9 consejos para calmar la ansiedad de fumar

04 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la filósofa Maria Alejandra Morgado Cusati
Abandonar el hábito del tabaquismo no es una tarea fácil. A menudo, quienes lo intentan deben enfrentarse a episodios de ansiedad. ¿Cómo controlarlo? En esta oportunidad compartimos algunas estrategias.
 

Se sabe que el consumo de cigarrillos es nocivo para la salud; representa la principal causa prevenible de enfermedad y muerte en los países occidentales. Sin embargo, calmar la ansiedad de fumar no es fácil para la mayoría de fumadores, ya que requiere motivación, dedicación y tolerancia.

De hecho, un gran número de consumidores de tabaco creen que nunca lograrán dejar de fumar. Suelen afirmar que no poseen la suficiente fuerza de voluntad, o bien, comentan que lo han intentado en varias ocasiones pero han fracasado. ¿Cómo afrontar esta situación?

Lo cierto de todo es que hay varias estrategias para abandonar este hábito antes de que comprometa la salud. Además, nunca es un mal momento para tomar la iniciativa. Para ayudarte en este proceso, a continuación te compartimos algunos consejos que te permiten reducir la ansiedad por fumar. ¡Toma nota!

1. Evita el contacto con personas que fuman

Uno de los primeros pasos para calmar la ansiedad de fumar es evitar exponerse a los entornos donde hay más fumadores. El hecho de ver fumar a otras personas puede ser suficiente para despertar el deseo de hacerlo. Por eso, si estás en plan de abandonar el tabaco, lo mejor es evitarlo tanto como puedas.

Al respecto, puedes hablar con tus amigos para comentarles que estás intentando dejar el cigarrillo. Esto con el objetivo de evitar que fumen en tu presencia. Además, en la medida posible, puedes pasar más tiempo con aquellas personas que no tienen este hábito. Sin duda, se convertirán en un apoyo para mantener tu decisión.

 
Fumar cigarrillo
Es difícil dejar el hábito de fumar cuando en el entorno hay más personas que fuman. Por eso, es mejor alejarse de otros fumadores.

2. Cuando te provoque fumar, cambia tus pensamientos

No te dejes vencer por tus pensamientos negativos, reconoce que es la adicción la que intenta convencerte, y recuerda que tu voluntad puede más que un cigarrillo. Estos momentos suelen ser molestos e intensos, pero las ganas de fumar no duran para siempre; al contrario, desaparecen pronto.

De acuerdo con la «Guía para Dejar de Fumar », ante esto vale la pena respirar profundo y pensar: ¿Qué va a pasar si no fumo en este momento? No me voy a morir, ni me va a pasar nada malo. Este deseo es incómodo, pero irá disminuyendo.

Lee también: 8 motivos por los que deberías dejar de fumar ahora mismo

3. Evita las bebidas con las que sueles acompañar el tabaco

El consumo de cigarros suele acompañarse con el café y las bebidas alcohólicas. De esta manera, el cerebro establece una asociación entre ambos productos. Por lo tanto, en presencia de uno, surge el deseo de consumir el otro. En su lugar, bebe mucha agua o jugos naturales.

4. Cuando sientas ansiedad de fumar, procura distraerte

Las personas tienden a fumar porque se sienten aburridas o deprimidas. En estos casos, lo ideal es buscar cosas interesantes y divertidas para realizar, como por ejemplo ir al cine, bailar, caminar, ir de compras, etcétera. En general, cualquier actividad placentera puede contribuir a calmar la ansiedad de fumar. 

 

Por lo anterior, también es un buen momento para practicar una afición o hobbies que estaban en el olvido. Esto no solo te ayudará a relajarte, sino que te proporcionará satisfacción.

5. Desarrolla una actividad para afrontar situaciones difíciles

Otro contexto que tiende a propiciar el deseo de fumar son los momentos estresantes o angustiantes. En tales circunstancias, las personas encienden un cigarrillo para tranquilizar estos sentimientos. Sin embargo, al cabo de unos minutos, el efecto resulta ser contrario.

En este sentido, debes tener en cuenta que hay muchas formas de mejorar el estado de ánimo. Así, para calmar la ansiedad de fumar en situaciones difíciles, lo idóneo es practicar alguna técnica de relajación sencilla. Algunos ejemplos son los siguientes:

  • Ejercicios de respiración.
  • Estiramientos.
  • Salir a caminar.
  • Escuchar música.
  • Leer un libro.

6. Empieza el día con actividades relajantes

¿Qué tal si empiezas el día ejercitando los pulmones? Para eso, dedica unos minutos a la práctica de actividad física  o respiraciones profundas. Si te es posible, elige un lugar al aire libre donde puedas respirar aire puro. Cuando estés haciendo la actividad, trata de ser consciente de cómo el aire entra en los pulmones.

Luego, al finalizar, tomar un baño relajante y procura aprovechar el momento para meditar o reflexionar. Tu objetivo será vencer esos pensamientos de que no puedes dejar de fumar. Cambia la mentalidad desde temprano y procura mantener el enfoque a lo largo del día.

 
ejercicio-fisico
Empezar el día con actividad física u otros hábitos relajantes puede ayudar a calmar la ansiedad por el tabaco.

7. Cambia tu rutina

Reemplaza las actividades que te inducen a fumar por otras que no has hecho. Por ejemplo, después de comer, en vez de sentarte a ver televisión, haz otra cosa. Puede ser salir a dar un paseo, subir a la azotea, compartir con los niños, etcétera. Lo importante es cambiar de actividad para mantenerse ocupado y distraído.

8. Consume alimentos saludables

Otro método para calmar la ansiedad de fumar es consumiendo otros productos que lo sustituyan. Por supuesto, lo ideal es que sean saludables, pues de nada sirve sustituir un hábito nocivo por otro. En estos casos, toma un vaso de agua o un jugo de frutas naturales.

También funciona ponerse algo en la boca para masticar, como un chicle sin azúcar, mentas, trozos de manzana, fresas, gajos de naranja, entre otros.

Descubre: Dejar de fumar: 4 pautas alimentarias que debes seguir

9. Haz una lista con razones para no fumar

Elabora una lista con las razones que te impulsan a dejar de fumar. Repásala de vez en cuando, sobre todo en momentos de ansiedad. Si llevas días sin consumir cigarrillos, puedes añadir nuevos motivos, como el esfuerzo que te ha tomado llegar hasta allí o las mejoras de salud que has experimentando.

 

Dejar de fumar es posible, ¡no te rindas!

Estos consejos te ayudarán a calmar la ansiedad de fumar. Sabemos que no es tarea fácil, pero tampoco es imposible. Muchas personas vuelven a consumir tabaco después de haber pasado días o meses sin hacerlo.

Si esto te ha pasado, ten presente el porqué volviste a fumar, no pienses que fracasaste y ensaya nuevas técnicas que contribuyan a dejarlo. Existen diversos programas enfocados a apoyar a personas fumadoras a dejar el hábito.

  • Comité Nacional para la Prevención de Tabaquismo. Se puede DEJAR DE FUMAR. Claves para conseguirlo. España: Ministerio de Sanidad y Consumo; 2005.  p. 23-53
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