¿En qué consiste la alimentación macrobiótica? Descubre sus principios

Ivan Aranaga Amengual·
14 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante al
24 Enero, 2019
La dieta macrobiótica invita a buscar el equilibrio entre alimentos y a adoptar un tipo de alimentación más natural, sin excesos ni defectos, para no desequilibrar el organismo.

La alimentación macrobiótica es más que una simple forma de alimentarse o hacer dieta. De hecho pretende, no solo la mejora de la alimentación, sino mejorar el estado físico, mental y llevar una vida saludable en general. Este estilo de alimentación llegó a Europa en los años treintade la mano de un filósofo japonés llamado George Ohsawa. Se fundamenta en el estilo de vida del Extremo Oriente, donde convergen armoniosamente la alimentación y la espiritualidad.

Se  presenta como base el equilibrio del yin y el yang. Es decir que el organismo debe alimentarse sin carencias y sin excesos. El yin y el yang defiende la convivencia entre la dualidad de las fuerzas opuestas y complementarias que hay en el universo. A partir de ahí todo en la vida se clasifica según esta teoría. Los seres humanos, la naturaleza y también los alimentos.

Alimentación macrobiótica y la dualidad de las fuerzas: el yin y yang

Carnes rojas magras

La alimentación macrobiótica busca armonizar la alimentación con la naturaleza. Por lo tanto, rechaza los alimentos procesados o adulterados con cualquier sustancia química. El especialista en medicina macrobiótica y biológica Juan Rubio, señaló en un artículo que en la antigua población oriental abundaban los alimentos con más potasio y sodio.

De esta manera, los alimentos yin son aquellos que se consideran pasivos, fríos, ligeros, blandos o débiles. Mientras que los alimentos yang son los densos, calientes, pesados, asociados a lo activo. Rubio explica que en la fisiología de las células es clave la bomba sodio-potasio. El sodio aumenta la presión sanguínea contrayendo los vasos y el potasio la reduce. Finalmente, para el experto, la alimentación macrobiótica pretende la sanación física y mental del individuo.

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Algunos ejemplos de alimentos yang

  • Carnes.
  • Huevos.
  • Lácteos y derivados.
  • Azúcares.
  • Bebidas alcohólicas.
  • Frutas tropicales.
  • Embutidos.
  • Alimentos procesados.

Todos ellos tienen propiedades que debilitan. Por eso se debe consumir en menor cantidad. De todos modos la literatura científica ofrece ciertas reticencias al respecto. Afirma que los ultraprocesados, ricos en azúcares y en grasas trans, son capaces de empeorar el estado de salud. Sin embargo defiende en consumo regular de carnes, huevos y lácteos puesto que contienen nutrientes esenciales para el organismo.

Algunos ejemplos de alimentos yin

  • Legumbres.
  • Cereales.
  • Hortalizas.
  • Verduras.
  • Frutas.

Estos son productos que no han sido sometidos a procesos químicos. Son reconstituyentes. Todos los expertos en nutrición apoyan esta afirmación. De acuerdo con una investigación publicada en la revista International Journal of Epidemiology, consumir vegetales con asiduidad reduce la mortalidad por todas las causas.

Alimentación macrobiótica: ¿Todos debemos comer lo mismo?

Variedad de frutas y verduras

Al hablar de fuerzas complementarias y de dualidad, la alimentación macrobiótica propone que la teoría del yin y yang se adecue al contexto de cada individuo. Por ejemplo, según las estaciones, el invierno es yin y el verano yang. A una persona débil se les recomienda alimentos que potencien el yang. Por el contrario, a las que son inquietas, comidas que estimulen el yin.

El equilibrio físico y mental siempre debe estar presente. En ambos casos deben aparecer los cereales en un 50 % de la dieta. Los cereales óptimos son los de la dieta oriental, como la quinoa, trigo, centeno, avena o cebada. Hay que dejar de lado las harinas de trigo refinadas propias de la dieta occidental.

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Principios de la alimentación macrobiótica

comer-saludable

Si queremos adoptar la alimentación macrobiótica podemos empezar por una serie de principios básicos:

  • Primero, comer solo cuando se tenga hambre y la cantidad necesaria. Hay que tener presente que lo que sobre es exceso, aunque cause placer.
  • Masticar cada bocado concienzudamente.
  • Consumir alimentos que no hayan sido manipulados. Se debe potenciar aquellos que sean integrales.
  • Evitar consumir muchos alimentos ying.
  • Finalmente, los alimentos que se consumen deben provenir del medio en el que se vive, según la época del año. De este modo, se consigue el equilibrio entre la alimentación y la naturaleza.

La alimentación macrobiótica y la sociedad

La alimentación macrobiótica es tan antigua como el propio hombre. En este sentido, cabe preguntar por qué no somos macrobióticos hoy en día. Con la industrialización de la sociedad, cuando se empezaron a intervenir y procesar los alimentos, el ser humano dejó de tomarlos como los proporcionaba la naturaleza. Por el contrario, comenzó a necesitar de procesos químicos para cambiar sus características naturales.

Esto provocó una ruptura entre el hombre, el medio donde se desenvolvía y su forma de alimentarse. Todas las civilizaciones antiguas fueron macrobióticas. En siglos anteriores se respetaba el ritmo natural de producción. El hombre tomaba el alimento que la naturaleza le brindaba, respetando los tiempos justos.

Alimentación macrobiótica para mejorar el estado de salud

La macrobiótica no fue inventada por nadie, siempre estuvo ahí. Además, sus principios responden a la sabiduría del hombre oriental. De hecho, no prohíbe alimentos ni obliga al consumo de otros. Busca que hombre y naturaleza convivan en respeto. Por limitar las proteínas la alimentación macrobiótica puede considerarse perjudicial, debido al déficit de nutrientes que conlleva. Por eso, es recomendable consultar a un especialista que guíe el proceso e indique cómo combinar los alimentos.

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  • Aune D., Giovannucci E., Boffetta P., Fadness LT., et al., Fruit and vegetable intake and the risk of cardiovascular disease, total cancer and all cause mortality - a systematic review and dose response meta analysis of prospective studies. Int J Epidemiol, 2017. 46 (3): 1029-1056.