Consejos para crear un minijardín

Aída Campos · 5 agosto, 2017
Tener un minijardín nos ayuda a dejar atrás el estrés y disfrutar de momentos de paz y tranquilidad. Además, es una buena manera de purificar el aire del hogar.

Un minijardín constituye un ejercicio de creatividad, organización y relajación. Es un pequeño trozo de naturaleza dentro del hogar que conviene aprovechar dentro de nuestra decoración.

A pesar de la sencillez que implica su estructuración, al brindarnos un momento para centrar nuestra atención única y exclusivamente en diseñar y colocar cada uno de sus elementos, obtenemos grandes beneficios a nivel psicoemocional. En pocas palabras: se trata de una actividad muy sencilla, pero eficaz al momento de aportarnos bienestar.

Está demostrado que la jardinería, además de aportar belleza a nuestro entorno, contribuye a nuestro bienestar mental. Y valga mencionar uno de los beneficios más importantes: las plantas ayudan a purificar el aire del hogar, haciendo que el aire que circule sea más limpio y más beneficioso para nuestra salud.

Pequeños comienzos

Por lo general, quienes se animan a tener un minijardín en casa suelen hacerlo por una o varias de las siguientes razones:

  • Quisieran tener un jardín, pero no cuentan con espacio suficiente o de una vivienda con un espacio al aire libre.
  • Sienten curiosidad por la elaboración de bonsáis y afines.
  • No saben cuidar plantas, pero quieren intentarlo.
  • Sienten curiosidad por el reino vegetal.
  • Necesitan relajarse. 

Primeros pasos

A la hora de crear un minijardín es necesario tener en cuenta el tiempo que se le quiere dedicar, pues no todas las plantas pueden cuidarse de la misma forma; algunas necesitan atención a menudo y otras, mientras menos atención reciban, mejor.

Mini jardín de suculentas.

Una vez se tengamos claro lo anterior podemos pasar a la parte más divertida: elegir las plantas que más nos gustan. Seguidamente, debemos considerar el lugar donde vamos a colocarlas y si queremos dejarlas o no en el recipiente donde las hemos comprado.

En caso de que deseemos cambiar el recipiente por uno más estético, será necesario prestar atención a las necesidades de la planta. Por ejemplo, hay especies que necesitan tener una buena ventilación y por ello, se les abren agujeros en la maceta. Otras pueden necesitar más luz y por ello se debe elegir un recipiente transparente, y así.

Evidentemente, el tipo de minijardín quedará determinado por las especies que hayamos elegido. Ahora bien, las especies vegetales más apropiadas para un primer minijardín son aquellas que no necesiten demasiada luz, riego y que toleren las altas temperaturas; como las suculentas y los cactus.

Creación del minijardín

Para crear un minijardín es necesario contar con los siguientes materiales: 

  • Tierra o mantillo.
  • Gravilla o piedras pequeñas.
  • Carbón vegetal o activado.
  • Musgo, arena y piedras decorativas (opcional).

En primer lugar, llenaremos la maceta con unos 2 a 3 cm de gravilla. Esto evitará que el agua estancada entre en contacto con las raícesPodemos agregar una capa de musgo en el fondo para que sirva como esponja y evite que la tierra se filtre hacia la gravilla.

Seguidamente, mezclaremos la tierra o el abono con carbón vegetal: este material orgánico facilitará el drenaje y ayudará al buen crecimiento de las raíces. Colocaremos una capa con esta mezcla, que ocupará una cuarta o tercera parte de la capacidad de la maceta.

Ahora tomaremos las plantas y las colocaremos dentro de la maceta. Haremos huecos en el sustrato para introducir bien allí las raíces. Debemos dejar espacio de unos 10 cm mínimo entre planta y planta.

jardineria

Cabe destacar que es muy importante prestarle atención al tipo de sustrato que necesitarán las plantas elegidas para conseguir que nuestro proyecto prospere y luzca bien.

Decoración y mantenimiento

Una vez ubicadas las plantas, cubriremos la superficie con musgo o, si lo preferimos, con piedras decorativas; estas ayudarán a evitar el crecimiento de malezas. A continuación, regaremos el minijardín con un poco de agua, hasta que veamos que la gravilla del fondo se humedece.

Por cierto, hay que procurar regar las plantas por la mañana temprano y durante la noche. Finalmente, colocaremos el minijardín en una zona bien iluminada, donde los rayos del sol den de forma indirecta.

¿Minijardín o huerto?

huerto jardín

Si queremos que nuestro minijardín tenga una doble función, podemos crearlo como si fuese un pequeño huerto, con plantas como el cilantro, el perejil y la hierbabuena, por ejemplo.

También podemos combinar plantas decorativas con hierbas medicinales o aromáticas. Y si lo deseamos, podemos añadir accesorios como figuras, casas, puentes y otras estructuras en miniatura. ¡Solo hay que dejar volar la imaginación! Hoy podemos tener un minijardín y mañana, quizás, un jardín colgante