  • La espirulina de Hawai, productos de soja, algas de mar, huevos, nueces y fríjoles son las mejores opciones de proteína.
  • Elige una dieta rica en fibra, granos enteros, vegetales y frutas.
  • Come más verduras y frutas de color verde oscuro, amarillo, naranja y rojo.
  • Bebe agua para calmar la sed. Sáltate las bebidas azucaradas, incluyendo jugos de 100 por ciento  fruta, leche (incluyendo la saborizada), tés endulzados. Puedes beber una o dos tazas de jugo de fruta 100 por ciento pero solo si es recién exprimido.
  • Un multivitamínico diario con vitamina C, E, A, B12, hierro y calcio puede ser saludable.

Para saber más: Todos los beneficios de una dieta vegetariana

Ejercicio

  • Camina alrededor de 10.000 pasos diarios (unos 7 km).
  • Varía el tipo de ejercicio físico para trabajar en los diferentes grupos musculares.
  • Elige todas aquellas actividades físicas que disfrutes.
  • Trata de hacer ejercicio al aire libre. El sol y el aire fresco, especialmente en un entorno tranquilo y natural, son energizantes y fortalecen la conexión cuerpo-mente.
  • Escoge actividades de bajo impacto. El ejercicio extenuante no es necesario para este tipo de sangre.
  • Intenta integrar la actividad física que fortalece la conexión cuerpo-mente, que puede tener un profundo impacto en tu bienestar general, mientras trabajas en el cuerpo-mente como una sola entidad.

Dieta del grupo sanguíneo B

Higos

Personas con sistema digestivo tolerante pero incapaz de digerir correctamente los productos de trigo que contienen gluten. Sistema inmunológico fuerte. Responden mejor al estrés con creatividad. Requieren el equilibrio entre la actividad física y mental para mantenerse delgados.

Reglas generales

  • Opta por carbohidratos de calidad. Los cereales integrales son los mejores. Evita el trigo, centeno y maíz.
  • Presta atención a tu ingesta de proteínas. El cordero, pescado, huevos, nueces y frijoles son las mejores opciones. Evita el pollo.
  • Elige una dieta rica en fibra.
  • Utiliza las sardinas, col rizada, espinacas, algas, brócoli, higos y el apio como fuente de calcio.
  • Consume menos sal y alimentos procesados. Consume más alimentos frescos.
  • Un multivitamínico diario con vitamina C, magnesio, regaliz, gingko, lecitina y calcio, puede ser saludable.
  • Un suplemento probiótico diario restaura el equilibrio de la microbiota, contribuyendo a la función inmune.

Descubre más: 7 suplementos que deberías tomar cada día para lograr una salud ideal

Ejercicios

  • Elige actividades físicas que disfrutes.
  • Varía el tipo de ejercicio físico para trabajar con los diferentes grupos musculares.
  • Trata de hacer ejercicio al aire libre. El sol y el aire fresco, especialmente en un entorno tranquilo y natural, son energizantes y fortalecen la conexión cuerpo-mente.
  • Escoge actividades moderadas. El ejercicio extenuante no es necesario para las personas con este tipo de sangre, según su creador.
  • Intenta integrar una actividad física que fortalezca la conexión cuerpo-mente, que puede tener un profundo impacto en tu bienestar general.

Dieta del grupo sanguíneo AB

Lácteos y frutas

Sistema digestivo frágil. No tolera la proteína animal pero sí los productos lácteos y las adaptaciones dietéticas y ambientales. Sistema inmune tolerante y baja producción de ácido en el estómago. Se sienten bien luego del ejercicio aeróbico balanceado con ejercicios calmantes.

Reglas generales

  • En cuanto a la ingesta de proteínas, pavo, queso de soja, mariscos, lácteos y vegetales verdes son las mejores opciones.
  • Escoge alimentos con grasas saludables, limita los alimentos ricos en grasas saturadas y evita alimentos con grasas trans. El aceite de oliva, aceite de nuez, frutos secos y el pescado son las fuentes más saludables.
  • Consume una dieta rica en fibra con granos enteros, verduras, frutas de color verde oscuro, amarillo, naranja y rojo.
  • Utiliza las hojas de col, el brócoli, el apio, semillas de soja, leche, queso, yogurt, sardinas y salmón como fuente de calcio.
  • Un multivitamínico diario con vitamina C puede agregarte salud extra.
  • Un suplemento probiótico diario restaura el equilibrio de la microbiota intestinal, lo que contribuye a la función inmune.

Ejercicio

  • Los ejercicios relajantes alivian el estrés y promueven el bienestar en personas con este tipo de sangre.
  • En este caso, el ejercicio es igual al del tipo de sangre B. Pero además intenta caminar 10.000 pasos diarios (7 Km).
  • Wang, J., García-Bailo, B., Nielsen, D.E., and El-Sohemy, A. (2014). ABO genotype, “Blood-Type” diet and cardiometabolic risk factors. PLoS ONE 9.
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  • Sonnenburg, J.L., and Bäckhed, F. (2016). Diet-microbiota interactions as moderators of human metabolism. Nature 535, 56–64.