Consejos para tener unas piernas perfectas

Para lucir unas piernas bonitas, además de la hidratación y la depilación, es muy importante que las tonifiquemos con ejercicios localizados que además nos permitirán mejorar nuestra salud general

¿Quieres usar faldas pero no te animas? ¿Te gustaría lucir la bikini pero no te gustan tus piernas? ¿Crees que es imposible eliminar la celulitis, las estrías, los moratones o las “arañitas”? ¿Desearías que el tono de piel de tus piernas fuera más uniforme? ¿No te agrada cómo lucen tus rodillas? Entonces lee el siguiente artículo donde te contamos qué hacer para tener piernas perfectas.

No hay dudas de que en nuestra sociedad las piernas son un bien muy preciado… No te desanimes si crees que nunca podrás tenerlas como las modelos o actrices de la televisión. Sigue una rutina para tus piernas y en poco tiempo serán las más bonitas.

Tips para tener piernas perfectas

Sé más cuidadosa

¿Eres de las que se golpea con todos los muebles o se cae por no estar prestando atención? ¿Tienes la piel muy blanca y en seguida se marca con un moratón? Empieza a cuidarlas un poco más cuando vayas caminando por tu casa, el trabajo o la calle. No uses calzado que puedan hacer que te resbales, fíjate por donde caminas, no fijes la vista en los escaparates ni en lo que llevas en la mano. Así evitarás golpes, cortes, cicatrices, raspones, etc.

Depílate

No importa el método que eliges para eliminar el vello de tus piernas. Lo importante es que no estén crecidos lo suficiente como para que se noten, sobre todo si son oscuros. Presta atención al tiempo que tarda el vello en crecer de nuevo y depílate. No hay nada más feo que recibir una caricia y tener vello en las piernas. ¡Que esto no te ocurra! Además, unas piernas depiladas son mucho más bonitas, sobre todo en verano, para que puedas llevar faldas o shorts sin problemas.

Depilacion

Maquilla las piernas

¡Pero con mucho cuidado! Existen maquillajes especiales que sirven para darle un tono más homogéneo a la piel. Puede ser en forma de spray, de crema o de loción. Eso sí, presta atención a las cantidades, porque a veces tardan varios días en “despintarse”. No querrás quedar como una zanahoria o despareja en relación a las demás partes de tu cuerpo. Esta idea se aconseja para una ocasión especial, no para usar todos los días.

Haz ejercicio

Si bien existen rutinas específicas para las piernas, estas se engloban en los siguientes movimientos:

• Saltar.
• Correr.
• Trotar.
• Caminar.
• Andar en bicicleta.
• Nadar.
• Escalar.
• Levantar pesas.
Bailar.

Puedes crear una rutina acorde a tus gustos, necesidades y tiempo disponible, tanto sea en casa como en el parque o en una academia.

Toma sol

Enfócate en el bronceado de tu piel para que tus piernas siempre se vean saludables y no estén pálidas, pero ten cuidado de no exponerte demasiado a los rayos UV, que pueden provocar desde quemaduras a cáncer. Trata de broncearte de manera homogénea, es decir, no dejes únicamente las piernas al sol y el resto del cuerpo a la sombra. También es bueno que respetes los horarios permitidos, que uses factor de protección y que, si estás 10 minutos de rodillas al sol, luego pases 10 minutos en la posición contraria, para broncearte de forma pareja.

Disfrutar de sol por un rato es una excelente forma de otorgarle al cuerpo vitamina D.

Exfolia las piernas

Existen esponjas especiales que te pueden ayudar mientras te duchas. De esta manera, eliminarás las células muertas de la piel, los vellos encarnados, mejorarás la circulación sanguínea, reducirás la celulitis y las estrías. No te duches con agua demasiado caliente. Puedes usar exfoliantes naturales como puede ser el café o el azúcar blanco.

Humecta e hidrata

Cuando terminas de bañarte y antes de acostarte (siempre con las piel limpia), es bueno que coloques una crema humectante en las piernas. En las primeras aplicaciones verás como la crema es absorbida al instante por los poros. Esto se debe a que estaban necesitados de hidratación. Además, esta práctica ayudará a tener las piernas más suaves, menos escamosas y lisas, perfectas para mostrar.

Elige lo que te favorece

Además de cumplir con todos los pasos o consejos para tener piernas perfectas, una buena idea es que generes una “ilusión óptica” con la vestimenta y el calzado. Por ejemplo, los tacones le dan un look más alargado a tus piernas. Si no eres de usar este tipo de zapatos, practica un poco para no tambalearte y caerte. Las faldas o shorts también pueden favorecer el aspecto de tus piernas. Evita vestidos que sean hasta los tobillos, los estilo “Capri” o “pescadores”, que ensanchan los tobillos. Si tienes las caderas anchas, este tipo de pantalones harán que se vean más grandes.

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Ejercicios para tener piernas perfectas

Como hemos dicho antes, existen rutinas de ejercicio específicos para tener unas piernas hermosas. Presta atención a los más eficaces:

Zancadas

También conocidas como lounges o estocadas. De pie y con las piernas juntas, lleva las manos a la cintura. La espalda queda recta. Da un paso con el pie derecho y luego flexiona la pierna izquierda, como si la rodilla tocara el piso. Mantente así por 10 segundos y regresa a la posición inicial. Repite 20 veces antes de cambiar al pie izquierdo. También los puedes hacer alternados.

Step

Puedes usar un escalón o una pequeña silla si no tienes el famoso “step” de las clases de aeróbica. Sube con la pierna izquierda apoyando completamente el pie en la plataforma. Eleva la pierna derecha hacia adelante y hacia arriba, flexionando la rodilla. Puedes hacer un salto para que haya más movimiento integral. Baja la pierna derecha y repite el paso con la izquierda elevada. Son 10 repeticiones de cada pierna en total.

Sentadillas

sentadillas

Este movimiento está presente en todas las rutinas de ejercicio porque, además de tonificar glúteos, ayuda a reducir los muslos. De pie con las piernas separadas a un ancho de caderas, flexiona las rodillas y desciende el tronco, como si la cola fuera a tocar el suelo. Mantén la posición unos minutos y regresa a la posición inicial. Esa es la técnica básica de sentadillas. Luego puedes hacerla más difícil, por ejemplo, estirando los brazos a la altura de los hombros, tomando pesas con las manos o dando saltos al flexionar las rodillas.

 

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