El corazón, la bomba del cuerpo

El corazón es el encargado de bombear la sangre a todas las partes del cuerpo. Se divide en cuatro cavidades, dos aurículas y dos ventrículos, que funcionan sincrónicamente.

Como bien sabemos, el corazón es el órgano que bombea la sangre al resto del cuerpo. Dado lo importante que resulta para que el organismo se mantenga con vida, a continuación aportaremos algunas preguntas y respuestas que permiten conocer mejor el funcionamiento de este órgano vital.

¿Dónde se encuentra el corazón?

Se encuentra localizado en el tórax, en la región denominada como ”mediastino medio”. Está situado a la izquierda de la línea media, lo que explica que este pulmón sea de menor tamaño. La cara anterior del corazón se sitúa detrás del esternón y del timo.

Las caras laterales limitan con los pulmones, mientras que el vértice, la parte inferior, descansa sobre el diafragma. La parte más posterior del corazón se sitúa por delante de la aorta descendente.

¿Cómo está formado el corazón?

El corazón está formado por cuatro cámaras: dos aurículas y dos ventrículos. Podemos dividirlo en “corazón izquierdo” y “corazón derecho”.

Cabe destacar que las cavidades, de cada lado, se encuentran comunicadas mediante un sistema de válvulas que impiden el retroceso de la sangre. Entre ambos lados del corazón, derecho e izquierdo, se encuentra el tabique o septo. Este se divide a su vez en dos partes:

  • El tabique interauricular, separando las dos aurículas.
  • El tabique interventricular, separando los dos ventrículos. Esta parte del tabique es de suma importancia. En ella se encuentra la red nerviosa que transmite los impulsos eléctricos, manteniendo la conexión entre aurículas y ventrículos.

Mecanismo de circulación sanguínea cuyo motor es el corazón

A la derecha

La aurícula derecha recibe la sangre procedente de todo el cuerpo por medio de dos grandes venas: las cavas. La vena cava superior recoge el drenaje sanguíneo de la mitad superior del cuerpo.

La vena cava inferior lleva al corazón la sangre procedente de la mitad inferior. Además, recibe también la sangre procedente del sistema coronario, que irriga el propio corazón.

La aurícula derecha se encuentra separada del ventrículo derecho por la válvula tricúspide. Está formada por tres valvas que se cierran cuando se contrae el ventrículo, impidiendo el retroceso de la sangre.

Del ventrículo derecho parten las arterias pulmonares, encargadas de llevar la sangre a los pulmones para su oxigenación. Entre el ventrículo y la salida de los vasos hay otro sistema valvular: la válvula pulmonar. Se abre con cada contracción ventricular, permitiendo la salida de la sangre, y se cierra justo después, evitando su retroceso.

A la izquierda

La sangre oxigenada procedente de los pulmones llega a la aurícula izquierda por medio de las venas pulmonares. Esta cámara comunica con el ventrículo izquierdo por medio de la válvula mitral (bicúspide), formada por dos valvas.

Del ventrículo izquierdo parte la aorta, la gran arteria a partir de la cual se originarán todas las demás arterias del cuerpo. Al igual que ocurre con las arterias pulmonares, existe una válvula, la aórtica, que evita el retroceso de la sangre.

Para entender aún mejor el funcionamiento del corazón, puedes consultar este enlace acerca del ciclo cardiaco.

¿Cómo son las capas del corazón?

  • Endocardio: es la capa más interna del corazón. Tapiza el interior de las cavidades y se continúa con el endotelio de los vasos sanguíneos.
  • Miocardio: es la capa intermedia, la capa muscular. Está formada por células musculares con características diferentes al resto de fibras musculares, los cardiomiocitos. En esta capa se encuentran las células productoras del péptido natriurético atrial (PNA). Es un importante vasodilatador que actúa disminuyendo la presión arterial. Además, en esta capa se encuentra el sistema eléctrico del corazón.
  • Pericardio: es la capa más externa del corazón, de carácter fibroseroso. Forma un “saco” protector que envuelve al corazón y se continúa hasta la salida de los grandes vasos.

Circulación sanguínea.

La irrigación y la inervación del corazón

El corazón tiene su propio sistema de irrigación: las arterias coronarias izquierda y derecha. Son las primeras ramas que emite la aorta nada más salir del ventrículo izquierdo. A su vez, cada una de ellas se ramifica en una serie de pequeños vasos.

El drenaje venoso se realiza por medio de las venas coronarias. Confluyen unas en otras hasta desembocar en el seno coronario, la estructura venosa que lleva la sangre a la aurícula derecha. De este modo se asegura que el corazón disponga de todo el oxígeno que necesita.

Aunque los latidos del corazón dependen del propio sistema de excitoconducción cardiaco, el órgano se encuentra sujeto a regulación autónoma. Es decir, aunque los latidos se originan en el propio corazón, su regulación depende de los sistemas simpático y parasimático.

  • El nervio vago aporta fibras parasimpáticas. En líneas generales, su estimulación reduce la frecuencia cardiaca.
  • Las fibras simpáticas están vehiculadas por fibras procedentes de los ganglios simpáticos cervicales. En líneas generales, su estimulación aumenta la frecuencia cardiaca.

¿Cómo late el corazón?

Los latidos nacen en el nodo sinusal, el “marcapasos del corazón”. Se trata de una pequeña masa de células musculares modificadas, especializadas en la generación y transporte de impulsos eléctricos. Es como un botoncito localizado en la desembocadura de la vena cava superior en la aurícula derecha.

De él parte un impulso eléctrico que recorre las aurículas, provocando su contracción sincronizada durante la sístole cardiaca. Así, la sangre pasa de las aurículas a los ventrículos, que se encuentran relajados.

En el tabique interventricular hay dos estructuras de especial importancia: el nódulo AV y el haz de Hiss. El nódulo AV es una estructura similar al nódulo sinusal, capaz de generar latidos, si bien a una frecuencia menor.

El haz de Hiss es un cordón muscular, especializado en la transmisión del impulso eléctrico. Es “el cableado de los ventrículos”.

Cuando el impulso eléctrico llega a los ventrículos, estos contraen, expulsando la sangre a la circulación pulmonar y periférica. Hablamos de sístole cuando los ventrículos se contraen y expulsan la sangre. Con diástole, nos referimos a la relajación ventricular que permite su llenado.

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Curiosidades acerca del corazón

  • Circulación fetal. Durante la vida intrauterina, las aurículas permanecen comunicadas al no existir respiración pulmonar por medio del foramen oval. Con las primeras respiraciones fuera del útero se establece un juego de presiones que lo cierra. Queda así establecida la circulación extrauterina.
  • Latido fetal: los primeros latidos del corazón de un feto se producen en torno al día 21.
  • Situs inversus. Como simple curiosidad. Se trata de una anomalía extremadamente rara. En ella, bien todos los órganos, o bien tan sólo unos pocos, aparecen cambiados de lado, como en espejo. Es decir, estos pacientes tienen el corazón en el lado derecho. Si se les ausculta normalmente, no se detecta latido.