Consejos para dormir bien después de un día pesado.

¿Te cuesta desconectar después de un día ajetreado? Si sigues leyendo, descubrirás qué es lo que tienes que hacer para conseguir un sueño reparador que te cargue las baterías para la próxima jornada

Si tuviste un día terrible, con miles de preocupaciones y obligaciones. Esos días en los cuáles pareciera que todo se complica, te has quedado dormido/a, no encuentras tus llaves, el jefe está de mal humor, en síntesis pareciera que te has levantado con dos pies izquierdos.

Lo único que quieres es que llegue el horario de salida para correr a casa, relajarte y luego poder dormir para olvidar todo y empezar un nuevo y mejor día.

Todos alguna vez o mejor dicho muchas veces hemos tenido un día para el olvido. Es por eso que en este artículo haremos énfasis en consejos para poder dormir como unos angelitos, luego de ese día terrible.

Mientras te diriges a casa, aprovecha para pensar en cosas que te producen alegría, serenidad, escucha tu música favorita. Es un buen paso para empezar a relajar nuestra mente y expulsar las malas energías.

Una vez que hayas llegado, puedes iniciar la puesta en marcha de los consejos que te iré mencionando.

Consejos…

  • En primer lugar ponte ropa cómoda, evita todo aquello que te moleste, libérate.
  • Prepara en tu tina o bañera un baño súper relajante con tu esencia favorita, disfruta de música suave que ayudará a tranquilizar tus nervios.
  • Como ya lo ibas practicando de regreso a casa, piensa en cosas bonitas, sueña despierto, deja volar a tu imaginación. Piensa en positivo, en que mañana será un día estupendo. Con todo a tu favor.
  • También puedes usar técnicas de meditación, si no acostumbras a realizarlas, sería un buen momento para aprenderlas, verás como alivian tu estrés.
  • Mientras te estés dando tu baño, masajea tu cuerpo, empieza con suaves caricias para luego masajear más a fondo músculos tensionados. No olvides tus pies, ya que en ellos se acumulan todas las tensiones, verás como luego de un buen masaje en ellos tu cuerpo mejora.
  • Masajea también tu cuero cabelludo, si bien algunas personas lo tienen muy sensible no es necesario que lo hagas con fuerza, lo importante es que te encuentres a gusto, recuerda que el masaje no debe doler.
  • Luego el cuello, y aprovechando que tienes a mano tu aceite esencial favorito, coloca unas gotas en tus manos y masajea tu zona cervical, nunca debes presionar directamente sobre la columna, solo a los lados de ella, puedes hacerlo en forma de pequeños círculos con los dedos, o utilizando el pulgar e índice la misma mano a los lados de la columna cervical, sube y baja con una presión que no genere dolor, y vayas sintiendo como los músculos se van relajando.
  • Ahora es el turno de hacer trabajar a los pulmones, la respiración no sólo ayuda a relajar el cuerpo en su totalidad, además si te tomas el tiempo para hacerlo profunda y lentamente, lograrás que el oxígeno llegue mejor a todas tus células. Generalmente cuando estamos estresados o tensionados nuestras respiraciones se vuelven superficiales, y dejamos de aprovechar los beneficios de una buena técnica de respiración.

Te darás cuenta que a medida que sueltas el aire en tus pulmones todos tus músculos se van relajando. De seguro si has seguido estos consejos ya estarás mucho más tranquilo/a, gozando de gran serenidad.

Estos baños pueden durar entre 15 a 20 minutos. Aunque si lo prefieres los puedes extender un poco más, pero sin exagerar. Cuando hayas decidido darlo por terminado sólo falta un ingrediente más para completar la relajación total, para ir a dormir como angelitos.

Bano relajante

Manzanilla…

En último lugar puedes beber una infusión de manzanilla. Que potenciará la relajación de tu cuerpo preparándolo para un reparador descanso.

En caso de que se te abra el apetito evita ingerir gran cantidad de comida, si quieres que tu descanso sea efectivo, elige alguna ensalada liviana o una fruta. Las comidas copiosas pueden causarte insomnio.

Nota: los aceites esenciales recomendados para relajar serían de lavanda, naranjo, sándalo. Debes evitar los de menta o romero.

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