El contagio de las bacterias entre parejas

Más allá de las bacterias que contraemos al compartir lecho con nuestra pareja, también hay riesgo de contagio a través de los besos y de diferentes objetos

Como sabemos, las bacterias son los organismos vivos más abundantes en el planeta. Están presentes en todos los hábitats, sin importar las condiciones.

En hombres y mujeres es posible encontrar hasta 10 veces más bacterias que células humanas.

Si bien la mayoría de ellas son benéficas y cumplen funciones importantes para el funcionamiento del cuerpo humano, otras son sencillamente peligrosas.

Enfermedades como sífilis, tifus, difteria, lepra, tuberculosis y cólera son responsabilidad de algunas versiones de estos microscópicos entes.

La mayor parte de las bacterias que hacen vida junto con los humanos están alojadas dentro del tracto digestivo y sobre la piel.

Al simple contacto, millones de bacterias pueden desplazarse de una superficie a otra.

 Las parejas lo comparten todo

Las parejas lo comparten todo

Cuando dos personas deciden llevar adelante una vida en común, ello implica vivir juntos, tener hijos y algunas “cotidianidades” adicionales.

Después de años de convivencia, las parejas de larga duración no solo comparten hijos o significativos momentos juntos. También comparten las bacterias, lo cual no implica necesariamente algún problema de higiene o insalubridad.

Cada centímetro de piel humana puede alojar entre un millón y mil millones de microbiomas, (microsistemas de bacterias, hongos, virus y otros microorganismos).

Todos estos pequeños hábitats son compartidos libremente y sin que medien mayores filtros.

Esta trasferencia recíproca de microbiomas de la piel durante largos periodos de tiempo va construyendo un sistema común.

Algunos microbiólogos afirman que basta con estudiar la piel de dos personas para determinar si son pareja.

  • Aseguran que después de 10 años de convivencia, las semejanzas bacterianas sobre la dermis superan el 85%.
  • Las áreas del cuerpo con mayor presencia de bacterias compartidas son los pies, torso, ombligos y párpados.
  • El piso de la ducha, las sábanas y la cama, además de una vida sexual activa, son de los factores que más inciden en los intercambios.

Visita este artículo: ¿Por qué no es bueno compartir el cepillo de dientes?

Las bacterias también viajan por la boca

¿Es posible llegar al orgasmo con un beso

Los besos son el otro camino mediante el cual las bacterias viajan libremente entre los miembros de una pareja. Con un solo beso, hasta 80 millones de bacterias transiten libremente a través de la saliva.

En estos intercambios continuos no hay discriminación de ningún tipo. Las trasferencias pueden incluir bacterias benévolas como dañinas.

La periodontitis es de las afecciones más extendidas en el mundo. Por detrás de las caries, es la patología con mayor prevalencia en el ser humano.

Después de años de matrimonio o vida de pareja en común, la periodontitis también puede ser “compartida”.

Sin embargo, el contagio no es automático. Tendrán mayor riesgo de resultar afectadas, personas con hábitos de tabaquismo, con propensión o que padezcan diabetes.

También inciden negativamente la predisposición genética y mala higiene bucal.

 Otras enfermedades

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Las bacterias que habitan en la boca no son las únicas que pueden intercambiarse a través de un simple beso.

Se han registrado algunos casos de contagio de la Helicobacter Pylori, responsable de la gastritis, a través del intercambio de fluidos bucales.

No se recomienda besar en la boca a personas de las que se tiene conocimiento que padecen esta enfermedad. Tampoco se debe consentir que besen las mejillas de niños.

Los primeros años de vida y hasta la adolescencia, el riesgo de contraer la bacteria es más elevado.

¿Quieres conocer más? Lee: Las 9 bacterias peligrosas más dañinas para el ser humano

Parejas que comparten los objetos, más allá de la cama

Parejas que comparten los objetos, más allá de la cama

Es una discusión eterna: ¿deben las parejas compartir utensilios como esponjas de baño, toallas y cepillos de dientes?

Los que llevan años durmiendo en pareja suelen afirmar que intercambiar la esponja del baño o la toalla es equivalente a compartir las sábanas.

De igual forma, son frecuentes frases como “qué más da compartir el cepillo de dientes, si cada vez que nos besamos intercambiamos millones de bacterias”.

La mayoría de los dermatólogos no ven con buenos ojos el intercambio de artículos como la esponja o la toalla.

Asimismo, para los odontólogos sí representa un riesgo claro prestar el cepillo de dientes.

Los especialistas en la salud bucal afirman que los besos o el comer de una misma cuchara no implica los mismos riesgos que se corren al compartir el cepillo.

Sostienen que no todas las bacterias presentes en la boca se intercambian a través de la saliva.

No obstante, alertan de que con el cepillo sí que pueden transferirse microorganismos que no viajan con los fluidos bucales. Son los responsables de la formación de las caries.

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