Consejos para dejar de comerse las uñas

María Enriquez · 3 octubre, 2019
Para dejar de comerse las uñas, es importante que en primer lugar nos demos cuenta de los momentos en los que sentimos mayor necesidad de ello. Una vez identificada la o las situaciones que lo propician, podrás luchar de manera más efectiva.

Aparte de ser una costumbre bastante desagradable y poco higiénica, comerse las uñas puede afectar a tu salud en general. Ten en cuenta que debajo de ellas viven una gran cantidad de gérmenes que pueden producir enfermedades al ponerlos en contacto con la boca y tragarlos con la saliva. Por lo tanto, dejar de comerse las uñas aporta una serie de beneficios para tu salud.

Si bien se le confieren causas predominantemente psicológicas, no puedes aferrarte a que no lo puedes controlar. Si la causa está en la mente, la solución también debe estar ahí.

¿Te imaginas acudir a un profesional que tenga esta costumbre? Lo primero que pensarías seguro sería que otorga un mal aspecto a su persona, a la vez de disminuir la confianza que podrías tenerle en cuanto a sus capacidades.

¿Por qué nos comemos las uñas?

dejar de comerse las uñas

La mayoría de las personas lo hace de manera inconsciente, muchas veces dañando la piel que se encuentra alrededor de las uñas, incluso con sangrados, los cuales pueden progresar en infecciones, según afirman fuentes médicas. Sin dejar de mencionar, por supuesto, el dolor a causa de estas heridas.

Generalmente, el hábito de comerse las uñas, también llamado onicofagia, se produce en personas con poca capacidad para canalizar ciertas emociones; uno de ellos es la ansiedad, según se cita en este estudio, además de estados de nerviosismo y estrés. En cierto modo, necesitan llevar a cabo este hábito para sentirse aliviados.

Seguidamente iremos mencionando ciertas claves que pueden ayudar a dejar de comerse las uñas. No obstante, lo más recomendable es enfocarte en las causas más profundas de esa costumbre consultando con un profesional.

Antes de ir a la consulta, piensa seriamente en qué momentos sientes mayor necesidad de morderte las uñas. Una vez identificada la o las situaciones que lo propician, podrás luchar de manera más efectiva.

Claves para dejar de comerse las uñas

Uñas

Dentro de los consejos más comunes que los expertos suelen dar en estos casos, podemos mencionar utilizar un esmalte amargo, lo cual hará que tus uñas se vuelvan poco apetecibles. De igual manera, existen personas a las que este gusto desagradable les incomoda poco y, una vez que haya pasado el mal sabor de boca, siguen mordiéndose las uñas.

Por otra parte, de acuerdo con la fuente citada en el punto anterior, hacerte la manicura o utilizar uñas postizas también podría ser una buena solución. Esto se debe a que el hecho de que se vean bien y el haber invertido en ellas hará que lo pienses dos veces antes de llevártelas a la boca.

En el mercado las hay de diferentes formas y tamaños, asimismo para hombres. Este tip es doblemente beneficioso, pues, además de evitar que muerdas tus uñas, permitirá que la uña dañada que se encuentra por debajo de la postiza pueda crecer normalmente.

Además, si en el momento de estar tenso lo primero que haces es llevar algún dedo a la boca para morderte las uñas, respira y busca otra alternativa. La fuente citada anteriormente indica que se puede recurrir a la goma de mascar, sin azúcar por supuesto, esto te ayudará a apaciguar la sensación que te aqueje.

Otros consejos serían:

  • Puedes elegir alguna fruta que tengas a mano, como una manzana, la cual ayudará a calmarte a medida que la vayas masticando. Ayudará a calmar tus nervios o ansiedad sin aportar muchas calorías.
  • Mantén tus manos ocupadas: aunque parezca hasta ridículo, juega con algo, puede ser un bolígrafo u otro objeto que evite que empieces a devorar tus uñas.
  • Como indica esta otra web especializada, haz actividad física para reducir los niveles de ansiedad y estrés.

Lee también: Tics nerviosos: ¿por qué aparecen? ¿cómo tratarlos?

Conclusión

Si traes este hábito por varios años, no te desanimes; el cambio requerirá de tiempo y en el camino lo más probable es que en algún momento vuelvas a caer en la tentación. Recuerda que, si no logras eliminar esa costumbre desagradable, o incluso si deseas hacerlo antes de que lleguen las consecuencias, sería necesaria la consulta con un profesional.

No olvides que morderte las uñas no da el mejor aspecto de ti, y hasta puede repercutir de manera negativa en tus relaciones con los demás.

El cuidado de tu imagen personal da mucha información acerca de ti. No permitas que el hecho de no poder dejar de morderte las uñas opaque las virtudes y capacidades que hay dentro tuyo, tanto en el ámbito laboral como personal.

  • Mercado Gorboa, C., Calvillo Martinez, D. H., & Mariel Cárdenas, J. (2017). Onicofagia la mala costumbre de comerse las uñas. Universidad Autónoma de Coahuila.
  • Williams, T. I. (2010). Onychophagia (nail biting): Clinical aspects. In Impulse Control Disorders. https://doi.org/10.1017/CBO9780511711930.014
  • Gómez-de-Tejada, J. (2017). COMERSE LAS UÑAS DEL YO: LA ESCRITURA DIARÍSTICA Y AUTOBIOGRÁFICA DE LORENZO GARCÍA VEGA. Atenea (Concepción). https://doi.org/10.4067/s0718-04622017000200203