5 insospechadas consecuencias de dormir poco según la ciencia

Aunque a medida que nos hacemos mayores necesitamos descansar menos, lo cierto es que dormir poco puede tener consecuencias en nuestra salud. Para los adultos se recomienda un mínimo de 6 horas

Dormir poco no es algo que nuestro cerebro y nuestro organismo puedan soportar durante mucho tiempo.

El insomnio ocasional, por su parte, ese que se asocia con el estrés o con alguna dolencia puntual, no presenta un impacto tan grave como el insomnio crónico.

En el momento en que nuestra dificultad para conciliar el sueño vaya más allá de los tres meses y la incapacidad para conseguir un descanso profundo afecte a nuestra calidad de vida, deberemos empezar a preocuparnos.

Lo más importante es conocer el origen de ese trastorno.

En ocasiones, el dolor crónico, una depresión, la apnea del sueño o una alteración de nuestros ritmos circadianos (a causa de nuestro trabajo) deriva en este problema que, sin duda, podría ser tratado mediante algún tipo de terapia.

No es adecuado dejar pasar el tiempo. Si se suceden los días y percibimos que no podemos dormir más de tres horas seguidas, es conveniente hablar con un especialista.

El insomnio no es mortal, sin embargo, nos quita calidad de vida y deriva muchas veces en determinadas enfermedades que no podemos descuidar.

Por sorprendente que nos parezca, existen varias dolencias que tienen su origen en diversos trastornos del sueño. A continuación, te hablamos de ellos.

Las consecuencias de dormir poco

Estamos seguros de que, en más de una ocasión, has oído aquello de que el ser humano necesita dormir 8 horas para poder levantarse en plena forma.

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En realidad, cuando hablamos de cifras exactas hemos de ser prudentes. No es lo mismo tener 8 años que 60. Aún más, cada persona tiene unas necesidades propias que va conociendo con el tiempo.

  • Desde la National Sleep Foundation nos indican que entre los 26 y los 64 años lo más adecuado es dormir entre 7 y 9 horas. A partir de los 64, la persona suele dormir un poco menos.
  • Los niños necesitan dormir entre 9 y 11 horas, con el fin de que la hormona del crecimiento lleve a cabo sus imprescindibles tareas.

Ahora bien, si nos preguntamos a partir de qué umbral se considera ya que una persona duerme menos de lo que debiera, hemos de recordar una cifra: 6 horas.

Un descanso menor no permite que el cuerpo se recupere, que el cerebro lleve a cabo sus múltiples funciones o que nuestro sistema linfático desarrolle sus tareas de desintoxicación.

Veamos ahora las principales consecuencias del insomnio.

1. Dormir poco altera tu flora intestinal

flora intestinal alterada por efecto de dormir poco

Curioso pero cierto. A esta misma conclusión se llegó desde la Universidad de Uppsala en Suecia.

  • Los responsables de este estudio descubrieron que dormir poco durante largos periodos de tiempo reduce la variedad de especies de bacterias intestinales.

La salud metabólica se ve afectada cuando hay menos clases de estos microorganismos.

  • No podemos olvidar que una flora intestinal de mala calidad tiene importantes efectos en nuestra salud general: se desarrolla resistencia a la insulina, subimos de peso, tenemos menos defensas, se absorben peor las nutrientes…

2. El insomnio y la diabetes

Este dato es importante: dormir poco afecta a la tolerancia a la glucosa. De este modo, podemos desarrollar diabetes.

  • Este es un problema que suele afectar de forma más habitual a la población de mayor edad.
  • Asimismo, el sufrir sobrepeso y dormir menos de 6 horas también se asocia a este mismo problema, tal y como nos indican varios estudios científicos.

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3. Dormir poco afecta a la salud de tu corazón

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Dormir tres horas menos de lo que necesitamos cada día tiene un serio impacto para nuestro corazón. Imaginemos por un momento que, a lo largo de tres meses, descansamos cada día entre 4 o 5 horas.

A pesar de que creamos que con ello “ya dormimos lo suficiente” nuestro cuerpo no lo entiende así. De hecho, quien más lo va a sufrir es nuestro corazón.

  • Dormir poco eleva nuestra tensión.
  • Altera nuestro metabolismo, se desarrolla resistencia a la insulina.
  • Se eleva la inflamación (los músculos del corazón se vuelven más rígidos al experimentar mayor estrés).

La falta de sueño, tal y como nos indican numerosos estudios, es un feroz enemigo para nuestro corazón.

4. El insomnio y la pérdida de memoria

No hace falta sufrir insomnio crónico para notar cómo la falta de sueño afecta a nuestra atención, a nuestra capacidad de respuesta y a la concentración.

  • La memoria de trabajo se ve muy afectada cuando no dormimos lo suficiente. En caso de que el problema se vuelva crónico afectará a nuestra calidad de vida.
  • Aspectos tan comunes como mantener una conversación, recordar frases o solucionar problemas de baja dificultad se alteran por completo, tal y como nos revelan diversas investigaciones médicas.

5. A más ansiedad, menos descanso. A menor descanso, más ansiedad

Mujer borrosa simbolizando un ataque de ansiedad

Es un círculo vicioso devastador. El estrés y la ansiedad afectan a la calidad de nuestro descanso, sin embargo, en caso de que el problema se vuelva crónico la situación se intensifica aún más.

La mente y el cuerpo están íntimamente conectados, de modo que esa “deuda de sueño” periódica altera nuestro equilibrio interno sobreexcitándonos aún más.

Para concluir, no dudes en pedir ayuda, en consultar con un buen especialista para recuperar la calidad de tu sueño.

Recuerda el famoso dicho popular de que “a veces, la solución a todos los males está en un buen descanso”.