Consejos, recomendaciones y remedios para no morderse las uñas

Yamila Papa 23 agosto, 2014
Además de la mala imagen que da el morderse la uñas también puede provocarnos problemas de salud, por lo que es importante que reconozcamos los desencadenantes del hábito y los evitemos

La onicofagia es un problema de tipo psicológico que suele estar relacionado con la manifestación conductual inadecuada de un estado de ansiedad, aburrimiento o miedo. A menudo, las personas no se dan cuenta que se muerden las uñas y esta actividad aumenta notablemente en períodos de mayor exposición al desencadenante, como por ejemplo, el desempleo, una ruptura amorosa, la organización de la boda o los preparativos para un largo viaje. Es una manera de autocastigarse o como una manera de canalizar los sufrimientos.

Las personas que padecen este problema no sólo se muerden las uñas sino también suelen mordisquear los tejidos blandos de piel alrededor y las cutículas, provocando daños y dolor. Los niños y los jóvenes son más vulnerables a sufrir onicofagia, ya que su corteza prefrontal, que es la encargada del control de impulsos no está aún completamente desarrollada.

Morderse las uñas, no sólo un problema de apariencias

La onicofagia tiene una relación directa con la salud ya que el hecho de comerse o morderse las uñas puede producir:

  • Heridas o sangrado en las cutículas
  • Contraer infecciones por hongos o bacterias
  • Deformidad o encarnamiento de las uñas
  • Problemas dentales, como caries o desgaste del esmalte
  • Lesiones en las encías y aftas por la transmisión de gérmenes
  • Enfermedades en el estómago (cuando se tragan las uñas)
  • Inconvenientes pulmonares si la uña se encaja en la faringe o es aspirada

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Tomar consciencia es uno de los remedios más eficaces para dejar de morderse las uñas, ya que, como se decía anteriormente, la persona no se da cuenta de su “actividad”. Los psicólogos indican que lo mejor es:

  • Identificar cuáles son las situaciones o momentos del día que activan el hábito de morderse las uñas (tocar las uñas, rascarlas, pasarlas por la ropa)
  • Conocer cuáles son las razones que provocan o estimulan llevarse los dedos a la boca (estudiar, leer, mirar televisión o el ordenador, nervios, discusiones, ansiedad)
  • Tomar consciencia de las situaciones que evitan que se mantenga el hábito (practicar deportes, comer una fruta, salir a pasear, solucionar problemas, trabajar más, pintarse las uñas)
  • Realizar autocríticas sobre el estado de las uñas (están feas, quedan horribles, los dedos están deformados, no puedo pintarme como me gustaría, me da vergüenza mostrar mis manos, etc).

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Hábitos para dejar de comerse las uñas

Algunos de estos consejos pueden ayudarte a dejar de lado este mal hábito

  • Pintar las uñas: Muchas personas odian el gusto del esmalte, por lo que mantenerlas pintadas, aunque estén cortas, puede ser una buena manera de no comérselas. Los hombres pueden usar un esmalte transparente. Las mujeres también, ya que no queda muy lindo un color oscuro con las uñas diminutas, pero eso es cuestión de gustos. En las farmacias y perfumerías se consiguen esmaltes específicamente creados para evitar la onicofagia, porque saben y huelen mal.
  • Ponerse uñas falsas: Las uñas esculpidas o postizas, es decir de acrílico pueden ayudar a evitar el mal hábito. El problema reside en que esta prácticas puede debilitar bastante a las uñas verdaderas, ya que se liman bastante y se colocan diferentes productos encima.

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  • Buscar un sustituto: Un caramelo, goma de mascar, palillo o fruta pueden ayudar para no tener la ansiedad de morder algo; algo similar a lo que ocurre con las personas que están intentando dejar de fumar.
  • Ponerse un protector: Existen una especie de guantes de látex que se colocan en los dedos por separado. En invierno se pueden usar guantes de lana.
  • Buscar ayuda: Si el problema es por problemas de ansiedad o de estrés, pedir consulta con un profesional puede ser de gran ayuda. También una buena idea es pedir a los familiares y amigos que hagan algún tipo de comentario si ven que la persona con este problema se está comiendo las uñas.
  • Ponerse metas alcanzables: Si parece que fuera imposible dejar de comerse las uñas, se puede comenzar de a poco. Por ejemplo, primero con una mano. Este método tiene el beneficio de ver la diferencia entre una uña mordida y la otra en crecimiento.

Remedios caseros para la onicofagia

Es cierto que dejar de comerse o morderse las uñas no es una tarea sencilla, porque no siempre es algo consciente. Algunas recetas caseras son muy eficaces en este objetivo que lleva su tiempo.

  • Vierte dos cucharaditas de valeriana en una taza con agua hirviendo, tapa y deja refrescar. Cuela y bebe una taza al día. Es un calmante natural que dejará de lado la ansiedad y el estrés, causante de este mal hábito.

  • Vierte dos cucharaditas de pasiflora en una taza con agua hirviendo. Tapa y deja refrescar, luego cuela y bebe una taza.
  • Mastica un pedacito de raíz de jengibre previamente lavado. Esto servirá para disminuir la ansiedad que hace que te comas o muerdas las uñas.
  • Mastica goma de mascar sin azúcar o cualquier tipo de caramelos dietéticos para evitar caries o aumentar de peso.
  • Aprieta una pelotita antiestrés u objeto similar para resistir la tentación de morderse las uñas.
  • Recubre tus uñas con zumo de limón para evitar llevarlas a la boca. También puedes frotar un diente de ajo o un ají picante en ellas. Muchos optan por echar unos dientes de ajo cortados bien pequeños dentro del esmalte y pintar como de costumbre.
  • Lleva a cabo una dieta rica en vitamina B y ácidos grasos Omega 3, los cuáles se encuentran en ciertos alimentos tales como leche, frutos secos, avena, chocolate y pescado.

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