Consejos para tratar la bronquitis

19 agosto, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
La hidratación es fundamental en el tratamiento de la bronquitis. Por lo tanto, se recomienda a los pacientes beber líquido en abundancia. 

Claramente, para tratar la bronquitis es necesario seguir las indicaciones del médico. Aunque esto pueda parecer una afirmación obvia, muchas personas siguen poniendo en riesgo su salud al ignorar las pautas y optar por alternativas que, aunque puedan parecer inocuas, en realidad, no los son.

El médico siempre será la persona más indicada para ofrecer el tratamiento más adecuado para cada caso. Por ende, es importante no realizar cambios en los hábitos sin antes consultar con él. Hay que tener en cuenta que hay muchos factores que deben tenerse en cuenta.

Además de las pautas del médico, es importante mantener buenos hábitos de vida. A continuación, repasaremos con mayor detalle el tratamiento de la bronquitis.

¿Cuál es la causa de la bronquitis?

La bronquitis es una inflamación de la pared interna de los bronquios. Estos son los conductos por los que el aire llega a los pulmones para alcanzar la parte más profunda del pulmón, es decir, la zona alveolar.

Es en la zona alveolar donde realmente se establece el intercambio de oxígeno entre el pulmón y la sangre. Su principal síntoma es la tos, que puede producir, o no, expectoración acompañada de mayor o menor dificultad respiratoria y presión en el pecho.

Se trata de una enfermedad muy frecuente, pero raramente causa la muerte del paciente. Su duración no suele alargarse más de dos semana, aunque la tos sí que puede persistir más en el tiempo después de que la infección haya remitido.

Al igual que otras infecciones agudas de las vías respiratorias, se presenta, principalmente, durante el invierno y a principios de la primavera, cuando se combinan factores como bajas temperaturas y humedad elevada.

Bronquitis normales y malos

Los virus que infectan las vías respiratorias son los agentes infecciosos responsables de la mayoría de los casos de bronquitis, entre el 85 % y el 90 % Las más comunes son:

  • Virus del resfriado común: rinovirus y coronavirus.
  • Virus del tracto respiratorio inferior: virus influenza, parainfluenza y adenovirus.

Estos virus se transmiten por el aire, además de por el contacto físico. En los niños, la bronquitis aguda puede estar causada también por las bacterias Mycoplbronquitis aguda pneumoniae y Chlamidia pneumoniae, vinculadas, igualmente, a la neumonía.

Por último, la exposición intensa a algunas sustancias irritantes puede provocar una irritación bronquial denominada bronquitis no infecciosa:

  • Polvo.
  • Humo del tabaco.
  • Contaminación del aire.
  • Gases químicos y vapores.

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Tratamiento de la bronquitis

El tratamiento de la bronquitis es sintomático y de apoyo. Según la Sociedad Española de Farmacología Hospitalaria, se basa, sobre todo, en el reposo y la administración de antipiréticos para aliviar el malestar y la fiebre. Algunos de estos fármacos pueden ser:

  • Analgésicos: ayudan a reducir la inflamación, aliviar el dolor y reducir la fiebre.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): contribuyen a la reducción del dolor. Entre ellos encontramos algunos como el ibuprofeno y el naproxeno.
  • Antitusivos: se recomiendan solamente en casos de tos seca.
  • Broncodilatadores inhalados: pueden ser necesarios para abrir las vías respiratorias en caso de jadeo o sibilancias.

Los antibióticos no suelen ser efectivos para las bronquitis, ya que, generalmente, esta enfermedad está causada por virus, no por bacterias.

Recomendaciones

Aceite de eucalipto

Además del tratamiento farmacológico, existen una serie de medidas que se recomienda llevar a cabo para apoyar al tratamiento. Por ejemplo, se recomienda descansar, ingerir líquidos sin cafeína con frecuencia con el fin de hacer más fluidas las secreciones y aumentar la humedad del ambiente con humidificadores. A continuación, veremos estas recomendaciones con más detalle.

Beber líquidos

Como hemos comentado, es importante beber muchos líquidos durante el día. Con ello, evitaremos la deshidratación y podremos calmar la garganta irritada.

Alterna caldos calientes, agua, zumos de fruta, para mantener el cuerpo hidratado, pero abstente de tomar supresores para la tos, porque la tos es necesaria para librar a los pulmones de excesiva mucosidad. Y, sobre todo, evita la cafeína.

Reduce los contaminantes

Abstente de fumar, porque puede alargar o empeorar la condición; las velas perfumadas y ambientadores pueden irritar los bronquios ya inflamados; en tal caso añade a un humidificador unas gotas de aceite esencial de eucalipto.

Según un estudio realizado por María Emilia Carretero y Teresa Ortega, de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, España, el aceite eucalipto te ayudará a incrementar el aclaramiento mucociliar y su actividad antiinflamatoria.

Haz cambios en tu alimentación

Tanto en la bronquitis aguda o crónica, con tos irritante será preciso realizar cambios en la dieta. En primer lugar, es conveniente comer alimentos diuréticos, como por ejemplo el apio, el pepino u hojas frescas de diente de león. Estos alimentos aumentarán la producción de orina y, por lo tanto, ayudarán a deshacerse del exceso de líquidos corporales.

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Ingiere alimentos ricos en vitamina B y vitamina A y ácidos grasos omega-3. Sin embargo, debes evitar consumir sal, ya que esta sustancia retienen muchos líquidos. Además, reduce el consumo de productos lácteos, con el fin de disminuir la formación de moco.

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