Consejos sobre cómo cuidar a los mayores en casa

Los abuelos, padres, suegros o tíos pueden necesitar nuestros cuidados cuando llegan a determinada edad. Algunas familias optan por llevar a sus familiares a centros de atención especializada o contratar a alguien que los asista. En cambio, otras deciden mantenerlos en el hogar y prestarles ellas mismas la atención que se merecen. En este artículo te ofrecemos varios consejos sobre cómo cuidar a los mayores en casa.

Estar al cuidado de una persona en la tercera edad puede ser muy gratificante y al mismo tiempo agotador. Sobre todo, si no puede valerse por sí misma o padece una enfermedad neurodegenerativa.

Claves para cuidar a los mayores en casa

Los siguientes consejos pueden ayudarte a que el cuidado de los familiares mayores en casa no se vuelva una carga o algo frustrante.

No cargues tú solo con toda la tarea

Quizás las mujeres de la casa (hijas, nueras, sobrinas) son las encargadas de cuidar a los ancianos, por cuestiones de filiación. Sin embargo, muchas veces también se debe a concepciones sociales. Es bueno que todos los que viven en la misma casa se encarguen de las tareas que conlleva el cuidado de esa persona.

Uno solo no puede con todo. Sobre todo si el padre, madre, suegro, suegra, tío o tía está enfermo, no se puede levantar de la cama, debe seguir una dieta específica, etc. Si te encuentras cuidando a una persona mayor y sientes que estás sobrecargado de tareas, pide ayuda a los demás. Hazlo siempre con respeto y de buena manera.

abuela cocinando con su nieta

No te sientas culpable

Muchos hijos o sobrinos optan por dejar a los familiares en una casa especializada en tercera edad y se sienten con mucha culpa por ello. En otros casos, no poder cumplir con las expectativas del familiar produce sensaciones similares. Es bueno tener en cuenta que uno está haciendo lo mejor que puede. Ten también en cuenta que la decisión tomada tiene que ver con varios factores y ha sido analizada, que no siempre podemos hacer todo perfecto, etc.

Para evitar estos sentimientos se puede, por ejemplo, contratar a un auxiliar que cuide a la persona durante la noche o las horas en que no estamos en casa. De esta manera, el anciano permanece en el hogar y está siendo cuidado por alguien que tiene experiencia. Y si no se cuenta con el dinero para ello y la decisión es cuidarlo entre todos, no sientas culpa si algo no sale bien.

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Sé organizado

Esta es la clave no solo para cuidar ancianos, sino para la vida en general. En este caso en particular, es bueno planificar con tiempo y ser ordenado. Por ejemplo, es importante ser organizado, entre otras cosas, para:

  • No equivocarse con la medicación
  • Tener siempre a mano los teléfonos de emergencias o médicos
  • Avisar a los vecinos y familiares si se necesita ayuda
  • No quedarse sin remedios o pañales
  • Realizar con antelación los trámites en la clínica u hospital
  • Saber correctamente los horarios de toma de pastillas (podemos colocar alarmas para no dejar pasar las tomas si estamos ocupados)

A las personas mayores les viene bien seguir una rutina de baño, comidas, paseos, etc. y para el cuidador será más sencillo el día a día.

Aprende sobre el cuidado de personas mayores

Existen diversos cursos o grupos de apoyo para familiares de personas enfermas o de tercera edad que se quedan en casa. Puede ser un lugar perfecto para aprender sobre lo más importante que hay que tener en cuenta. Incluso puede ayudarte a desahogarte con gente que se encuentra en la misma situación que tú.

No dudes en leer lo más que puedas al respecto. También puedes consultar a expertos, contratar a alguien y aprender algunas de sus técnicas para aplicar luego, etc.

abuela en casa con la familia

Toma un tiempo para ti

No puedes pasarte todo el día cuidando a tus padres, suegros, tíos o abuelos. Esto no quiere decir que seas una mala persona o alguien egoísta, sino que también es necesario que satisfagas tus necesidades sociales, recreativas, lúdicas, etc.

Tómate una o dos horas cada día para hacer lo que más te gusta. Dentro de lo posible, trata de que sea fuera de casa y no en compañía del anciano que cuidas. Si no tienes a nadie más que te ayude, contrata a alguien para que esté unas horas nada más en la casa y tú puedas hacer lo que quieras.

Duerme bien

Si estás cansado, es más difícil que puedas asistir a alguien de la tercera edad y, en muchos casos, enfermo. Por lo tanto, duerme lo suficiente según tu organismo lo solicite. La falta de sueño disminuirá tu capacidad para concentrarte, solucionar problemas, estar atento a las necesidades del familiar, recordar cosas importantes, etc. Se dice que 8 horas por noche es lo ideal, aunque 7 también es una buena cantidad. Todo depende de la calidad del descanso.

Si tienes la oportunidad, duerme una siesta. Trata de descansar cuando el anciano también lo haga. Si has tenido hijos, piensa en la época en que eran bebés. Es algo similar ahora. Si puedes contratar a una persona que te ayude, aprovecha para dormir cuando está en la casa.

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Aprende a decir que no

Seguro que tendrás muchas responsabilidades y actividades a las cuales no podrás asistir o cumplir. No te sobrecargues de cosas o reduce el tiempo en que te encargas de esos asuntos. Si estás dedicando tu tiempo a cuidar a tus padres, no tendrás muchas horas libres. Por eso, no te comprometas con cosas que después no podrás cumplir. Recuerda que no puedes hacer todo y que el día solo tiene 24 horas.