Cómo controlar la prediabetes: 5 consejos claves

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 1 marzo, 2019
El diagnóstico de prediabetes puede ser alarmante; sin embargo, hay un serie de recomendaciones que contribuyen a mejorar el estilo de vida para facilitar su control. ¿Te aqueja este problema? ¡No te lo pierdas!

Recibir un diagnóstico de prediabetes indica que los niveles de azúcar en la sangre están por encima de lo normal, pero no lo suficientemente altos para ser diagnosticados como diabetes. ¿Cómo se puede controlar la prediabetes?

Esta condición suele tener su origen en la resistencia a la insulina, un problema que se caracteriza por la incapacidad del organismo para utilizar la insulina de manera adecuada. En la mayoría de los casos aparece antes de la diabetes tipo 2 y puede ser reversible.

Por eso, tras detectarla, es primordial poner en marcha un plan regular los niveles de glucosa y mejorar la calidad de vida en general. Asimismo, se debe mantener el tratamiento recetado por el médico hasta que él lo considere pertinente. ¿Te aqueja esta condición?

Consejos para controlar la prediabetes

Para un diagnóstico preciso de la prediabetes, el médico debe hacer un análisis de sangre. Las pruebas rápidas de glucosa, como la punción con el dedo, no sirve para detectar esta enfermedad. En su lugar se hacen exámenes cómo la prueba de hemoglobina A1c y la prueba de glucosa en plasma en ayunas (FPG).

Ahora bien, el tratamiento para controlar la prediabetes puede variar en cada persona, de acuerdo a sus necesidades. Este mismo desempeña un papel clave en la prevención de la diabetes tipo 2, ya que la prediabetes suele ser el precursor de dicha enfermedad. ¿Qué debes tener en cuenta?

1. Aumentar el consumo de fibra

Alimentos con fibra
La fibra debe representar una parte importante de la dieta para prevenir enfermedades metabólicas.

Los alimentos ricos en fibra desempeñan un papel importante a la hora de controlar la prediabetes. La fibra ayuda a prolongar la sensación de saciedad, mejora los movimientos intestinales y previene los picos altos de azúcar en la sangre. Por si fuera poco, su ingesta ayuda a tener más energía a lo largo del día.

Algunas de las fuentes más saludables son:

  • Frutas y vegetales con pieles comestibles
  • Legumbres
  • Panes integrales y cereales
  • Cereales como la quinoa
  • Frutos secos y semillas

Te gustará leer: 5 remedios ricos en fibra para regular tu glucosa

2. Limitar el consumo de azúcares

Por obvias razones, el plan para hacerle frente a la prediabetes debe incluir la eliminación de toda fuente de azúcares refinados en la dieta. Las fuentes de esta sustancia dificultan la actividad del metabolismo e inciden de manera considerable en los descontroles de glucosa y el desarrollo de diabetes.

Así pues, es primordial evitar el azúcar, los cereales de desayuno, refrescos y cualquier otro alimento que lo contenga en grandes cantidades. Actualmente existen alternativas saludables para endulzar las comidas sin exponer la salud. Si no puedes vivir sin el dulce, pregunta por estas opciones.

3. Incrementar el consumo de agua

Mujer bebiendo un vaso de agua
Incrementar el consumo de agua ayudará a un mejor funcionamiento de los riñones y el aparato digestivo.

El agua desempeña un papel muy importante sobre muchos aspectos de la salud. Al fin y al cabo, gran parte de la composición del cuerpo es agua. En este caso en particular, el consumo de agua es una buena alternativa para controlar la prediabetes y mantener la glucosa bajo control.

Esta bebida, que no contiene calorías, remplaza los refrescos azucarados, jugos, bebidas energéticas y muchos otros productos que solo disfrazan la sed. Además, contribuye a mejorar el funcionamiento de los riñones, lo que favorece la expulsión de líquidos y desechos mediante la orina.

Descubre: Cómo cambiar la dieta para controlar la diabetes tipo 2 naturalmente

4. Bajar de peso

Aunque la pérdida de peso depende de muchos factores, es importante hacerle una mención especial. Las personas con sobrepeso y obesidad tienen más riesgo de desarrollar diabetes y desórdenes metabólicos. Por eso, si el peso está elevado, es esencial adoptar medidas para reducirlo.

Actualmente, hay muchas terapias complementarias que ayudan a conseguir estos objetivos. Además, combinadas con un buen plan de ejercicio y dieta pueden favorecer la eliminación de esos kilos «de más». Por si fuera poco, bajar al menos un 10 % del peso total mejora la salud cardiovascular y articular.

5. Hacer ejercicio físico

Mujer corriendo
Junto con los hábitos alimenticios, el ejercicio es la terapia más recomendada en la prevención y tratamiento de la diabetes.

La práctica regular de ejercicio físico es una de las formas más efectivas de controlar la prediabetes y prevenir la diabetes tipo 2. De acuerdo con el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón (NIDDK), el sedentarismo está asociado con una mayor resistencia a la insulina.

Esta misma entidad recomienda hacer ejercicio por lo menos 5 días a la semana, durante 30 minutos. No necesariamente deben ser actividades de alta intensidad; caminar, bailar o montar bicicleta son opciones beneficiosas. 

¿Recibiste un diagnóstico de prediabetes? Aplica todas estas recomendaciones para disminuir el riesgo de otras complicaciones. Por supuesto, consulta de forma regular a tu médico de confianza para vigilar constantemente los niveles de glucosa en la sangre.

  • Anderson, J. W., Baird, P., Davis, R. H., Ferreri, S., Knudtson, M., Koraym, A., … Williams, C. L. (2009). Health benefits of dietary fiber. Nutrition Reviews. https://doi.org/10.1111/j.1753-4887.2009.00189.x
  • Lattimer, J. M., & Haub, M. D. (2010). Effects of dietary fiber and its components on metabolic health. Nutrients. https://doi.org/10.3390/nu2121266
  • Weickert, M. O., & Pfeiffer, A. F. H. (2008). Metabolic effects of dietary fiber consumption and prevention of diabetes. The Journal of Nutrition. https://doi.org/10.1093/jn/138.3.439
  • Basu, S., Yoffe, P., Hills, N., & Lustig, R. H. (2013). The Relationship of Sugar to Population-Level Diabetes Prevalence: An Econometric Analysis of Repeated Cross-Sectional Data. PLoS ONE. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0057873
  • Schulze, M. B., Manson, J. A. E., Ludwig, D. S., Colditz, G. A., Stampfer, M. J., Willett, W. C., & Hu, F. B. (2004). Sugar-sweetened beverages, weight gain, and incidence of type 2 diabetes in young and middle-aged women. Journal of the American Medical Association. https://doi.org/10.1001/jama.292.8.927
  • Popkin, B. M., D’Anci, K. E., & Rosenberg, I. H. (2010). Water, hydration, and health. Nutrition Reviews. https://doi.org/10.1111/j.1753-4887.2010.00304.x
  • Colditz, G. A., Willett, W. C., Rotnitzky, A., & Manson, J. E. (1995). Weight gain as a risk factor for clinical diabetes mellitus in women. Annals of Internal Medicine. https://doi.org/10.7326/0003-4819-122-7-199504010-00001
  • Ellies, L. G., Johnson, A., & Olefsky, J. M. (2013). Obesity, inflammation, and insulin resistance. In Obesity, Inflammation and Cancer. https://doi.org/10.1007/978-1-4614-6819-6_1
  • Thomas, D., Elliott, E. J., & Naughton, G. A. (2006). Exercise for type 2 diabetes mellitus. Cochrane Database of Systematic Reviews. https://doi.org/10.1002/14651858.CD002968.pub2
  • &NA; (2010). Exercise and Type 2 Diabetes. Medicine & Science in Sports & Exercise. https://doi.org/10.1249/mss.0b013e3181eeb61c