Consejos para iniciar una buena dieta

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante el 8 enero, 2019
Elaborar nuestros propios platos en casa nos asegurará que seguir una buena dieta con ingredientes saludables y de calidad.

Muchas personas consideran que una buena dieta es aquella que ayuda a bajar de peso. Con este objetivo, adoptan planes de alimentación que pasan por alto los necesidades nutricionales del organismo. Es cierto que uno de los objetivos de la dieta es ayudar a mantenerse en el peso ideal. Sin embargo, esta no debe ser sinónimo de pasar hambre. Hacerlo solo provocaría perjuicios a la salud.

En torno a este tema existen muchos mitos. Contra estas ideas erróneas, se vienen dando en los últimos tiempos algunas recomendaciones básicas. Una de las más relevantes es que no es necesario excluir de nuestra alimentación algunos alimentos solo por pertenecer a determinados grupos nutricionales que, interpretaciones simplificadoras, han satanizado injustificadamente.

¿Estás planeando mejorar tu alimentación? ¿Tienes dudas sin resolver? Aquí, encontrarás consejos que te ayudarán a diseñar la dieta completa y saludable que estás deseando seguir.

¿Qué hace que una dieta sea buena?

dieta sana

Adoptar una buena dieta es corregir los hábitos alimentarios. Básicamente, consiste en regular la ingesta diaria de calorías, sin dejar, por ello, de consumir la cantidad de nutrientes que necesita el cuerpo para funcionar como debe. Cada persona tiene requerimientos nutricionales distintos. Estos varían, pues, en función de la edad, del peso y del estado de salud. Sin embargo, independientemente de cuál sea el contenido de estas variables, en general, la dieta debe ser variada y estar basada en alimentos sanos.

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Consejos que se deben tener en cuenta al iniciar una buena dieta

Cambiar los hábitos alimentarios es de las cosas más difíciles de lograr. Pese a ello, vale la pena intentarlo. Así las cosas, es normal experimentar, en el proceso, cierto nivel de ansiedad. Además de la preferencia que sentimos por ciertos alimentos, somos dependientes del hábito que han creado muchos de ellos en nosotros. Esto es lo que sucede cuando intentamos reemplazar carbohidratos por alimentos más saludables, bajos en calorías.

Mantener una buena dieta no es algo que se logre de la noche a la mañana. Si el cuerpo no está acostumbrado, hay muchos momentos en los que es inevitable sucumbir a alguna que otra tentación. La clave es aprender a sobrellevar los antojos, y limitar al máximo aquellos alimentos ricos en grasas, azúcares y otras sustancias perjudiciales.

Variar los alimentos

Si el plan elegido te sugiere eliminar determinado grupo nutricional, descártala. Una buena dieta está compuesta por alimentos variados, con todos los nutrientes que el cuerpo requiere. Lo importante es la moderación. De esta manera, estaremos evitando que el número total de calorías sobrepase la cantidad diaria recomendada.

Asegúrate de consumir alimentos como:

  • Frutas y vegetales frescos
  • Cereales integrales
  • Pescados, carnes magras y huevos
  • Lácteos bajos en grasa
  • Agua y bebidas saludables

Evitar las grasas saturadas

Dieta inadecuada

No es correcto eliminar por completo las grasas de la dieta. No obstante, es fundamental aprender a diferenciar las fuentes de grasas saludables de las que se consideran dañinas.

  • Las fuentes de grasas trans o grasas saturadas representan un peligro para la dieta. Su consumo diario provoca sobrepeso y otros trastornos metabólicos.
  • Lo ideal es elegir grasas saludables monoinsaturadas y poliinsaturadas. El aguacate, los frutos secos y los aceites vegetales como el de oliva o el de lino, por ejemplo, son alimentos ricos en este tipo de grasas saludables.

Limitar el consumo de sal

Comer sin sal es impensable para muchos. Están convencidos de que sin sal la comida no sabe a nada; se vuelve completamente insípida. El problema es, sin embargo, que el sodio en cantidades excesivas afecta tanto la salud cardiovascular como el peso corporal. Lo que pierden de vista probablemente esas personas es que el paladar también se puede educar. Existen, de hecho, formas alternativas para condimentar los alimentos que comemos a diario. El resultado son platos tan sanos como deliciosos.

  • Las hierbas frescas y secas, el vinagre de manzana o el limón son algunos ejemplos de ingredientes sanos con los que reemplazar la sal.

Incrementar el consumo de agua

Aumentar el consumo de agua es clave en todo plan de alimentación sano. Este líquido vital participa en todas las funciones del organismo; en especial, en el proceso que elimina toxinas y grasa.

  • Consumir alrededor de 2 litros de agua al día mantiene el cuerpo hidratado y vital.
  • Bajo ningún concepto, se debe reemplazar con bebidas azucaradas o gaseosas.

Cocinar en casa

Cuidar la higiene a la hora de cocinar

Para no fracasar en el intento de mantener una dieta sana y equilibrada, lo mejor es tratar de preparar la comida en casa. Aunque hay muchos establecimientos que ofrecen comida casera, nada mejor que estar seguros de la calidad de los ingredientes utilizados.

  • Cocinar en casa permite seleccionar alimentos frescos y sanos.
  • También es una forma de regular la sal que se añade a los platos, elegir el método de cocción más adecuado a nuestros propósitos y la moderación en las porciones.

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Elegir snacks saludables

Una buena dieta no tiene que excluir los bocadillos que se comen entre platos principales. La cuestión es elegir snacks sanos, bajos en calorías y altamente saciantes.

  • Un puñado de frutos secos, o bien, un poco de granola son buenas alternativas.
  • Se deben evitar las frituras de paquete, embutidos o cualquier otro producto de bollería industrial.

Una buena dieta trae consigo muchos beneficios. Una buena parte de ella consiste en modificar los hábitos de alimentación. Cuesta, pero vale la pena. Mantente, pues, activo, y evita las tentaciones, así como los malos hábitos.

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