El consumo de alcohol durante el embarazo

Edith Sánchez · 4 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 2 octubre, 2019
Hay muchas creencias falsas en torno a la ingestión de alcohol durante el embarazo. Se dice que beber poco, o hacerlo en las primeras etapas de la gestación, no tiene ninguna incidencia. Esto no es cierto. En todos los casos, beber alcohol durante el embarazo entraña graves riesgos.

Una investigación publicada en The Lancet Global Health expuso un panorama preocupante en torno al consumo de alcohol durante el embarazo. Según ese estudio, hay cinco países en donde ese fenómeno se presenta con gran frecuencia y todos ellos son europeos.

La investigación señala que el 60 % de las irlandesas consumen alcohol durante el embarazo. Le siguen Belarús, con el 47 %; Dinamarca, con el 46 %; Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte con el 41 %; y la Federación de Rusia, con el 37 %.

El mismo estudio indica que una de cada 67 mujeres que consumen alcohol durante el embarazo, dará a luz un niño con síndrome alcohólico fetal. No hay un factor específico que permita predecir en qué casos se producirá el síndrome y en cuáles no. Es como una siniestra lotería.

Consumo de alcohol durante el embarazo

Médica realizando ecografía abdominal a una embarazada
El consumo de alcohol durante el embarazo acarrea una serie de consecuencias negativas para el bebé en desarrollo.

El consumo de alcohol durante el embarazo puede provocar una serie de afecciones que se conocen como trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF). Estos son la primera causa prevenible de defectos de nacimiento y anomalías en el desarrollo del niño.

Como resulta claro, el consumo de alcohol durante el embarazo puede dar lugar a graves deficiencias, tanto en el nacimiento como en el desarrollo. Estos son problemas de salud que duran toda la vida y que tienen consecuencias impredecibles. 

Beber alcohol es peligroso porque este pasa de la madre al bebé a través del cordón umbilical. Esto trae como consecuencia problemas que van desde el aborto espontáneo y la muerte fetal, hasta discapacidades y anomalías como las siguientes:

  • Cabeza de menor tamaño.
  • Estatura más baja del promedio.
  • Anormalidades faciales.
  • Bajo peso corporal.
  • Problemas de hiperactividad.
  • Deficiencias de coordinación, memoria, concentración, razonamiento y juicio.
  • Dificultades de aprendizaje.
  • Retrasos en el habla y el lenguaje.
  • Coeficiente intelectual bajo.
  • Problemas de visión y audición.
  • Dificultades de salud en el corazón, los riñones y los huesos.

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¿Moderación en la bebida?

Algunas mujeres piensan, equivocadamente, que beber solo unas cuantas copas, o tomar un licor de baja graduación alcohólica no afectan al bebé. Esto es falso. Toda ingestión de alcohol es potencialmente peligrosa en cada una de las etapas de la gestación. Sin embargo, la ingestión es más dañina durante los tres primeros meses de embarazo.

La cerveza, el vino o los cócteles no son seguros, pues todos contienen alcohol. El riesgo de generar graves consecuencias es muy alto en aquellas mujeres que solo beben alcohol una vez, en grandes cantidades, durante el embarazo. También en las que beben pocas cantidades con mucha frecuencia.

Entre más se beba alcohol durante el el embarazo, mayores son los riesgos de dar a luz un hijo con anomalías. Sin embargo, solo una ingesta puede dar lugar a graves consecuencias. Como ya se anotó, opera un factor de azar que es impredecible.

El síndrome alcohólico fetal

El síndrome alcohólico fetal es un trastorno que presentan los hijos de madres que han consumido alcohol durante el embarazo. Este provoca daño cerebral y problemas en el desarrollo. Lo más grave es que los defectos causados por este síndrome son irreversibles.

Los síntomas del síndrome alcohólico fetal varían en su gravedad de un caso a otro. Estos incluyen anomalías físicas, problemas cognitivos y dificultades psicosociales. Los niños a quienes se les diagnostica tempranamente el síndrome tienen mejor pronóstico que los demás.

Antes se creía que una madre que consumía alcohol durante el embarazo solo daba lugar a un hijo con problemas cuando este tenía deformidades apreciables a simple vista. Hoy se sabe que, aunque no haya dichas deformidades, o estas no sean tan evidentes, los efectos cognitivos y psicosociales pueden ser devastadores.

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Datos para tener en cuenta

Una mujer debe dejar de beber alcohol no solo cuando está embarazada, sino también cuando está tratando de quedar en ese estado. No se sabe cuál es el momento exacto en que se produce la fecundación y, por lo tanto, podría estar ya embarazada cuando consuma licor.

De momento no se sabe cuál es la incidencia del alcohol en el esperma masculino. La información de la que se dispone indica que solo el consumo de alcohol de la madre durante el embarazo puede dar lugar a trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF).

Si una mujer es alcohólica y queda en estado de embarazo, debe buscar ayuda cuanto antes para dejar de beber. Algunas beben y tienen hijos normales, pero cada embarazo es único. Así que tal vez uno de los hijos no nazca con problemas, pero otros sí pueden presentar anomalías.

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