Consigue unos pies suaves y sin callos con leche y sal

Además de hidratar, la leche también nos ayuda a eliminar las células muertas, acción que se complementa con la de la sal gorda y el aceite para una exfoliación y nutrición óptimas

Sabemos que quieres tener unos pies sin callos pero ¿por qué aparecen? Pasamos gran parte del día con los pies encerrados y sujetos por los zapatos. Los roces, el sudor y las horas de pie que experimentamos a lo largo de nuestras jornadas ocasionan que, al poco, aparezcan los molestos callos en los pies.

Si eres de esas personas que, por lo general, no le dedica mucho tiempo a esta parte del cuerpo, queremos invitarte a conocer un remedio sencillo, económico y rápido para conseguir unos pies suaves y sin callos.

Podrás preparar este truco de belleza en poco más de 10 minutos. ¿Empezamos a tomar nota?

¿Qué son los callos?

Los callos son una capa gruesa de piel endurecida que aparece con el fin de dar protección y resistencia en una zona del pie donde ejercemos una presión continua o mucha fricción.

Es, por lo tanto, piel muerta con un núcleo central formado por queratina endurecida, la cual, al ejercer una pisada, causa un gran dolor. Los callos suelen aparecer debajo del talón, o en la zona de los juanetes, es decir, en el dedo gordo.

Si quieres saber más sobre los juanetes visita: Hallux Valgus

Callos
Descubre cómo mantener tus pies sin callos

No importa que tus zapatos sean de tacón o unas cómodas deportivas. Los callos pueden hacer acto de presencia con todo tipo de calzado y a cualquier edad.

Tampoco podemos pasar por alto que cada persona tiene una particularidad, un tipo de pie y una mayor o menor sensibilidad.

¿Quieres leer más? Descubre el estado de tu salud gracias a los pies

¿Por qué aparecen?

Aunque, en muchas ocasiones, asociamos la aparición de callos con la edad, lo cierto es que algunas de las causas por las que se desarrollan los callos son:

  • La forma del zapato: Cuanto más puntiagudos sean los zapatos, mayor probabilidad tendremos de que aparezcan los callos.
  • El tipo de calzado: Debemos tener cuidado también con la cantidad de horas que pasamos al cabo del día con un calzado muy cerrado.
  • Anatomía del pie: Si tienes juanetes lo más probable es que los sufras de forma regular. Si tienes lo que se conoce como “pie griego”, es decir, el segundo dedo del pie más largo de lo normal, también cabe la posibilidad de que tengas que hacer frente al problema de los callos.

Si quieres saber más sobre el calzado idóneo visita: Cómo elegir calzado laboral

Beneficios de la leche para conseguir unos pies sin callos

La leche forma parte de nuestra dieta desde hace mucho tiempo. Dejando a un lado el hecho de si somos intolerantes o si la digerimos mal, es ya tradición el incorporarla a nuestra nutrición cotidiana.

Sin embargo, si hay algo que conocían los romanos y los egipcios desde tiempos inmemoriales es que los baños de leche ayudan a mantener una piel joven, tersa y hermosa.

Lee también: Remedios sencillos para tener unos pies perfectos

Leche colocada en una tabla
Desde hace siglos se sabe que la leche mantiene la piel suave

Son muchos los laboratorios que trabajan en la actualidad diseñando maravillosos productos de belleza donde incluir el ácido láctico. El ácido láctico mejora la textura de la piel y el nivel de hidratación. Se trata de un ácido alfa-hidróxido que retira las células muertas de la piel y las renueva.

De hecho, es capaz de llegar hasta las capas más profundas para limpiar y tonificar, y por eso se alza como un remedio ideal para conseguir pies sin callos. Puedes complementar su uso con algún producto que actúe como exfoliante (avena, sal…).

Remedio con leche y sal para conseguir unos pies sin callos

Pies de mujer sobre un recipiente
La leche te ayudará a tener unos pies sin callos

Ingredientes

  • 1 litro de leche
  • 3 cucharadas de aceite de oliva (unos 50 g)
  • 100 g de sal gorda

Preparación

  • En primer lugar calentaremos la leche, sin que llegue a hervir. Debemos dejarla a una temperatura tibia, donde nos sea agradable sumergir los pies, sin pasar frío pero sin quemarnos.
  • Prepara un recipiente en el que puedas sumergir los pies con tranquilidad y permanecer así durante 20 minutos. Procura relajarte.
  • Cuando el ácido láctico ya esté dentro de nuestra piel y haya suavizado esa zona en la que tenemos los callos, pasamos ya a exfoliar la piel de los pies.
  • Para ello, vamos a mezclar en un recipiente el aceite de oliva con esos 100 gramos de sal gorda. Una vez lo tengas listo, coloca esta mezcla en tu manopla de baño.
  • Nos vamos ya a esas partes más ásperas y problemáticas del pie, donde, por lo general, se localizan los callos: la planta del pie o los dedos pequeños o gordos. Exfolia de forma cuidadosa con nuestra mezcla a base de sal gorda y aceite de oliva.
  • Una vez hayas terminado de hacer el masaje con tu manopla, vuelve a sumergir los pies en la tina de leche tibia para retirar el aceite de oliva y la sal de tus pies.

Descubre cómo eliminar callosidades de los pies de muchas más formas

Para que este remedio haga efecto y puedas lucir unos pies sin callos, deberás realizar este tratamiento antes de ir a dormir. Una vez te hayas secado, ponte unos calcetines cómodos.

De esta forma, todos los elementos actuarán durante la noche, dejándote unos pies preciosos al día siguiente. ¿Te animas a probarlo?