¿En qué consiste la alimentación macrobiótica? Descubre sus principios

La dieta macrobiótica invita a buscar el equilibrio entre alimentos y a adoptar un tipo de alimentación más natural, sin excesos ni defectos, para no desequilibrar el organismo

La palabra dieta ha sido banalizada en los últimos tiempos. Refiere en muchos casos a mejorar el estado físico y pocos la asocian con una vida saludable con condiciones mentales y físicas estables. Ahora bien, la alimentación macrobiótica sí reúne estos tres conceptos.

Este estilo de alimentación llegó a Europa en los años treinta de la mano de un filósofo japonés llamado George Ohsawa nacido en Tokio en 1893. Se fundamenta en el estilo de vida del Extremo Oriente, donde convergen armoniosamente la alimentación y la espiritualidad.

La macrobiótica presenta como base el equilibrio del yin y el yang. Es decir que el organismo debe alimentarse sin carencias y sin excesos. El yin y el yang es una teoría china que defiende la convivencia entre la dualidad de las fuerzas opuestas y complementarias que hay en el universo.

A partir de ahí todo en la vida se clasifica según esta teoría. Los seres humanos, la naturaleza y también los alimentos.

Alimentos yin y yang

Carnes rojas magras

La alimentación macrobiótica busca armonizar la alimentación con la naturaleza, rechazando los alimentos procesados o adulterados con cualquier sustancia química.

El especialista en medicina macrobiótica y biológica Juan Rubio, señaló (para un artículo de la revista XLSemanal) que en la antigua población oriental abundaban a los alimentos con más potasio y sodio.

De esto, señala que los alimentos yin son aquellos que se consideran pasivos, fríos, ligeros, blandos o débiles. Mientras que los alimentos yang son los densos, calientes, pesados, asociados a lo activo.

Rubio explica que en la fisiología de las células es clave la bomba sodio-potasio, donde el sodio aumenta la presión sanguínea contrayendo los vasos y el potasio la reduce y relaja. Para el experto, la alimentación macrobiótica pretende la sanación física y mental del individuo.

¿No lo sabías? Alimentos que aportan más potasio

Algunos ejemplos de alimentos yang y alimentos yin

Entre los alimentos yang podemos mencionar:

  • Carnes
  • Huevos
  • Lácteos y derivados
  • Azúcares
  • Bebidas alcohólicas
  • Frutas tropicales
  • Embutidos
  • Alimentos procesados

Todos ellos tienen una energía que debilita, por eso se debe consumir en menor cantidad.

En la vereda opuesta están los alimentos yin, entre los que se encuentran:

  • Legumbres
  • Cereales
  • Hortalizas
  • Verduras
  • Frutas

Estos son productos que no han sido sometidos a procesos químicos. Son reconstituyentes.

¿Todos debemos comer lo mismo?

Variedad de frutas y verduras

Al hablar de fuerzas complementarias y de dualidad, la alimentación macrobiótica propone que la teoría del yin y yang se adecue al contexto de cada individuo. Por ejemplo, según las estaciones, el invierno es yin y el verano yang.

A una persona débil se les recomienda alimentos que potencien el yang, y a las que son inquietas comidas que estimulen el yin. El equilibrio físico y mental siempre debe estar presente. En ambos casos deben privilegiarse los cereales en un 50 % de la dieta.

Los cereales que se deben considerar son los de la dieta oriental, como la quinoa, trigo, centeno, avena o cebada. Hay que dejar de lado las harinas de trigo refinadas propias de la dieta occidental.

¿Quieres conocer más? 7 motivos para comer quinoa

Principios de la alimentación macrobiótica

comer-saludable

Si queremos adoptar este tipo de alimentación podemos empezar por una serie de principios básicos:

  • Comer solo cuando se tenga hambre y la cantidad necesaria. Hay que tener presente que lo que sobre es exceso, aunque cause placer.
  • Masticar cada bocado concienzudamente.
  • Consumir alimentos que no hayan sido manipulados. Se debe potenciar aquellos que sean integrales.
  • Evitar consumir muchos alimentos ying.
  • Los alimentos que se consumen deben provenir del medio en el que se vive, según la época del año. De este modo se consigue el equilibrio entre la alimentación y la naturaleza.

La macrobiótica y la sociedad

La alimentación macrobiótica es tan antigua como el propio hombre. En este sentido, cabe la pregunta sobre qué o quiénes no somos macrobióticos.

Esta cultura decayó con la industrialización de la sociedad, cuando se empezaron a intervenir los alimentos. Ya el ser humano dejó de tomarlos como los proporcionaba la naturaleza y comenzó a necesitar de procesos químicos para cambiar sus características naturales.

Esto provocó una ruptura entre el hombre, el medio donde se desenvolvía y su forma de alimentarse.

Todas las civilizaciones antiguas fueron macrobióticas. En siglos anteriores se respetaba el ritmo natural de producción. El hombre tomaba el alimento que la naturaleza le brindaba, respetando los tiempos justos.

La macrobiótica no fue inventada por nadie. Siempre estuvo allí. Sus principios responden a la sabiduría del hombre oriental, no prohíbe alimentos ni obliga al consumo de otros. Busca que hombre y naturaleza convivan en respeto.

Por evitar los carbohidratos y las proteínas la alimentación macrobiótica puede considerarse perjudicial, debido al déficit de vitaminas y minerales que supone. Por eso, es recomendable consultar a un especialista que guíe el proceso e indique cómo combinar los alimentos.