Contracturas musculares: tratamiento natural y prevención.

Valeria Sabater 9 noviembre, 2013
Además de aplicar calor en la zona, podemos tratar la contractura desde dentro si tomamos alimentos ricos en potasio.

Las contracturas son algo que, desgraciadamente, solemos sufrir muy a menudo: malas posiciones, estrés acumulado, poco ejercicio, una deficiente alimentación

Todo ello viene a configurar ese dolor molesto casi siempre alojado en el cuello o la espalda que afecta a nuestra calidad de vida, limitando nuestras actividades y bienestar.

Pero ¿qué es es exactamente una contractura muscular?

Imaginemos un largo día de trabajo.

Nos hemos pasado casi nueve horas frente a un ordenador llenos de tensión, sin darnos cuenta apenas de la posición que teníamos en nuestra silla y si hemos comido adecuadamente…

Cuando llegamos a casa ni siquiera podemos girar la cabeza.

En nuestros músculos se ha formado una especie de bulto a causa de que la sangre no puede fluir con normalidad hacia las células.

Se almacenan toxinas y, al final, nuestros nervios envían un mensaje urgente al cerebro: “algo está ocurriendo”.

Y ese mensaje de alarma tiene la forma del dolor, ese dolor que nos indica la conocida y temida contractura.

No obstante, no debemos perder el ánimo. Existen muchas perspectivas para abordarlas y nunca está de más conocer unos sencillos remedios:

Tratamiento externo de las contracturas

Baños calientes

Los baños calientes son muy adecuados para tratar estas dolencias.

Dejar caer el agua de la ducha en nuestro cuello o espalda es siempre un alivio para los músculos; el calor es un agente calmante y podemos servirnos de él dos veces al día.

Los baños relajantes son aún más efectivos si incluimos en ellos sales de Epsom.

Ingredientes

  • 1 taza de sales de Epsom (200 g)
  • Agua (la suficiente para llenar la tina)

Preparación

Llenaremos la bañera con agua caliente, la suficiente para darnos un baño de inmersión durante algunos minutos cubriendo todo el cuerpo.

Añadiremos la taza de sales de Epsom para lograr un efecto relajante. Su composición a base de magnesio es idónea para las contracturas.

Romero

La esencia de esta y otras plantas aromáticas, como el tomillo o la  lavanda son idóneas para desinflamar.

Prepararemos una infusión con unas cuatro o cinco ramitas y una taza de agua caliente.

Dejaremos que se realice la decocción durante 10 minutos para, después, colarla y quedarnos con la infusión.

Seguidamente, mezclamos el líquido con arcilla para obtener una pasta homogénea –importante que esté tibia, caliente, pero sin que nos llegue a quemar–.

La aplicaremos en la zona afectada durante 20 minutos.

(Foto: Organicus Blog/ Flickr.com)
(Foto: Organicus Blog / Flickr.com)

Jengibre

Es un remedio tradicional chino, cuyas propiedades antiinflamatorias son largamente conocidas.

De ahí que se utilice su raíz asada y cortada a laminitas como apósitos para colocarlos en esos músculos donde sentimos dolor.

Los adherimos mediante unas gasas y los dejamos en nuestra piel durante 15 o 20 minutos.

Tratamiento interior de las contracturas

Los alimentos ricos en potasio son indispensables para fortalecer tus músculos. Por ello es recomendable que los incluyas en tu dieta para prevenir y tratar contracturas.

Procura que no falten en tu día a día:

  • Frutas: plátanos, el jugo ciruela, melones, cocos, fresas.
  • Frutos secos: almendras o nueces, cacahuetes…
  • Verduras: acelgas, alcachofas, calabazas, zanahorias , coles de Bruselas, patatas.
  • Alimentos ricos en magnesio: Básico para activar las vitaminas en nuestro cuerpo, y fuente de energía para nuestros huesos, músculos, actúa como antiinflamatorio, cardioprotector…

Sus virtudes son innumerables, de ahí la importancia de incluirlo en nuestra dieta.

Espinaca

  • Agua mineral: Portadora en ocasiones de una dosis adecuada de magnesio. Las cantidades suelen oscilar entre uno y cuatro miligramos por litro.
  • Alimentos ricos en calcio: Básico para fortalecer nuestro sistema locomotor, sustentar nuestros huesos y fortalecer nuestros músculos.
  • Legumbres: Garbanzos, lentejas, soja.
  • Lácteos: Leche, queso parmesano, roquefort, emmental, gruyere…
  • Pescados: Lenguado, besugo, salmón

Tips para prevenir las contracturas

  • Evita, en la medida de lo posible, las situaciones de estrés o ansiedad
  • Intenta no mantener una misma postura durante mucho tiempo.
  • Cambia de postura cuando hables por teléfono.
  • Nunca cargues el bolso sobre el mismo lado durante mucho tiempo.
  • Tu ordenador debe estar centrado hacia ti, nunca más a tu derecha o a tu izquierda.
  • Evita malas posturas mientras estés conduciendo.
  • No dormir boca abajo.
  • Intenta hacer ejercicios de estiramientos en algún momento del día, al menos, durante 20 o 25 minutos.
Te puede gustar