Consejos para abrir el apetito

11 mayo, 2014
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Eliana Delgado Villanueva
Si no somos capaces de comer es fundamental que ingiramos mucho líquido y frutas y verduras frescas, que nos aportarán nutrientes hasta que vayamos recuperando el apetito.

La pérdida del apetito es una situación en la cual las personas tienen un deseo bajo o nulo de comer. En un principio se le puede restar importancia, ya que puede obedecer a determinadas situaciones que atraviesa la persona. Sin embargo, si se prolonga por un par de días o más, puede causar pérdida de peso y desnutrición. ¿Cómo abrir el apetito?

Atender la disminución del apetito de manera oportuna es determinante para evitar complicaciones en la salud. A menudo, quienes tienen este problema presentan fatiga prolongada, problemas de concentración y otros síntomas que dificultan el día a día. A continuación repasaremos algunas claves para afrontarlo.

¿Cómo abrir el apetito? 4 claves que te ayudan

La pérdida del apetito está relacionada con diferentes factores internos y externos. Con frecuencia, suele presentarse en los niños y los adultos mayores. Estos últimos han sido investigados, ya que los casos van en aumento.

De acuerdo con un reciente estudio publicado en Nursing Older People, la falta de apetito se ha convertido en un problema común en los adultos mayores que están en hogares de cuidado y hospitales. Esta situación se relaciona con cambios propios del envejecimiento, alteraciones hormonales, enfermedades y problemas del estado de ánimo.

Lo más preocupante es que la disminución del apetito contribuye a una pérdida notoria de peso, deficiencias nutricionales y aumento de enfermedades. Por lo tanto, cualquiera que sea la situación o población, debe ser tratada lo antes posible.

Si bien es primordial acudir al médico y nutricionista para recibir apoyo, también se pueden poner en práctica una serie de recomendaciones que contribuyen a abrir el apetito. ¡Descúbrelas!

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1. Desayunar bien para abrir el apetito

Los estudios sobre los efectos del desayuno en el organismo han mostrado resultados controversiales. Mientras que algunos sugieren que promueve la sensación de saciedad durante el día, otros lo relacionan con un ligero aumento en la sensación de hambre.

Por ejemplo, una investigación publicada en The American Journal of Clinical Nutrition determinó que el desayuno ayuda a aumentar el efecto de termogénesis del cuerpo, incrementando el gasto energético. Esto, a su vez, se traduce en algunos en un aumento del apetito o incremento de la ingesta de energía alimentaria.

Ahora bien, es fundamental tener en cuenta que lo más importante es hacer buenas elecciones alimentarias para esta primera comida del día. Algunos alimentos recomendados son:

  • Cereales integrales
  • Carnes magras
  • Yogur natural y lácteos bajos en grasa
  • Huevos
  • Verduras
  • Frutas
Desayunos sanos

2. Incluir especias en los platos

Existen varios motivos para incorporar especias en la dieta regular. En primer lugar, tienen propiedades que ayudan a disminuir la sensación de pesadez en el estómago, mejorando el apetito. Por otro lado, aportan olor y sabor a las preparaciones, haciéndolas más atractivas.

De acuerdo con una publicación en International journal of obesity and related metabolic disorders, las comidas que tienen un olor y sabor agradables pueden desencadenar el apetito. Por tal motivo, se pueden añadir en las preparaciones cuando se pretende abrir el apetito.

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3. Hacer ejercicio

Como destaca un estudio publicado en la revista médica Obesity Reviews, el ejercicio físico puede ayudar a abrir el apetito al provocar la necesidad de recuperar las calorías quemadas. Sin embargo, esta respuesta puede variar en cada individuo ya que, por el contrario, otros experimentan saciedad.

Pese a esto, un pequeño estudio divulgado en British Journal of Nutrition, observó que el ejercicio físico regula el apetito e incrementa la ingesta de energía hasta en un 30%. No obstante, esto ocurre tras varios días después de iniciar la práctica de actividad física.

Mujer corriendo

4. No comer solo

Aunque parezca algo sin importancia, comer en compañía puede ser una buena estrategia para abrir el apetito. Disfrutar las comidas en compañía de amigos, familiares o compañeros de trabajo produce más sensación de placer con los alimentos.

Incluso, un pequeño estudio publicado en Physiology & Behavior encontró que comer con amigos puede aumentar la ingesta de alimentos en un 18%. Asimismo, determinó que comer mirando televisión puede incrementarlo hasta en un 14%. 

¡Recuerda!

Aunque el apetito esté reducido, es importante mantener una alimentación saludable y basada en ingredientes naturales. En lo posible, se debe consumir abundante agua y frutas y verduras. Además, es conveniente hacer varias comidas al día. Si tienes dudas, consulta a tu nutricionista.

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