Consejos de seguridad al usar lentes de contacto

Antes de colocarnos las lentes es fundamental que las limpiemos exhaustivamente para evitar que las posibles bacterias o microorganismos que pueda haber en ellas ingresen en los ojos

Los lentes de contacto son un básico para millones de personas que los usan para lograr el color de ojos que desean o para mejorar su visión y calidad de vida. Apenas requieren un mínimo de esfuerzo y tiempo para beneficiarnos y son muy cómodos. Pero existen ciertos consejos de seguridad al usar lentes de contacto que no podemos pasar por alto en beneficio de nuestra salud.

1. Siempre sigue las instrucciones de tu oftalmólogo

Una vez que el médico te prescribe el uso de lentes y te indica que puedes optar por los de contacto, asegúrate de seguir las instrucciones que él te da sobre su cuidado, limpieza y uso. Algunos lentes de contacto son fabricados para ser usados una sola vez, mientras que otros pueden durar semanas o meses. Presta especial atención a las instrucciones para evitar infecciones o problemas en la vista ocasionados por su mal uso.

2. Asegúrate de lavar bien tus manos antes de tocar tus lentes

Lavarse las manos

Es un consejo muy básico, pero a muchos de nosotros se nos puede olvidar alguna mañana cuando llevamos prisa y no tenemos mucho tiempo. Recuerda que nuestras manos están en contacto con una gran cantidad de gérmenes que pueden pasar a través de los lentes a tus ojos.

3. No compartas lentes de contacto

Los lentes de contacto, al igual que el maquillaje o el cepillo de dientes, nunca se deben compartir con nadie. No sabemos los problemas de salud o hábitos de higiene que la otra persona tiene y estamos poniendo en riesgo nuestra salud.

4. Guarda tus lentes de contacto en solución de limpieza

Cada vez que te quites los lentes, guárdalos en solución de limpieza. Esta debe ser fresca y nueva, ocupa solución limpia siempre. Si estarán por mucho tiempo guardados, debes cambiar la solución al menos una vez al día. Este consejo es vital para mantener la higiene de los lentes, ya que cada vez que los guardamos llevan consigo contaminantes y puede haber bacterias que se reproduzcan en la solución al pasar mucho tiempo ahí.

5. Limpia tus lentes de contacto concienzudamente

Cada vez que vayas a usar tus lentes usa las yemas de los dedos y solución nueva para limpiarlos. Esto disminuye las posibilidades de que alguna bacteria que quedó pase a tus ojos.

6. Quítate tus lentes antes de dormir

Dormir

Tus ojos necesitan ventilarse y si ya has pasado mucho tiempo con los lentes, al menos en la noche debes facilitar este descanso. Además, tanto tus ojos como tus lentes pueden volverse susceptibles a la resequedad.

7. Actualiza tus lentes cuando sea necesario

Algunas personas tienen cambios en la prescripción de sus lentes. Si es tu caso, acude con tu optometrista para adquirir los lentes de contacto que cumplan con los requisitos. A veces, en un intento de ahorrar dinero, evitamos el cambio y podemos afectar nuestra salud ocular. Además, no te olvides de visitar al oftalmólogo, al menos dos veces al año.

8. Ventila tus lentes de contacto

Parte del cuidado de nuestros ojos y nuestros lentes es la correcta ventilación. Si te mantienes despierto por más de 10 horas y siempre usas tus lentes de contacto, procura no usarlos por al menos una hora. Esto permitirá que haya una ventilación adecuada y se disminuye la posibilidad de que algunas bacterias y contaminantes dañen tus ojos.

9. Nunca escupas en tus lentes de contacto

Puede sonar raro, pero hay mucha gente que usa su saliva para limpiar sus lentes de contacto y este es un grave error. Hay que recordar que nuestra boca es rica en bacterias que facilitan la digestión y que no siempre está limpia (por mucho que nos lavemos los dientes). Solo podemos asegurar que los lentes de contacto están limpios cuando usamos solución limpiadora para los mismos.

10. Evita usar lentes de contacto al nadar

Nadar usando lentes de contacto puede parecer algo que no causa ningún problema a primera vista. Pero dependiendo del lugar donde nademos, siempre podemos encontrar ciertas bacterias o gérmenes que son difíciles de eliminar de los lentes. Aunque en un inicio no causen daño a nuestros ojos, su proliferación puede traer graves consecuencias.