¿Cómo conseguir un amor duradero en la pareja?

El amor duradero empieza por uno mismo, ya que la autoestima es la base para poder establecer relaciones sólidas y maduras que puedan perdurar en el tiempo

Casi todos buscamos a una persona que encaje perfectamente con nosotros para iniciar una historia de amor duradero, que perdure en el tiempo. No obstante, y como bien sabemos, el asunto es más complicado de lo que puede parecer.

Establecer relaciones sentimentales duraderas no es sencillo. En nuestra capacidad para hacerlo se mezclan aspectos emocionales, experienciales, físicos y psicológicos tan complejos que pocas veces logramos controlar.

Aunque pensemos que se trata de una cuestión de suerte, el destino o de las personas que se nos cruzan en el camino, la realidad es que todo comienza dentro de nosotros mismos.

Algunas claves para conseguir el amor duradero

Cuidar nuestra autoestima

Cuidar nuestra autoestima

Algunos psicólogos creen que, cuando más necesitamos tener una relación que dure el tiempo, probablemente estamos en presencia de un problema de baja autoestima.

Si buscamos desesperadamente a alguien seguro y que nos quiera, quizás el problema está en nosotros mismos.

En estos casos, lo mejor es aclarar el panorama y preguntarnos qué es lo que realmente necesitamos antes de tomar decisiones apresuradas. Si enfrentamos una situación de baja autoestima, entonces no estamos preparados para una relación saludable.

Por el contrario, las personas que tienen una alta estima no están pensando todo el tiempo en encontrar a alguien. No necesitan a alguien que esté para ellos en todo momento.

Ver también: La comida sana mejora nuestra autoestima

No idealizar el amor

La forma en la que vemos el amor puede ser otro inconveniente para encontrarlo. Existen muchas ideas preconcebidas, prejuicios y aprendizajes culturales errados sobre lo que debe ser una relación de pareja.

“Encontrar al príncipe azul”, “casarnos y vivir felices por siempre” y el clásico “si me amas no verás a nadie más” son solo algunas expresiones que evidencian el problema. Lo peor es cuando fundamentamos nuestra vida emotiva en estos mitos.

Lamentablemente, en muchos casos, las cosas no funcionan así. Cada persona tiene una perspectiva afectiva única y diferente. Además, la dinámica de las relaciones interpersonales es mucho más compleja que un cuento de hadas.

La pareja no es un objeto

La pareja no es un objeto

La combinación entre la baja autoestima y enamoramiento casi siempre culmina en los malacostumbrados celos. Hay quienes tienden a pensar que una relación seria implica la aceptación de cada capricho y eso es completamente falso.

  • En realidad, la construcción de una pareja no implica una situación de posesión, porque ningún ser humano es una propiedad.
  • Incluso estando en una relación, cada sujeto es un ser libre, autónomo y con derecho de tomar sus propias decisiones.

Los celos descontrolados han roto más relaciones de lo que la gente podría pensar. En definitiva, el amor duradero tiene que ver con la creación de consensos y negociaciones donde cada parte se siente libre, respetada y querida.

Asumir las crisis

El amor duradero tiene varias etapas y eso implica que no todo será perfecto.

La atracción sexual, el enamoramiento y la materialización de la pareja como un elemento que define nuestras acciones son solo un resumen de todo lo que ocurre entre dos seres humanos que se comprometen.

Si preguntamos a quienes han logrado relaciones largas, ellos lo confirmarán. Las crisis son una parte importante de cada relación, porque la forjan.

El mantenerse unidos después de ellas hace que el vínculo se haga cada vez más fuerte.

No obstante, para ello, las soluciones no pueden estar basadas en lo que quiere solo uno de los involucrados. Antes de enfocarnos en lo que deseamos de nuestra “media naranja”, debemos preguntarnos “¿Qué puedo hacer yo para que todo mejore?”.

Te recomendamos leer: Agresiones verbales sutiles en la pareja

El amor duradero es el que se alimenta

El amor duradero es el que se alimenta

Es fácil entregar y enamorarnos al comienzo de una relación debido a que estamos influenciados por estados hormonales intensos e ilusiones renovadas que alimentan nuestro espíritu.

No obstante, lo difícil es hacer que eso continúe con el paso de los años.

Las relaciones duraderas son aquellas en las que se alimenta el cariño a través de los años. Jamás podemos dar por concluidas las caricias, los halagos, la comprensión y el resto de las demostraciones afectivas.

Hacerlo deberá ser un placer, pero también una disciplina. Otra forma de alimentar el cariño es aprender a ponernos en el lugar del otro y evitar las peleas innecesarias, sustituyendo el conflicto por la negociación activa.

Nadie dijo que fuera fácil

En conclusión, poder congeniar con una persona para formar un matrimonio o relación de noviazgo duradera no es asunto sencillo. Lo que se busca es compenetrarse en un conjunto de ámbitos vitales: psicológicos, emocionales, espirituales, morales, sexuales y sociales.

Esto no significa que sea imposible y hay muchas posibilidades cuando hacemos nuestro mejor esfuerzo al lado de un candidato con el cual tenemos similitudes importantes.

Después, el trabajo será acoplarnos a las diferencias y seguir construyendo.