Consecuencias para la salud del uso excesivo de zapatos de tacón

4 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Es recomendable evitar usar tanto un calzado demasiado plano como zapatos de tacón de más de 4 centímetros.

El uso de zapatos de tacón de forma regular y por periodos de tiempo excesivamente prolongados puede llegar a causar problemas de salud, empezando por los típicos dolores en los pies y en la espalda, hasta cuestiones más graves.

A pesar de que son bonitos, llamativos y que lucen muy bien como complemento para el atuendo de ciertos eventos, los tacones no son el mejor calzado para realizar las actividades el día a día, ni mucho menos para cumplir toda una jornada laboral.

Por fortuna, muchas personas han comprendido la importancia de saber elegir bien los momentos para lucir este tipo de calzado y también de realizar descansos cada cierto tiempo.

Veamos más acerca de este tema a continuación.

¿Por qué el uso constante de zapatos de tacón tiene consecuencias?

Cuando utilizamos un calzado adecuado, los pies reciben la carga del peso corporal de manera balanceada, con lo cual, el organismo no se resiente. Por el contrario, cuando utilizamos un tipo de calzado en el que los pies quedan inclinados, el peso no se distribuye correctamente y, así, los pies (que son el sostén de nuestro cuerpo) terminan sufriendo.

En pocas palabras, al usar tacones, hacemos que nuestro peso recaiga sobre la parte delantera del pie, lo cual ocasiona todo tipo de molestias y, a mediano y largo plazo, la aparición de trastornos.

De hecho, se ha demostrado que el uso constante y prolongado de zapatos de tacón puede aumentar hasta 4 veces el riesgo de sufrir lesiones musculoesqueléticas.

Los zapatos de tacón no permiten que el peso se distribuya correctamente.

Usar zapatos de tacón muy altos no permite que el peso corporal se distribuya de forma correcta.

Consecuencias de usar un calzado inapropiado

En este punto, vale la pena recordar que el dolor está considerado como uno de los signos y síntomas más tempranos de cualquier tipo de enfermedad.

Hay diversos trastornos que podemos sufrir por el uso excesivo de zapatos de tacón. No solo se enfocan en los pies, sino que van en cadena, afectando además articulaciones como rodillas, caderas e incluso a la columna.

Podemos destacar las siguientes afecciones:

  • Dedos en martillo: afección en la que un dedo del pie se dobla hacia abajo como si fuera una garra.
  • Juanetes: dolorosas protuberancias que aparecen en la base de la articulación del dedo gordo del pie.
  • Metatarsalgia: es el dolor e inflamación de la parte delantera del pie.
  • Lesiones en los tendones: también se inflaman y generan mucho dolor.
  • Caídas o incluso roturas: ya que el equilibrio está alterado.
  • Lesiones en rodillas: se presenta más riesgo de padecer artrosis (desgaste de la articulación) y artritis (inflamación  articular) de manera prematura, debido  a la excesiva presión  que debe soportar esta articulación.
  • Dolor de espalda: se produce una mala alineación de las caderas y también de la columna, causando dolores a nivel de la espalda.
  • Dolor muscular: al estar el talón elevado los músculos de la pierna se contraen (endurecen) y producen mucho malestar.

Recomendaciones

Zapato de tacón o zapato bajo

Una vez que conocemos con mayor detalle las lesiones que puede llegar a causar el uso de zapatos de tacón, podemos adoptar las medidas más adecuadas para evitar perjudicar nuestra salud.

La primera recomendación es, evidentemente, evitar utilizar zapatos de tacón por periodos de tiempo prolongados. Luego, también se recomienda:

  • Evitar caminar largas distancias con tacones.
  • Evitar elegir tacones de menos de 3- 4 centímetros y procurar que el ancho del calzado abarque toda la parte del talón.
  • Al llegar a casa, es recomendable descalzarse y colocarse un calzado cómodo (como unas pantuflas o unas chanclas). Si la persona lo desea, puede sumergir los pies cansados en un balde de agua tibia con sal gruesa para aliviar las molestias.
  • Evitar los zapatos que sean excesivamente altos y con una punta muy fina, ya que este tipo de tacón no ofrece un apoyo adecuado.
  • Si no podemos evitar el uso de tacones, podemos considerar utilizar zapatos con plataforma; eso sí, estas no deben de tener más de 3 centímetros de diferencia entre la parte delantera y la de atrás.
  • Cuando estemos usando tacones en lugares públicos, es recomendable que tomemos asiento cada cierto tiempo para que los pies descansen. Aunque está claro que lo ideal sería descalzarse.
  • Por último, es recomendable evitar comprar y usar zapatos que sean muy estrechos. Debemos asegurarnos que los zapatos nos permitan mantener los dedos bien estirados. Nuestros pies deben tener la máxima comodidad posible. 

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Más vale prevenir…

Al poner en práctica las medidas mencionadas anteriormente podremos evitar sufrir lesiones y, a mediano y largo plazo, problemas más graves.

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