6 consejos sobre la lactancia materna

La lactancia materna no solo garantiza la mejor alimentación que puede recibir el bebé, sino que también constituye un espacio en el que se afianza el lazo madre e hijo. Entérate de más en este post.

La lactancia materna es uno de los períodos más esperados por la madre. Ese mágico momento en el que por fin tendrá a su bebé en brazos y en la calidez de su pecho, pero igualmente es un período de incertidumbres. La publicidad que reciben las leches de fórmula es tan agresiva que terminamos preguntándonos qué es lo mejor.

La decisión de dar pecho a tu bebé o no es solo tuya, y dependerá de las particularidades de cada caso. No obstante, la leche materna es un superalimento para tu hijo. De esta obtiene todos los nutrientes y vitaminas que requiere para su desarrollo saludable.

Si eres madre primeriza quizás te dejes ganar por los nervios y el estrés. El no saber cómo sujetar a tu bebé para amamantarlo puede no ser fácil en principio, pero más importante es llenarte de paciencia y no caer en la desesperación.

A continuación, te compartimos algunas recomendaciones para hacer de esta etapa algo más que placentero.

Consejos para una lactancia materna eficaz

1. Prepara tus pechos

Causas asociadas a los problemas durante la lactancia

Esta preparación no es solo física sino que también es emocional. Antes de poner al bebé a succionar, verifica que no tengas grietas o escozor que pueda resultar en un momento doloroso para ti. También, si tus pechos están muy llenos, puede dolerte.

Por ello, es recomendable que los vacíes un poco con la mano o con un extractor de leche, antes de darle de comer al bebé. La higiene de los pechos es fundamental e implica una ducha diaria con un jabón suave.

Te recomendamos leer: Los beneficios de la lactancia materna

2. Ponte cómoda

Las posiciones que adoptes para amamantarlo deben ser lo más cómodas posible para ambos. Puedes hacerlo tumbada de lado en la cama apoyándote en almohadas o cojines, y coloca al bebé sobre la cama a la altura de tu pecho. Otra opción es hacerlo sentada con tu hijo en brazos.

Coloca su nariz a la altura de tu pezón. Así, cuando abra su boca podrá agarrar gran parte de la aureola.

3. Tómense su tiempo

La anatomía del seno femenino

Es vital que el momento de amamantar sea relajado y placentero para los dos. Por lo tanto, no te estreses si sientes que tu bebé se está tardando demasiado. Tampoco asumas que quedó con hambre si vació tu pecho en 5 minutos. Cada niño tiene su ritmo particular de succión. Poco a poco podrás determinar cuál es el de tu hijo.

4. Ayúdalo a hacerlo bien

Aunque los bebés nacen con el instinto de succionar, si no se agarra bien de tu pecho, no logrará sacar toda la leche que necesita. Presta atención en cómo coloca su boca y apóyalo, si así lo requiere. Su boca debe estar muy abierta con el labio inferior hacia afuera abarcando la mayor cantidad de aureola posible.

Su nariz estará totalmente pegada a tu pecho. No temas que no se asfixiará.

5. Dale cuanto él quiera

En los primeros días, es prudente darle de comer cada vez que pida. Mientras más estimulo tengan tus pechos, mayor será la producción de leche. En el primer mes, lo ideal es ofrecerle el pecho cada tres horas, con lo cual evitarás un bajón de glucosa en el bebé.

Ver también: ¿Cómo hacer reír a un bebé?

6. Procura que deje el pecho vacío

Procura que deje el pecho vacío

La producción de leche varía durante el día y según transcurren las semanas. Esto sucede para adaptarse a las necesidades nutricionales del niño. Así, en los primeros días después del parto, la leche es amarillenta (conocida como calostro). Esta es la leche con mayor contenido protéico y propiedades antibacterianas que producirás.

La leche parece aguada al inicio de la toma y aumenta el contenido de grasa al final. Por ello, debes vaciar el pecho para obtener todos los beneficios de una vez.

Otras consideraciones

La lactancia materna es recomendable durante los seis primeros meses del bebé. Luego, podrás ir añadiendo otro tipo de alimentación complementaria. Resulta ideal que aprendas a extraer tu leche y guardarla para que otra persona alimente a tu bebé, en el caso de que tú no pudieras hacerlo.

No es aconsejable que durante el período de lactancia sigas una dieta de tipo restrictiva, a menos que tengas una condición médica especial. Por supuesto, evita ingerir alcohol, cafeína y bebidas muy azucaradas. Recuerda que todo lo que consumas, también lo hará tu hijo.

La lactancia materna puede durar el tiempo que tú y tu bebé deseen. Los médicos recomiendan mantenerla hasta los dos años de vida del bebé. Y es que la lactancia materna en exclusiva, a demanda del bebé, es suficiente para mantenerlo lleno, fuerte y sano. No hace falta darle nada más.

 

Categorías: Maternidad Etiquetas:
Te puede gustar