Consejos para darle un estilo rústico a la sala de estar

Maite Córdova Vena · 2 junio, 2018
A continuación te brindamos algunos consejos para que le des un estilo rústico a tu sala de estar de una forma fácil y simple pero hermosa. ¡No te los pierdas!

El estilo rústico es atemporal. Razón por la que es un estilo al cual siempre se puede recurrir cuando se desea ambientar un hogar de una forma acogedora, tradicional y, sobre todo, en armonía con la naturaleza. Por otra parte, este estilo queda perfecto en áreas como la sala de estar o el living room. El objetivo que se persigue con el estilo rústico es maximizar la sensación calidez y comodidad en el hogar.

Estilo rústico, ¿cómo decorar una sala de estar?

Independientemente de si tenemos una casa de campo o un apartamento en la ciudad, podemos incorporar el estilo rústico con facilidad a nuestros espacios de una manera muy simple: buscando ornamentos hechos con productos naturales. En el caso de los textiles, recurrimos a las fibras más «puras» y a los patrones de diseño más tradicionales. Mientras que en el caso de los objetos, recurrimos a la madera, la piedra y a ciertos toques en metal.

¿Y cómo se traduce esto en una sala de estar? Muy fácil. Vamos a mirarlo paso por paso. En primer lugar, se puede colocar una alfombra de tamaño mediano a grande, confeccionada de manera artesanal. Además, puedes conseguirla con fibras naturales (yute, bambú, sisal, cordel, lana, entre otros tipos de felpudos) o de imitación (de cuero, por ejemplo).

El mobiliario debe ser, principalmente «de reposo» (sillería, bancos, lechos). En un segundo plano, pueden ser tipo «caja» es decir, de almacenamiento. ¿Se pueden colocar también muebles «tabla»? Sí, pero en el estilo rústico no son los protagonistas.

El estilo rústico puede conseguirse a partir de múltiples elementos.

El mobiliario

A pesar de que los muebles deben ajustarse al espacio de la sala de manera proporcional, los muebles rústicos suelen ser anchos, de líneas sobrias y materiales sólidos. Además, como se mencionó anteriormente, con acabados artesanales. Por lo tanto, tienen mucha presencia. Hoy en día se ha adaptado el estilo rústico a la corriente minimalista. Por ejemplo:

  • Se coloca un solo sofá o tumbona y un mueble «tabla» (mesa de café). Los accesorios aquí vendrían a ser objetos de madera, cestería, velas, una alfombra unicolor y una planta de interior para agregar un toque de color.
  • En lugar de colocar muebles «caja» como las vitrinas y las estanterías, se pueden colocar algunas repisas de madera en una de las paredes de la sala de estar (la longitud dependerá del espacio disponible). Y se pueden incorporan accesorios de cerámica artesanal en tonos neutros y objetos de madera. En lo que respecta al mobiliario, este puede constar de un sofá y una mesa de café pequeña o bien, dos sillones y un sofá pequeño.
  • También se pueden tener todos los elementos típicos de una sala de estar: sofá, sillones, mesa de café y estanterías, pero minimizando el uso de objetos decorativos para no saturar el espacio.

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¿Cuáles son los colores característicos del estilo rústico?

  • Tonos tierra: son todos aquellos que están incluidos dentro de la gama de colores cálidos y que van desde el amarillo hasta el marrón. Por lo tanto, incluye los ocres, naranjas, rosas, rojizos, pardos (marrones claros y oscuros). Así como también ciertas tonalidades cercanas al gris.
  • Colores neutros: blancos, crudos, hueso, arena, beige, etc.

A pesar de que estos son los colores característicos de este estilo, siempre se pueden incorporar otros colores tales como el azul y el verde. Por otra parte, podemos jugar con el blanco y el negro para reforzar un tono o destacar algún elemento en particular. Resulta muy conveniente aprovechar los distintos tonos de los colores base para crear un ambiente uniforme, sin que llegue a ser monótono.

El estilo rústico está muy de moda hoy día.

Claves para crear un estilo rústico en un dos por tres

  • Incorporar piezas unicolor de diferentes texturas. En el sofá, por ejemplo, se pueden añadir varios cojines (de diferentes tamaños) con texturas diferentes entre sí. Pero siempre dentro de lo natural. Así mismo, se recomienda colocar una manta para favorecer una invitación al descanso y al recogimiento.
  • Las plantas no son un requisito imprescindible. No obstante, es buena idea incorporarlas porque dan cierto aire de frescura al ambiente. Por otra parte, ayudan a crear fácilmente la sensación de que se puede disfrutar de la naturaleza dentro de la comodidad del hogar.
  • No hay que temerle a las piezas diferentes: mecedoras, baúles, reposapiés, etc. Ya que estos refuerzan el confort y la calidez del ambiente.
  • Si tienes paredes de ladrillo o cemento (sin frisar aún) aprovéchalo y destácalo. De esta manera, tendrás otro elemento más en tu decoración rústica, sin haber tenido que realizar apenas esfuerzo.
  • No es necesario hacer una decoración especial en las paredes. Con pintarlas de un tono neutro o dejarlas completamente blancas funciona muy bien. No obstante, si deseamos incorporarlas más explícitamente en la decoración, podemos colocarles un papel tapiz con un diseño de tablones de madera, por ejemplo.
  • La iluminación debe ser cálida y, preferentemente, tenue. Aunque esto no es una regla. Por otra parte, las lámparas deben ser piezas sobrias, con acabados en madera, latón o hierro forjado.

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Estilo rústico: reflexiones finales

Como habrás podido observar, es posible conseguir una sala de estar con estilo rústico a través del tipo de elementos y la disposición de los mismos. Hoy en día ya no se trata de recrear una cabaña al pie de la letra. Sino de generar la ilusión de una forma más sutil. Por supuesto, siempre dependerá de nuestro gusto. Pero lo importante es tener en cuenta que siempre se puede encontrar la forma de adaptar las «reglas».

  • Bärnthaler, T. Do It Yourself. Editorial: Phaidon, 2017
  • Michaels, M. Simple decorating. Editorial: Harvest House Publishers, 2014.
  • Wiking, M. The little book of hygge: the Danish way of to live well. Editorial: Timun Mas, 2018.