¿Consumir un diente de ajo a diario tiene beneficios?

Valeria Sabater · 6 octubre, 2015
Uno de los compuestos del ajo más mencionados ha sido la alicina, a la cual se le llegaron a atribuir todo tipo de propiedades. Sin embargo, la evidencia científica indica que mucho de lo que se afirma en el ámbito popular no corresponde con la realidad.

Es posible que alguna vez hayamos oído mencionar que para prevenir ciertas enfermedades (sobre todo de tipo cardiovascular) es recomendable consumir un diente de ajo a diario y, de ser posible en ayunas. Ahora bien, ¿es esto eficaz?

A pesar de que el ajo pueda ser un alimento recomendable dentro de una dieta equilibrada, no es, en sí mismo, una solución o un método preventivo infalible. Es cierto que se suele afirmar lo contrario, pero la evidencia científica ha demostrado que las creencias populares no son precisamente la realidad.

El ajo no es «poderoso»

El ajo es un ingrediente que alcanzó gran popularidad en años anteriores, debido a la creencia de que en su composición habían compuestos capaces de prevenir enfermedades como la anemia, la insuficiencia cardiaca, la sinusitis, además de todo tipo de infecciones. Se le atribuían propiedades antibacterianas, antiinflamatorias, antifúngicas, antioxidantes y otras más.

Todas estas propiedades eran producto de las conclusiones apresuradas que se hacían de los diversos estudios publicados.

La anécdota de la zanahoria y su supuesto «poder» para garantizar una buena visión comparte con los mitos del ajo un factor común: el hecho de atribuir propiedades exageradas a los alimentos, sin ninguna base científica.

Entero, con agua, machacado, con aceites vegetales, y de cualquier forma, se trata de un alimento sin ninguna propiedad extraordinaria. No ayuda a «fortalecer» el sistema inmunitario, no «cura» ni previene enfermedades, tampoco «desinfecta» ni ayuda «desintoxicar el cuerpo» ni a desalojar parásitos.

Consumir un diente de ajo diario tampoco va a brindarle al organismo una mejor capacidad para que realice sus funciones correctamente. Por ejemplo, no va a convertir el hígado en un órgano perfecto ni va a estimular las funciones hepáticas, como se ha llegado a afirmar.

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¿Qué es lo que sí dicen los estudios?

En resumen, lo que sí dicen los estudios acerca del ajo es lo siguiente:

  • No tiene acción preventiva. De ninguna forma. Por lo tanto, consumir un diente de ajo a diario no brinda ningún beneficio extraordinario.
  • Hay ciertos componentes del ajo que pueden tener un potencial que brinde beneficios a la salud.
  • Existe falta de consenso sobre cuales son las dosis y las formas o presentaciones más adecuadas de dichos componentes.
  • Es necesario que se realicen más investigaciones al respecto.
  • Uno de sus compuestos (la alicina) sí ha resultado tener un efecto antibiótico en caso de infección por hongos como Candida albicans. Ojo, eso no quiere decir que pueda utilizarse el ajo de cualquier manera para tratar esta infección.

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A tener en cuenta

Jordi Sabaté, ingeniero técnico agroalimentario y licenciado en botánica, comenta que el ajo «contiene un rango interesante de vitaminas del grupo B y vitamina C, así como diversos oligoelementos como calcio, hierro, magnesio, fósforo, sodio o zinc». Sin embargo, esto no lo convierte en un superalimento, ni mucho menos.

En conclusión, el ajo es un alimento que podemos incorporar a nuestra dieta, como cualquier otro. Podemos disfrutar del sabor que le da a las comidas y considerarlo un ingrediente capaz de brindarnos múltiples recetas deliciosas. Ahora, considerarlo un superalimento, un sustituto para una comida o un tratamiento pautado por el médico, no es recomendable, ya que puede poner en riesgo la salud.

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  • Tsai, C. W., Chen, H. W., Sheen, L. Y., & Lii, C. K. (2012). Garlic: Health benefits and actions. BioMedicine, 2(1), 17-29.