Corazones artificiales que prometen ayudar a quienes no tienen donante

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 1 diciembre, 2018
Elena Vuelta · 7 febrero, 2019
Un grupo de científicos de la OHSU ha conseguido desarrollar un nuevo corazón artificial que podría ser utilizado en trasplantes cardíacos en un futuro próximo.

Un grupo multidisciplinar de investigadores está desarrollando corazones artificiales que podrían ser una alternativa a los trasplantes cardíacos. ¿En qué consisten? ¿Cómo funcionan? En esta oportunidad queremos resolver estos interrogantes.

Trasplantes de corazón

Los trasplantes de corazón son operaciones quirúrgicas en las cuales se sustituye un corazón debilitado, que no es capaz de cumplir su función adecuadamente, por otro sano de un donante.

Se trata de operaciones complejas que entrañan ciertos riesgos, al verse comprometido un órgano vital tan importante como es el corazón. Este motivo, unido a la escasez de donantes, hace que el trasplante cardíaco sea una intervención que se realiza como última opción.

Por ello, los trasplantes de corazón se reservan para aquellas personas con afecciones cardíacas graves, que no han tenido éxito con otro tipo de tratamientos, como la toma de ciertos medicamentos u otro tipo de cirugías menos drásticas.

Síndrome del corazón roto. corazones artificiales

Sin embargo, las enfermedades cardíacas tienen una alta prevalencia en la población y son la principal causa de muerte en muchos países. Son muchas las afecciones que pueden implicar en última instancia la necesidad de un trasplante de corazón, entre ellas, encontramos:

  • Enfermedades coronarias
  • Arritmias ventriculares
  • Defectos cardíacos congénitos
  • Enfermedades de las válvulas cardíacas
  • Debilitamientos de la musculatura del corazón

Todas estas afecciones acaban ocasionando un gran debilitamiento del corazón, que acaba culminando en una insuficiencia cardíaca. En una insuficiencia cardíaca, el corazón sigue bombeando, sin embargo lo hace tan débilmente que no es capaz de repartir el volumen suficiente de sangre hacia todo el organismo.

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Factores a tener en cuenta en los trasplantes de corazón

La falta de disponibilidad de órganos para los trasplantes, hacen que el proceso de selección del candidato óptimo para un trasplante, sea cuidadosamente estudiado. De esta forma, existen ciertos factores a tener en cuenta a la hora de elegir el candidato ideal.

Aspectos como la edad avanzada, la existencia de otro tipo de enfermedades o el alcoholismo y el tabaquismo, pueden impedir que la persona afectada reciba un trasplante de corazón. En muchos de estos casos, el paciente se queda sin opciones de tratamiento.

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Válvulas cardíacas artificiales

Para aquellas personas que no pueden realizarse un trasplante de corazón, el desarrollo de dispositivos de asistencia ventricular artificiales supuso una fantástica opción. 

Los dispositivos de asistencia ventricular, son bombas mecánicas que se implantan en el tórax y se conectan con el corazón. Su función es la de trasmitir impulsos eléctricos que ayudan al corazón a bombear correctamente y con más fuerza.

No obstante, este tipo de tratamientos suele ser una opción temporal. A menudo se aplica como tratamiento previo mientras se espera un trasplante cardíaco.

Corazones artificiales

Para todos aquellos casos anteriormente mencionados, en el que el trasplante de un corazón donante no es una opción, la idea de corazones artificiales que puedan sustituir a un corazón dañado, resulta altamente esperanzadora.

En este contexto, las recientes investigaciones de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón (OHSU), parecen mostrar que ese futuro optimista está más cerca de lo que parece.

Ya en su momento, la OHSU fue la primera en desarrollar una válvula cardíaca artificial. Ahora, sigue investigando en el campo de los trasplantes cardíacos, reuniendo a un grupo de científicos de diversas áreas.

Así, un equipo de investigación conformado por ingenieros, médicos e investigadores, ha conseguido desarrollar un corazón protésico, totalmente artificial, con el que parecen estar consiguiendo resultados prometedores.

Corazones artificiales: ¿en qué consisten?

La prótesis, constaría de dos ventrículos artificiales de titanio. Estos cuentan con un mecanismo que permitiría el movimiento de la sangre, impulsándola hacia el organismo. El “corazón” dispondría de un dispositivo de control y de una batería. Esta habría que llevarse en el bolsillo, pero se espera que en un futuro sea trasplantable, bajo la piel.

El sencillo diseño de la prótesis, es precisamente su mejor ventaja. Debido a su escaso número de piezas y a la ausencia de válvulas, hay menos elementos que podrían estropearse y fallar.

Actualmente, el grupo dispone de dos prototipos. El primero está destinado a trasplante de corazón en animales grandes, como las vacas. El otro, está destinado a trasplantes de órganos pequeños, como las ovejas. Este último, seria de un tamaño apto para trasplantarse en humanos.

Así mismo, ya se han llevado pruebas clínicas en animales, los cuales han respondido de forma óptima al trasplante. Por supuesto, estos prometedores resultados han impulsado la investigación, que se prevé que en poco tiempo pueda implementar en humanos.