Consejos para ayudar a tu hijo a manejar el estrés

Debemos dejar que los niños sean niños. Permitirles jugar, divertirse y aprender de sus errores sin que el estrés les suponga una losa con la que cargar a su corta edad

Los adultos no somos los únicos que nos encontramos sometidos a un gran estrés. Los más pequeños del hogar también lidian con él cada día.

Quizás sea porque los abrumamos con mil actividades extraescolares que provocan que no tengan tiempo para ser niños. Para jugar y disfrutar, un poco, de la libertad dela que ahora gozan.

Descubre: Claves para fomentar la autoestima en los niños

Es cierto que un poco de estrés puede ser positivo para nuestros hijos. Les puede activar, evitar que se duerman, que exploren sus capacidades…

No obstante, como todo, en exceso tiene graves consecuencias. Entre ellas se encuentran la frustración, la ira, la tristeza, la baja autoestima, la presión y la sensación de que no “se sirve para nada”.

Niña-con-estres

Los niños tienen que jugar

El exceso de actividades y mantener en todo momento a nuestros hijos ocupados no es positivo. Los niños necesitan descansar y, sobre todo, jugar.

Jugar estimula la creatividad de los más pequeños, al mismo tiempo que les permite relacionarse con los demás niños de su edad.

Aprenderán a negociar, a gestionar sus emociones, a confiar, a valorar la amistad. Jugar tiene muchos más beneficios de los que pensamos. No es una pérdida de tiempo.

Además, piensa en la actividad física, que tan importante es a estas edades para liberar energía y evitar el sobrepeso infantil.

¿Aún sigues pensando que jugar es una pérdida de tiempo?

Lee: 5 palabras clave para educar a nuestros hijos

Los errores no son malos

La exigencia por sacar muy buenas notas, por ser competitivos en clase y por hacerlo todo mejor que los demás provoca que el estrés se manifieste en los niños.

Como padres, es nuestro deber enseñarles que tienen que dar lo mejor de sí mismos, pero que si fallan no pasa nada.

Muchos padres tienden a regañar a sus hijos por sacar suficientes, por no rendir ante todas las múltiples actividades que tienen, por querer jugar en vez de centrarse en sus estudios…

Madre-hablando-con-su-hija

Los niños necesitan ser conscientes de sus límites, saber que la responsabilidad también implica descanso. Pero, sobre todo, necesitan saber que, si cometen un error, esto no los convierte en unos fracasados.

Lejos de eso, les ayudará el día de mañana en cualquier trabajo que desempeñen. Les permitirá no estresarse ante una equivocación, seguir adelante e intentar hacerlo mejor la próxima vez.

Porque los errores no significan fracaso, sino una oportunidad para mejorar y aprender.

El sueño es indispensable

No te pierdas: Remedio natural para que tú y tus niños podáis dormir mejor

¿Qué ocurre cuando nos quedamos hasta altas horas de la noche trabajando? Nos estresamos y no dormimos las suficientes horas.

Para un niño dormir es sumamente importante. Limitar sus horas de sueño por exceso de actividades es más que negativo, un error gravísimo.

No dormir provocará que tu hijo se estrese aún más. Y, sinceramente, no se encuentra en la edad de pensar que no tiene tiempo para nada, ¡sino todo lo contrario!

Irse a una determinada hora para la cama y reducir sus actividades pueden ser estrategias importantes que se deben tener en cuenta.

Si tu hijo se encuentra muy cansado y tiene sueño, vigila si no está demasiado atosigado con todo lo que tiene que hacer.

Recuerda que es necesario e imprescindible que tenga tiempo libre para jugar.

Niños-jugando-con-un-balón

Cero competitividad

La competitividad es positiva para muchos, pero en estas edades lo mejor es prescindir de esta conducta tan negativa que favorece el estrés.

Competir continuamente por sacar la mejor nota, por ser el mejor de la clase o por hacerlo todo perfecto puede sumir a tu hijo en una necesidad de perfección que será negativa.

Nadie es perfecto, todos cometemos errores y no siempre podremos ser los mejores de nuestro curso. Es muy importante que se lo inculquemos.

Muéstrale a tu hijo que él también tiene habilidades únicas que, aunque no lo hagan mejor que los demás, lo hacen ser bueno en eso que se le da bien.

Además, enséñale que, en ocasiones, la competitividad tiene que ser solo con uno mismo. Superándose cada día, enfrentando los errores, buscando ser mejores que ayer, pero no mejores que nadie.

Antes de irte descubre: Lo mejor para educar niños buenos es hacerlos felices

niño-agotado

Muchas de estas lecciones podríamos ponerlas en práctica nosotros, como adultos.

En ocasiones, le brindamos demasiada atención al trabajo, nos responsabilizamos de proyectos que, posiblemente, no podremos hacer, dormimos poco y competimos con todos.

Ayuda a tu hijo a que no se estrese a su corta edad.

Categorías: Buenos hábitos Etiquetas:
Te puede gustar