Consejos para afrontar el TDAH: Qué hacer y qué no

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médica María Belén del Río el 9 abril, 2019
Ángel Rodríguez · 20 abril, 2019
Entender que un niño con TDAH no es problemático, sino que tiene una condición especial, te ayudará a enfocar tus estrategias de una forma más acertada.

Tener un hijo con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) puede ser un reto diario, con momentos de frustración y mucho estrés. Sin embargo, aunque a veces parezca difícil, darle la mejor educación a un hijo con TDAH puede ser más sencillo si usas algunas pequeñas estrategias.

Las rutinas normales de un hogar quizás no funcionen si tu hijo tiene TDAH, y las fórmulas de educación tradicionales muchas veces no son efectivas. Por eso, hay que entender que los niños con esta condición tienen necesidades y reacciones diferentes. Son los padres quienes tienen que cambiar la forma de abordar las situaciones.

Características de los niños con TDAH

No todos los niños con TDAH presentan el mismo comportamiento, pues los síntomas pueden variar en intensidad e incluso, pueden manifestarse de forma independiente. De hecho, en la mayoría de los casos, los niños con TDAH presentan solo uno o dos grupos de los síntomas.

Las tres principales características del TDAH son hiperactividad, déficit de atención e impulsividad. Cada una tiene síntomas particulares.

Niño sentado en un pupitre sin prestar atención: TDAH
Los niños con TDAH suelen manifestar alguno de los síntomas relacionados con la hiperactividad, el déficit de atención o la impulsividad.

Hiperactividad

  • Inquietud. Al niño le cuesta mantenerse tranquilo.
  • Habla constantemente, incluso cuando no debe hacerlo.
  • Hace ruidos cuando no habla.
  • Le cuesta relajarse.
  • Deja una actividad sin terminar y pasa a hacer otra.
  • Se aburre rápidamente de las cosas.

Déficit de atención

  • Le cuesta concentrase.
  • Tiene dificultad para prestar atención durante tiempo prolongado.
  • Se distrae fácilmente con las cosas que le rodean.
  • No presta atención a los detalles.
  • Tiene tendencia a no seguir órdenes ni instrucciones.
  • Es desordenado y le cuesta organizar sus tareas.
  • Se le olvida dónde deja sus cosas.
  • Cambia de conversación sin mucho sentido.

Impulsividad

  • El niño es impaciente.
  • Actúa impulsivamente, sin pensar en lo que va a hacer.
  • Interrumpe las conversaciones o actividades de otros.
  • Agarra con frecuencia cualquier cosa que está a su alcance.
  • Da respuestas agresivas o dominantes.
  • No se deja controlar o dominar.

Adicionalmente, el 70 % de quienes sufren de TDAH tienen otras condiciones correlacionadas, como ansiedad, depresión y trastorno de estrés post-traumático.

Qué hacer y qué no hacer para afrontar el TDAH

Algunos ajustes en la forma en la que te relacionas con tu hijo pueden tener un efecto muy positivo en su comportamiento y en el manejo de las situaciones que se presentan. Mientras, algunas cosas que funcionan en la educación tradicional tienen efectos negativos en los niños con TDAH.

No – Usar el castigo

Castigar a los hijos.
En los niños con TDAH el refuerzo positivo y el entrenamiento traen mejores resultados que el castigo.

La mayoría de las veces, cuando un niño con TDAH desobedece instrucciones o hace algo indebido, no lo hace por rebeldía, sino por distracción.

El Dr. Rusell Barkley, psicólogo especialista en TDAH, considera que el castigo solo funciona a muy corto plazo. A la larga, el niño perderá motivación para hacer las cosas que se le piden. Sin embargo, sentirá rabia y frustración, olvidará pronto la lección y aprenderá a ser agresivo.

Sí – Usar entrenamiento y motivación específicos para el TDAH

Un estudio de la Universidad de Ohio encontró que el entrenamiento y la recompensa tienen resultados positivos. Si quieres que tu hijo haga algo en particular, hazlo con él las primeras veces y felicítalo cuando lo haga por sí solo.

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No – Improvisar reglas

Los niños con TDAH pueden tener problemas entendiendo y recordando las reglas del hogar y de comportamiento. Aprenderlas e interiorizarlas quizás le tome más tiempo pero será más difícil aún si se cambian. Seguramente cometa errores en el proceso, pero no cambies la norma constantemente por eso.

Sí – Poner reglas claras y permitir cierta flexibilidad

Las reglas deben ser claras y simples, fáciles de seguir. Puedes anotarlas en un papel y ponerlas en un sitio visible. El proceso de aprendizaje no será de un día para otro, así que debes ser flexible y paciente a la hora de aceptar las equivocaciones. Recuerda premiar de alguna manera los logros y evita los castigos.

No – Individualizar los problemas

Cuando exista un problema, tu hijo no obedezca o no haya seguido las instrucciones, resiste la tentación de culparlo. Evita decirle que es distraído o perezoso. No le recrimines lo que hizo o lo que no hizo con frases como “Por qué no pudiste hacer esto“ o “Por qué hiciste esto“, seguramente él no tendrá una explicación y sentirá más frustración.

Sí – Trabajar en equipo para afrontar el TDAH

Madre hablando con su hijo sonrientes
Hablar pacientemente de los problemas y tratar de encontrar una solución conjunta le estimulará para participar.

No busques culpas, busca soluciones junto a él. Proponle ser parte de esa solución. Usa frases como “Tenemos este problema, ¿cómo lo arreglamos?“.  Deja que él proponga la acción a tomar y, si está en lo correcto, recompénsalo con palabras. Si su propuesta no es la mejor, no lo desestimules, oriéntalo para que llegue a la solución adecuada.

“Cuando trabajas en equipo con tu hijo para arreglar comportamientos negativos creas un clima en el que se siente amado y en el que tiene apoyo“, explica Carol Brady, psicóloga infantil.

No  – Decir ‘no’ sin pensar

A veces es necesario decir ‘no’, pero es mejor pensar un poco antes de prohibir algo de forma directa. Otras veces, el ‘no’ es un producto de nuestras preocupaciones o la costumbre de controlar, en vez de una necesidad real. Por eso, es mejor reflexionar si existe otra respuesta posible.

Otra consideración es que los niños con TDAH tienden a la rebeldía, y el exceso de respuestas negativas puede ser un estimulante de ese comportamiento

Sí – Usar sí para decir no

Si tienes la seguridad de que la respuesta correcta es un ‘no’, busca una forma creativa de hacerlo con un ‘sí’. Proponle otra cosa y negocia. Haz que participe de esa nueva propuesta para estimularlo. Esto no quiere decir que no se le deba dar una respuesta negativa nunca, pero busca una manera amable de hacerlo.

No – Ser flexible con las horas de dormir

Los niños con TDAH suelen tener problemas para conciliar el sueño. Cuando duermen poco se incrementa la hiperactividad y las distracciones.

Es lógico pensar que hay que dejarlo dormir cuando tiene sueño, pero si lo haces, no dormirá el tiempo suficiente y, por lo tanto, no tendrá el descanso necesario para el cuerpo y la mente. Cuando esté cansado y no sea la hora de dormir, haz otras actividades que capturen su atención.

Te puede ayudar: Mi hijo tiene problemas para dormir, ¿qué puedo hacer?

Sí – Crear un ritual para dormir

Haz una rutina para la hora de dormir. Bien sea en la siesta o en las noches, establece una hora fija para ir a la cama. Apaga todas las luces, mantén la casa en la mayor calma posible y ayúdale a quedarse dormido.

Evita que coma dulces, bebidas con cafeína y cualquier otro tipo de estimulantes. Reduce el tiempo de televisión. En definitiva, crea un ritual para dormir.

Otras consideraciones en el TDAH

No subestimes la medicación.

Niño en el sofá mirando medicamentos
Los avances en los medicamentos para el TDAH permiten controlar eficazmente muchos de sus síntomas.

Si el médico ha recomendado algún tipo de medicación, hay que ser estrictos en su administración. Los medicamentos son una gran ayuda para controlar los síntomas. Si tienes alguna duda o preocupación, habla con el doctor.

Haz rutinas de ejercicios específicos para TDAH

Las actividades físicas ayudan a quemar energía. Además ayudarán a tu hijo a enfocarse y disminuirán su impulsividad.

Divide la tareas en partes

Cosas que pueden parecer simples para cualquier persona, pueden ser retos titánicos para un niño con TDAH. Por eso, es aconsejable dividirlas en pequeñas actividades que puedan ser más manejables para él.

Ayúdale con un calendario escrito de esas actividades y sepáralas por colores que sean más fáciles de diferenciar y que lo haga parecer como cosas separadas. No hagas una sola lista que para él considerará imposible de abordar.

Limita las distracciones

Niño viendo la televisión
Especialmente en el momento de estudiar o dormir, crea ambientes relajados y sin posibles distractores a la vista.

Cualquier cosa que esté a su alrededor puede capturar su atención. En la medida de lo posible, crea ambientes especiales para sus actividades. No tengas televisión ni videojuegos en el cuarto donde duerme o donde hace la tarea escolar, guarda los juguetes a la hora de dormir o apaga el televisor mientras comen.

Tomen descansos

Tanto tú como tu hijo necesitan descansos. Él necesita pausas entre sus actividades para no sentirse sobrecargado. Tampoco es conveniente que dependa constantemente de ti. Debe aprender a confiar en sí mismo. Tú también necesitas tiempo libre para relajarte y no sentirte abrumada.

Busca ayuda profesional sobre TDAH

Aunque creas que puedes manejar todo sin ayuda, eso no es posible. Un psicólogo especializado en el TDAH te dará herramientas para trabajar con tu hijo que te abrirán un nuevo mundo de alternativas.

También puedes buscar ayuda en casa con baby-sitters especializadas, que te permitirán tomarte descansos sabiendo que tu hijo está en buenas manos.