6 consejos sobre la lactancia materna

Marilu Caldera·
20 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli al
17 Enero, 2019
La lactancia materna no solo garantiza la mejor alimentación que puede recibir el bebé, sino que también constituye un espacio en el que se afianza el lazo madre e hijo.
 

La lactancia materna es uno de los periodos más esperados por la madre. Ese mágico momento en el que, por fin, tendrá a su bebé en brazos y en la calidez de su pecho es, también, un periodo de incertidumbre. La publicidad que reciben las leches de fórmula es tan agresiva que uno termina preguntándose qué es lo mejor.

La decisión de dar o no el pecho a tu bebé es solo tuya y dependerá de las particularidades de cada caso y de lo que tú quieras hacer. No obstante, la leche materna es un superalimento para tu hijo. De ella obtiene todos los nutrientes y vitaminas que requiere para su desarrollo saludable. Y así lo evidencia este estudio publicado en Pediatric Clinics.

Si eres madre primeriza, quizá te dejes ganar por los nervios y el estrés. El no saber cómo sujetar a tu bebé para amamantarlo puede no ser fácil al principio, así que tendrás que llenarte de paciencia y no caer en la desesperación. 

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Consejos para una lactancia materna eficaz

A continuación, hablamos sobre algunos consejos que pueden ser útiles durante la lactancia materna para hacerla más llevadera.

1. Prepara tus pechos

Esta preparación no es solo física, sino también emocional. Antes de poner al bebé a succionar, verifica que no tengas grietas o escozor que pueda resultar en un momento doloroso para ti. También, si tus pechos están muy llenos, puede dolerte.

Por ello, es recomendable que los vacíes un poco con la mano o con un extractor de leche antes de darle de comer al bebé. La higiene de los pechos es fundamental e implica una ducha diaria con un jabón suave.

 
Causas asociadas a los problemas durante la lactancia

2. Ponte cómoda

Las posiciones que adoptes para amamantar a tu pequeño deben ser lo más cómodas posible para ambos. Puedes hacerlo tumbada de lado en la cama apoyándote en almohadas o cojines, colocando al bebé sobre el colchón a la altura de tu pecho. Otra opción es hacerlo sentada con tu hijo en brazos. Coloca su nariz a la altura de tu pezón, así, cuando abra su boca, podrá agarrar gran parte de la aureola.

 

3. Tómate tu tiempo durante la lactancia materna

Es vital que el momento de amamantar sea relajado y placentero para los dos. Por lo tanto, no te estreses si sientes que tu bebé está tardando demasiado. Tampoco asumas que se quedó con hambre si vació tu pecho en 5 minutos. Cada niño tiene su ritmo particular de succión. Poco a poco, podrás determinar cuál es el de tu hijo.

La anatomía del seno femenino
 

4. Ayúdalo a hacerlo bien

Aunque los bebés nacen con el instinto de succionar, si no se agarra bien de tu pecho, no logrará sacar toda la leche que necesita. Presta atención en cómo coloca su boca y apóyalo si así lo requiere. Esta debe estar muy abierta con el labio inferior hacia afuera y que abarque la mayor cantidad de aureola posible. Su nariz estará totalmente pegada a tu pecho, pero no temas, no se asfixiará.

Como señala esta información publicada en la revista Pediatría Atención Primaria, para el éxito de la lactancia, un requisito fundamenta es la colocación del pecho, pues muchos de los problemas que pueden darse al inicio son debido a un mal agarre por parte del bebé o a una mala posición.

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5. Dale la cantidad que quiera

En los primeros días, es prudente darle de comer cada vez que pida. Mientras más estimulo tengan tus pechos, mayor será la producción de leche. En el primer mes, lo ideal es ofrecerle el pecho cada tres horas, con lo cual, evitarás un bajón de glucosa en el bebé.

6. Procura que deje el pecho vacío

La producción de leche varía durante el día y según transcurren las semanas. Esto sucede para adaptarse a las necesidades nutricionales del niño. Así, en los primeros días después del parto, la leche es amarillenta (conocida como calostro). Esta es la leche con mayor contenido proteico y propiedades antibacterianas que producirás.

Asimismo, como señala esta investigación publicada en la revista Nutrients, el calostro proporciona grandes cantidades de inmunoglobulina y otros anticuerpos.

 
Procura que deje el pecho vacío

La leche parece aguada al inicio de la toma y aumenta el contenido de grasa al final. Por ello, debes vaciar el pecho para obtener todos los beneficios de una vez.

Otras consideraciones sobre la lactancia materna

  • La lactancia materna es recomendable durante los seis primeros meses del bebé. Luego, podrás ir añadiendo otro tipo de alimentación complementaria.
  • Resulta ideal que aprendas a extraer tu leche y guardarla para que otra persona alimente a tu bebé en el caso de que tú no pudieras hacerlo.
  • No es aconsejable que durante el periodo de lactancia sigas una dieta de tipo restrictiva, a menos que tengas una condición médica especial.
  • Por supuesto, evita ingerir alcohol, cafeína y bebidas muy azucaradas. Recuerda que todo lo que consumas también lo hará tu hijo.

La lactancia materna puede durar el tiempo que tú y tu bebé deseéis. Los médicos recomiendan mantenerla hasta los dos años de vida del bebé, pues la lactancia materna en exclusiva, a demanda del bebé, es suficiente para mantenerlo lleno, fuerte y sano. No hace falta darle nada más.