Consejos para reducir el sedentarismo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gerardo Paganeli el 4 enero, 2019
Yamila Papa Pintor · 30 noviembre, 2017
El sedentarismo es un factor de riesgo modificable, lo que significa que la adopción de un estilo de vida que incluya la práctica de ejercicio físico interviene en la mejora de la salud de la persona.

La inactividad física se considera uno de los mayores factores de riesgo en el desarrollo de la enfermedad cardíaca. De hecho, se ha establecido una relación directa entre el estilo de vida sedentario y la mortalidad cardiovascular. Una persona sedentaria tiene más riesgo de sufrir arterioresclerosis, hipertensión y algunas enfermedades respiratorias.

Estar muchas horas sentado en el escritorio y posteriormente, en el sofá de casa no es bueno para la salud. Al igual que otros factores, el sedentarismo es un factor de riesgo modificable.

La adopción de un estilo de vida que incluya la práctica de ejercicio físico interviene en la mejora de la salud de la persona y reduce su riesgo cardiovascular. En este sentido, la prevención en la infancia es especialmente relevante.

En el siguiente artículo ofrecemos algunos consejos para reducir el sedentarismo.

8 malos hábitos que afectan la salud de tu corazón.

¿Cómo reducir el sedentarismo?

Podría decirse que es uno de los principales problemas del siglo XXI. Y sus consecuencias, como se ha mencionado anteriormente, son graves. A continuación desarrollamos formas de combatir el sedentarismo.

Ver también: 8 riesgos a los que te expones debido a la obesidad

1. Hacer ejercicio

La forma más directa de romper con el sedentarismo es iniciar cualquier tipo de actividad acorde a la situación y características de la persona.

Es muy recomendable pedir consejo a un especialista sobre qué deportes pueden favorecer más a la persona. Generalmente la natación o el yoga suelen ser una buenas opciones para empezar. Pero lo importante no es qué ejercicio sea sino mantener la rutina.

Planificar un horario en el que realizar ejercicio que sea cómodo y comprometerse a realizarlo serán las claves para llevar a cabo la actividad.

2. Mantenerse siempre activo

Además de realizar ejercicio es muy importante intentar moverse todo lo posible. El objetivo es evitar en todo momento el sedentarismo. Por ejemplo, andar en vez de utilizar medios de transporte o subir escaleras en vez de utilizar el ascensor.

Poco a poco el cuerpo se acostumbra al movimiento y al final siempre se hace más fácil. 

Los trabajos actuales tienden a hacer a la persona permanecer muchas horas sentada o en la misma posición. Por ejemplo, se puede reducir el sedentarismo que estas tareas producen levantándose del asiento de vez en cuando y dando una vuelta.

Otra idea interesante para reducir el sedentarismo es por ejemplo cuando se está hablando por teléfono con alguien, dar unas vueltas por la oficina. O aprovechar la hora del almuerzo para salir a la calle. Esto además es muy útil para mejorar la circulación de la sangre y la digestión.

3. Elegir unas vacaciones activas

Una excelente alternativa es ir a lugares que inciten a mantenerse activo. Como por ejemplo la montaña o ciudades nuevas.  Del mismo modo, se puede participar en programas que cada día tengan un propongan ejercicios diferentes. Por ejemplo, senderismo, paseos en bicicleta, visitas turísticas o incluso clases de baile en la piscina o el mar.

Cualquier opción es válida. Lo más recomendable, de todos modos, es realizar este tipo de actividades por la mañana o al atardecer para evitar el calor excesivo.

4. Que la actividad continúe en el hogar

En el hogar se puede mantener la actividad con mucha facilidad. Bailar y jugar con la familia o con uno mismo es una opción divertida de mantenerse en forma. Cuidar de la mascota y también jugar con ella son actividades buenas para la salud.

Lo importante es disfrutar de tardes de juegos, al aire libre o dentro del hogar donde se hace actividad física sin darse cuenta.

Te recomendamos leer: 7 actividades que te ayudan a quemar calorías mientras te diviertesa

Otra manera de reducir el sedentarismo es aprovechar las sesiones de limpieza hogareña. Mientras se friega, se lava o se sacude el polvo, uno puede moverse al ritmo de la música más alegre. Realizar las tareas del hogar puede convertirse en una actividad divertida de forma muy sencilla.

Moverse y realizar ejercicio no es complicado, y gracias a ello se pueden evitar enfermedades y problemas graves para la persona. Siempre es buen momento para iniciar una nueva actividad. 

  • Maruhashi, T., Kihara, Y., & Higashi, Y. (2017). Exercise. In Therapeutic Angiogenesis. https://doi.org/10.1007/978-981-10-2744-4_15
  • Hillman, C. H., Erickson, K. I., & Kramer, A. F. (2008). Be smart, exercise your heart: Exercise effects on brain and cognition. Nature Reviews Neuroscience. https://doi.org/10.1038/nrn2298
  • Pedersen, B. K., & Saltin, B. (2015). Exercise as medicine - Evidence for prescribing exercise as therapy in 26 different chronic diseases. Scandinavian Journal of Medicine and Science in Sports. https://doi.org/10.1111/sms.12581