Consejos para reducir el sedentarismo

Yamila Papa 30 noviembre, 2017
El sedentarismo está considerado como uno de los males de este siglo y no es bueno para la salud. En este artículo te daremos algunos consejos para reducirlo y gozar de una mejor calidad de vida.

Estar muchas horas sentado en el escritorio y posteriormente, en el sofá de casa no es bueno para la salud. Por eso, en el siguiente artículo te daremos algunos consejos para reducir el sedentarismo que es el responsable de varios problemas como, por ejemplo, la obesidad.

¿Cómo reducir el sedentarismo?

Podría decirse que es uno de los males del siglo XXI y aunque muchas personas le restan importancia puede ser bastante peligroso. Por ejemplo, puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y obesidad.

La buena noticia es que con algunos cambios en tus hábitos cotidianos puedes reducir el sedentarismo y gozar de una mejor calidad de vida. Te recomendamos los siguientes:

Ver también: 8 riesgos a los que te expones debido a la obesidad

1. Haz ejercicio

Ejercicios de movimiento

Para empezar, sería bueno que hicieses alguna rutina tranquila acorde a tus necesidades y habilidades. No tienes que correr una maratón, pero sí caminar todos los días. Muchas personas no quieren ir al gimnasio cuando están excedidos de peso porque temen que se los discrimine, sin embargo, debes hacer todo lo posible por asistir a las clases o hablar con el entrenador para que arme un plan acorde a ti.

Al principio usarás la bicicleta estática o la cinta y harás algunos ejercicios básicos. Si no tienes mucho tiempo libre debes organizarte mejor para que al menos media hora al día la emplees para la actividad física. De a poco puedes ir aumentando la dificultad o la extensión de los entrenamientos.

Si no te gusta la idea de ir al gimnasio puedes encontrar otras actividades más placenteras y al mismo tiempo aeróbicas. Por ejemplo, andar en bicicleta o nadar, aumentan tu gasto calórico y mejoran tu sistema cardíaco.

2. Camina

Aparte de ir al gimnasio las caminatas son fundamentales. Se trata de una actividad física muy completa porque mejora tu sistema cardiorespiratorio. Si, además, caminas en un lugar al aire libre -como por ejemplo un parque- permite reducir el estrés, olvidarte de los problemas y respirar aire puro.

Lo recomendable para reducir el sedentarismo es caminar 30 minutos al día. Existen diferentes técnicas que pueden ayudarte para cumplir con esa cantidad de tiempo: dejar el coche aparcado más lejos, bajar una estación antes del metro, hacer trámites por la ciudad sin usar ningún medio de transporte, pasear al perro, etc.

3. Usa las escaleras

Subir y bajar escaleras

Este hábito es realmente excelente porque te permite hacer ejercicio sin ponerte ropa de gimnasio. Al principio te costará bastante subir las escaleras, pero puedes ir añadiendo peldaños de a poco. Por ejemplo, una semana toma el ascensor hasta la mitad del recorrido y el resto hazlo caminando (o viceversa). Quizás te convenga salir un poco antes de casa para no llegar tarde al trabajo.

Lo mejor de todo es que puedes usar las escaleras como ejercicio aeróbico gratuito.

4. Levántate del asiento

Los trabajos actuales nos hacen permanecer muchas horas sentados o en la misma posición. Puedes reducir el sedentarismo que estas tareas producen levantándote del asiento de vez en cuando y dando una vuelta alrededor del escritorio (si puedes un poco más mejor).

Otra idea interesante para reducir el sedentarismo: cuando estés hablando por teléfono con alguien u organizando tus ideas… ¡da unas vueltas por la oficina! Así seguirás cumpliendo con tus tareas y al mismo tiempo moviéndote un poco.

Aprovecha la hora del almuerzo para salir a la calle y al terminar de comer da unas vueltas a la manzana o en un parque. Esto te servirá para mejorar la circulación de la sangre y la digestión. Además te permitirá estar un poco en movimiento.

5. Elige unas vacaciones activas

Andar en bicicleta

No optes por un servicio “todo incluido” en un hotel frente al mar donde las únicas actividades son dormir, comer y tumbarte al sol. Una excelente alternativa es ir a sitios donde las atracciones estén alejadas o bien, que cada día tengan un programa de ejercicios que incluya, por ejemplo, senderismo, paseos en bicicleta, canotaje, ascensos a montañas, etc.

Asimismo, si te gusta la playa deberías todos los días dar un paseo por la orilla del mar, hacer algún deporte en la arena (vóley, fútbol, tenis, etc.), nadar un poco… para que las vacaciones no sean tan monótonas y sedentarias como la vida en la oficina.

6. Juega con tus hijos

Si no tienes hijos pueden ser tus sobrinos o los peques de tus amigos o hasta tu mascota. Lo importante es que disfrutes de tardes de juegos al aire libre donde harás actividad física sin darte cuenta. No hay nada más divertido que las escondidas, la gallinita ciega o el fútbol en familia.

Si tienes un perro llévalo al parque, arrójale una pelota o disco, den juntos la vuelta a la manzana, etc. Lo importante es que te mantengas activo y lo pases de maravillas.

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7. Limpia enérgicamente

Limpia enérgicamente

Otra manera de reducir el sedentarismo sin tener que ir al gimnasio es aprovechar tus sesiones de limpieza hogareña para hacer un poco de ejercicio. Mientras friegas, lavas o sacudes el polvo puedes moverte al ritmo de la música que más te guste. La casa quedará perfecta y tú habrás quemado calorías sin darte cuenta.

8. No te “adueñes” del sofá

Uno de los hábitos que se relacionan con el sedentarismo es el hecho de llegar a casa y tumbarnos en el sofá para mirar televisión. ¿Qué tal si te compras una bicicleta estática y aprovechas la hora que dura tu serie preferida para ejercitar?

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