Consejos para una memoria prodigiosa

Yamila Papa 14 noviembre, 2017

La tecnología nos ayuda sobremanera, pero también ha propiciado que nuestros cerebros sean más “perezosos”. No intentamos recordar un hecho: lo buscamos en internet. Si a eso le sumamos el exceso de información de todos los medios y las agendas repletas de obligaciones es fácil comprender por qué nos olvidamos de las cosas. En el siguiente artículo te contaremos cómo tener una memoria prodigiosa a través de ejercicios y de nuevos hábitos.

Memoria prodigiosa se busca

Así como el cerebro “se olvida” de muchas cosas, también, puede recuperarse en poco tiempo. Eso quiere decir que tendrás una mayor capacidad mental al momento de comenzar con ciertas técnicas o trucos para una memoria prodigiosa.

En realidad, todos tenemos la capacidad para recordar, pero el problema reside en que la mente se ha acostumbrado al menor esfuerzo. No prestar atención, leer de manera superficial, estar pensando en otra cosa, no reflexionar… son todos enemigos de la memoria.

Además, tenemos que añadir que cuando queremos acordarnos de algo y no lo logramos, el cerebro libera estrés. Por eso, nos cuesta tanto dar con esa palabra, esa celebridad o esa fecha que tenemos guardada en lo más profundo de la mente.

Por otra parte, debemos reconocer que no permitimos que el cerebro piense, razone o recuerde por sus propios medios. No dejamos que descanse como corresponde, ni tampoco le damos el tiempo adecuado para captar información importante.

¿Quieres conocer más? Cómo fortalecer la memoria practicando 7 sencillos ejercicios

Cómo tener una memoria prodigiosa

Los carteles luminosos, los anuncios en la televisión, las redes sociales, los buscadores de internet; todos atentan contra los poderes del cerebro. Por ello, si quieres tener una memoria prodigiosa debes poner en práctica las siguientes técnicas:

1. Reconstruir hechos

Reconstruir hechos

Seguro, te ha pasado más de una vez que no recuerdas dónde has dejado las llaves. Puedes pasarte horas removiendo objetos sin ningún resultado. Una buena manera de no olvidar dónde las dejas es, obviamente, escoger un sitio para ubicarlas siempre, pero sino puedes utilizar la técnica de reconstrucción de los hechos.

Esto quiere decir que debes tomarte unos minutos para recordar qué has hecho desde que llegaste a casa (qué tenías en las manos, dónde depositaste otros objetos, por ejemplo: la bolsa de la compra, el móvil o el paraguas, qué estabas haciendo la última vez que viste las llaves). De pronto, visualizarás la zona donde se encuentra.

2. Usar reglas mnemotécnicas

Quizás, cuando estabas en la escuela los maestros te enseñaron cómo recordar fórmulas, hechos o fechas utilizando las llamadas reglas mnemotécnicas. Estas nos permiten relacionar información con frases cortas o cadenas de palabras. De esta manera, se comprimen muchos datos y se puede acceder a ellos de forma más sencilla.

En efecto, sirven para retener esos datos sin repetirlos, cual Guacamayo, hasta el hartazgo. Y, lo mejor de todo, es que esos conceptos no se olvidarán fácilmente, incluso, aunque hayan pasado años. Uno de los ejemplos más conocidos es el que dice “Mi Vieja Tía Marta Jamás Supo Usar Nada”. La primera letra de cada palabra evoca un planeta del sistema solar y el orden respecto del sol: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno.

Por supuesto que se pueden usar las reglas mnemotécnicas cómo deseemos, también, con palabras o con frases personales. Las iniciales de nuestros hijos, los aniversarios, un personaje que nos gustaba en la infancia, etc.

3. Leer en voz alta

Leer en voz alta

Muchas veces, cuando explicamos algo a otra persona los conceptos se fijan mejor. Además de poner en palabras algo que se ha estudiado para propiciar la comprensión, el hecho de que el cerebro escuche datos le ayuda en la retención de los mismos.

Por eso, también es importante leer en voz alta cuando estudiamos o cuando queremos que algo se quede grabado en nuestra mente. Y no solo eso, también sería bueno que al leer utilicemos libros o papeles “como en los viejos tiempos”. Las pantallas inhiben la comprensión y la luz que emiten causan dolor de cabeza.

¿No lo sabías? 5 grandes beneficios de leer libros para tu cerebro

4. Descansar y relajarse

Esta técnica para una memoria prodigiosa está basada en el hecho de que la mente precisa fijar los conceptos cuando no está prestando atención a otra cosa. Si después de pasarnos una mañana estudiando vamos al cine, miramos el informativo o nos quedamos revisando el Facebook, es probable que no nos acordemos de los conceptos o de los datos que ya aprendimos.

Por ello, se recomienda dormir una buena siesta tras un “bombardeo de información”, si es que queremos que no se olviden, claro está. También, se puede dar un paseo por el parque, hacer ejercicio, darnos una ducha caliente o escuchar música clásica. De esta manera, la mente no tendrá nada en qué distraerse.

5. Cambiar la rutina

Cambiar la rutina

El cerebro necesita nuevos hábitos y aventuras. La monotonía lo vuelve aún más perezoso y desganado. Si quieres recordar algo y tener una memoria prodigiosa deberías cambiar algunas de las actividades cotidianas o al menos hacerlas de manera opuesta. Los elementos novedosos aumentan la eficacia mental, ya que la mente tiene que prestar atención a algo que no conocía o no estaba acostumbrada.

No hay que olvidar que nuestra mente es muy curiosa y que le gustan los desafíos. Está en nosotros darle esos ingredientes que necesita para ser más eficiente y evitar los olvidos.

REFERENCIAS

https://elpais.com/elpais/2017/10/06/buenavida/1507289074_818876.html

https://www.recursosdeautoayuda.com/10-consejos-para-mejorar-la-memoria-en/

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