Corre hacia tus miedos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Bernardo Peña el 17 febrero, 2019
Raquel Lemos Rodríguez · 19 febrero, 2016
Es importante tener claro que escapar de los miedos no será nunca la solución.

Todos hemos sentido miedo en muchas ocasiones a lo largo de la vida. Por distintos motivos, de mayor o menor gravedad, pero el miedo de algún modo ha estado presente.

Sin embargo, la forma de afrontar estas situaciones tiende a cambiar dependiendo de la persona. En general, la gravedad del problema y la propia personalidad serán factores que marcarán los actos de la persona. Esta, finalmente, podrá afrontarlos o huir.

Es importante tener claro que escapar de los miedos no será nunca la solución. Momentáneamente podemos llegar a sentir cierta libertad pero, tarde o temprano, estos vuelven a aparecer. A fin de cuenta, nunca se les dio solución, por lo que no desaparecieron.

Con esta constante, nunca logramos superarlos, sino despistarlos. Por ello, es importante armarse de valentía, fuerza, confianza y empezar a tomar decisiones. A continuación desarrollamos estas ideas, cómo afrontar el miedo.

fobias y miedos

Te recomendamos: Nuestros miedos no evitan la muerte, frenan la vida

Reconocer que se tiene miedo

En muchas ocasiones existe un gran primer problema en relación a reconocer que sentimos miedo. Por diversos motivos, las personas tendemos a sentir vergüenza ante los propios errores, ante el quedar como cobardes. Y el miedo generalmente es entendido como un sentimiento de cobardía.

Por consiguiente, en vez de afrontar la realidad y aceptar los problemas o el hecho de que se puede sentir miedo, se evita la misma. Las personas niegan el hecho de poder sentir miedo. 

Hay que entender que somos humanos, por lo que tenemos sentimientos. No somos conscientes de que admitir lo que nos pasa nos da poder. Si estoy triste, lloro y lo admito, de forma que el dolor pasará tarde o temprano. Si lo escondo e intento aguantarlo, este seguirá ahí.

Reconocer que se tiene miedo es el primer paso para enfrentarte a él. Una vez que se reconoce que es posible sentir miedo, se podrá empezar a hacer frente al mismo. No se puede permitir al miedo bloquear a la persona. Es el momento de avanzar.

Confía en ti mismo: afronta el miedo

Hay una fábula que cuenta lo siguiente:

“Había un ratón que estaba siempre angustiado porque tenía miedo de un gato. Un mago se compadeció de él y lo convirtió entonces en un gato. Pero, entonces, el que era ahora gato, empezó a tener miedo del perro. Tras ser convertido ahora en perro, empezó a tener miedo por la pantera.

El mago, harto, decidió volver a convertirlo en un ratón y le dijo “Nada de lo que haga por ti va a servirte de ayuda, porque siempre tendrás el corazón de un ratón“.

Para hacerle frente a los miedos, en primer lugar hay que creer que se es capaz de luchar contra ellos. Quien piensa en ganar, lleva ya un paso adelante.

Niña miedo a la oscuridad

Tienes que confiar en ti mismo, estar seguro de que puedes vencer cualquier miedo que te aborde. ¿De verdad vas a dejar que el miedo pueda contigo? Hay que afrontar el miedo, con confianza.

No te puedes perder: Los efectos de las emociones y pensamientos negativos en nuestro cuerpo

Mira a tus miedos a los ojos

Existió una tribu de indígenas que enseñaba a los más pequeños a enfrentarse a sus miedos a través de un método bastante curioso. De este modo, hacían que se sentaran, cerraran los ojos e imaginaran que una víbora estaba delante de ellos. Sabemos que los niños tienen mucha imaginación, por lo que la imagen de la víbora cobraba vida en sus mentes.

Esta tribu enseñaba a los niños que cada vez que intentaran apartarse de la víbora esta crecía aún más. De forma que, si se intentaba escapar, esta era capaz de atraparles. En cambio, si se la miraba a los ojos, fijamente, la víbora se empequeñecía hasta llegar a desaparecer.

Hay muchas situaciones en nuestra vida en las que mirar directamente a un problema, facilita la búsqueda de una solución. Lo mismo pasa con el miedo. Si escapamos, este crece, pero si lo enfrentamos, este disminuye. La idea base consiste en afrontar el miedo con valentía, confianza.

Todo miedo puede ser superado, el problema muchas veces también reside en nosotros. Realmente el miedo es una oportunidad para superarnos a nosotros mismos, para crecer. Mira al miedo a los ojos, pero míralo bien, firme y seguro de ti mismo.

Si se necesita, también es muy buena opción compartir los miedos con alguien de confianza. Verás que las demás personas también tienen miedo, ¡es algo normal! ¿Empezamos a correr hacia nuestros miedos? ¿Empezamos a ser valientes? Afronta el miedo.

  • Adolphs, R. (2013). The biology of fear. Current Biology. https://doi.org/10.1016/j.cub.2012.11.055
  • Morrisj, J. S. (2002). How do you feel? Trends in Cognitive Sciences. https://doi.org/10.1016/S1364-6613(02)01946-0
  • Fredrickson, B. L. (2001). The role of positive emotions in positive psychology: The broaden-and-build theory of positive emotions. American Psychologist. https://doi.org/10.1037/0003-066X.56.3.218
  • Fredrickson, B. L. (1998). What good are positive emotions? Review of General Psychology. https://doi.org/10.1037/1089-2680.2.3.300