Consejos para evitar los gases estomacales mientras corres

Si queremos evitarlos gases durante nuestro entrenamiento es importante que evitemos comer en las dos horas previas, para así asegurarnos de haber pasado la primera etapa de la digestión

Correr es una de las mejores actividades deportivas del mundo. Es un ejercicio cardiovascular que nos permite quemar grasas, movilizar las extremidades, oxigenar el cerebro y poner a nuestro corazón a bombear con mucha fuerza.

Además, al correr tienes la oportunidad de disfrutar de increíbles paisajes en el espacio en el que estés (de allí que te recomendemos que lo hagas siempre al aire libre). No obstante, aunque sea usando una caminadora en casa o el gimnasio, sigue siendo una oportunidad liberadora, que transporta la mente a otras ideas y repercute en la disminución del estrés, la ansiedad y la depresión.

No existe un médico que no recomiende correr, por todos los increíbles beneficios que te mencione previamente. Sin embargo, cuando se trata de un ejercicio tan demandante como este, que moviliza todo el cuerpo, mucho más allá de las piernas, nos vemos expuestos a algunos malestares bastante incómodos, entre los que están los gases.

Conocer cómo funciona tu aparato digestivo es vital para desempeñarte como un corredor adecuado. Recuerda que tu sistema se manifiestan cuando pones a tu cuerpo a prueba y, para evitar sorpresas, lo mejor que puedes hacer es ir probando con las comidas, intensidades y rutinas que sean realmente adecuadas para ti.

Aun así, tenemos que advertirte de que los gases que llenan nuestra cavidad no solo se originan por la comida o las gaseosas. También tienen su origen en la inhalación. Todo el cuerpo está compuesto de gases que están constantemente interactuando con la ayuda del oxígeno que nutre el cuerpo.

También ten en cuenta que la acidez estomacal no es lo mismo que los gases. La acidez es generada por el bolo alimenticio, cuyo reflujo gástrico se devuelve al esófago por debilidades o mal funcionamiento del músculo de la entrada del estómago.

Este último suele presentarse cuando la cantidad de comida previa al entrenamiento es elevada, o cuando llevamos a cabo un entrenamiento demasiado intenso. Si esta condición tiene lugar constantemente, es importante que visites a un especialista que pueda apoyarte con esto.

natación vs running

Consejos para evitar los gases estomacales mientras corres

1. Evita los alimentos flatulentos

Antes de correr, elimina de tu dieta los alimentos que son considerados flatulentos. Aquí debes ser especialmente cuidadoso ya que, si bien hay una lista general de alimentos flatulentos por excelencia, en algunas personas se pueden agregar otros más específicos.

Así, podemos decirte que las gaseosas, y todo lo que sea considerado bebida carbonatada, no es tu mejor opción antes de correr.

Otros alimentos con gran potencial para llenarte de gases son:

  • Coles
  • Harinas, en especial la del pan
  • Legumbres y leguminosas

Si alguna vez has experimentado esta hinchazón o presión abdominal, producidos por flatulencias en la zona intestinal, sabrás que de lo que te estamos hablando es un padecimiento bastante incómodo y sobre todo doloroso, que se puede presentar durante o después de tu entrenamiento.

Su origen tiene mucho que ver con la dieta que siga el corredor, especialmente en las horas previas a la carrera.

Sin embargo, esto no quiere decir que el consumo de algunos alimentos potencialmente flatulentos, la noche anterior por ejemplo, no tenga un impacto duradero si la carrera se da a media mañana del día siguiente. Recuerda que el proceso digestivo lleva más tiempo que simplemente cuando volvemos a tener hambre.

2. No comas en las 2 horas previas a tu entrenamiento

Evita comer en las 2 horas previas al inicio del entrenamiento. Así darás espacio a que la primera etapa del proceso digestivo ocurra. En caso que las molestias persistan, prueba con algunas infusiones con plantas medicinales, que pueden recomendarte en tiendas naturistas, tales como la flor de anís.

De igual forma, recuerda que estos consejos pueden fallar, y que en esos casos, lo más recomendable es que acudas a tu médico de confianza o a un especialista en salud digestiva.

La cantidad de gases y los dolores pueden ser el aviso de que algo en tu cuerpo requiere atención médica especializada.