Corte de digestión, ¿por qué ocurre?

Iván Losada · 30 julio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la farmacéutica Sara Viruega el 30 julio, 2019
El corte de digestión es un proceso típico del verano que puede causar molestias leves, pero también puede llegar a provocar, incluso, la muerte.

La hidrocución, comúnmente llamada corte de digestión, es una eventualidad que involucra al aparato digestivo, a la irrigación del cerebro y al ritmo cardiaco. En este artículo vamos a explicarte por qué ocurre el corte de digestión.

Aunque se ha relacionado con el proceso digestivo, sus causas principales tienen que ver con la correcta perfusión del cerebro, consecuencia del llamado reflejo de inmersión, que está condicionado por la diferencia de temperatura entre el cuerpo y el agua en la que nos vamos a sumergir.

Es un proceso más frecuente en el verano y se relaciona directamente con el cambio brusco de temperatura que se produce al meternos al agua. Los vasos sanguíneos están dilatados como consecuencia del calor y del sol por un mecanismo que procura mantener la temperatura del cuerpo en los límites normales.

La vasodilatación disipa el calor del cuerpo y junto a la sudoración mantienen la temperatura en su rango normal. Al entrar bruscamente en el agua, que está más fría que nuestro cuerpo, se produce una vasoconstricción brusca que produce el llamado corte de digestión.

El corte de digestión - por qué ocurre
El corte de digestión ocurre, entre otras causas, por la escasa irrigación de sangre al cerebro que se dirigie al aparato digestivo en el proceso de digestión.

¿Por qué ocurre el corte de digestión?

Durante el proceso de digestión, los alimentos se mezclan con los jugos gástricos gracias a los movimientos peristálticos. Este proceso requiere un gran aporte de sangre, lo que obliga a la redistribución del flujo sanguíneo, favoreciendo al apartado digestivo en detrimento de otros órganos o sistemas.

Conviene advertir que no es el proceso digestivo el elemento más importante en la aparición de la hidrocución, sino el llamado «reflejo de inmersión».

Golpes de calor

Quizá te interese: El riesgo de infecciones en las piscinas públicas

El reflejo de inmersión

El reflejo de inmersión se produce al introducir el cuerpo, y en especial la cabeza, en el agua. Es más intenso cuanta más diferencia de temperatura exista entre el cuerpo y el agua, y también cuanto más brusca sea la inmersión.

En el reflejo de inmersión se produce una disminución de la frecuencia cardiaca y una redistribución de la sangre contrayéndose los vasos sanguíneos, sobre todo los de la piel, para garantizar un aporte de sangre y oxígeno suficiente al cerebro y para evitar la pérdida súbita de temperatura del cuerpo.

El reflejo de inmersión es muy evidente en los niños. En personas con una sensibilidad especial al mismo, ocasiona un síncope que puede producir desde pequeños mareos hasta la muerte súbita por parada cardiaca.

Nuestro organismo, intentando preservar la llegada de sangre y oxígeno al cerebro, disminuye el aporte a otros órganos y tejidos. Cuando la disminución de aporte sanguíneo y de oxígeno al corazón es importante y brusca se puede producir la parada cardiaca, que puede ocasionar muerte súbita o el ahogamiento.

El proceso de la digestión

La digestión en el estómago es un proceso que permite la separación de los componentes de los alimentos en moléculas más pequeñas y digeribles. Estas moléculas, en una primera instancia, pasan al intestino delgado para la reabsorción de los nutrientes.

La duración de la digestión en el estómago es variable de unos individuos a otros y se ve influenciada por la cantidad de comida ingerida y por la dificultad para ser digerida. Por ejemplo:

  • Las comidas copiosas con gran contenido graso aumentan el tiempo de la digestión.
  • La ingesta de vegetales, frutas y carbohidratos sencillos acelera la digestión.

El tiempo de permanencia del alimento en el estómago provoca la redistribución del flujo sanguíneo y puede ir desde unos cuantos minutos hasta varias horas. Es el responsable de la sensación de somnolencia que experimentamos después de comer por la disminución de la cantidad de oxígeno que llega al cerebro.

Podemos decir que el corte de digestión ocurre cuando aún no hemos terminado de realizar la digestión y nos zambullimos con una gran diferencia de temperatura entre nuestro cuerpo y el agua. Se produce el reflejo de inmersión, que puede causar desde molestias leves hasta la muerte por parada cardiaca.

Lee también: Alimentos que regulan la digestión

Síntomas del corte de digestión

  • Zumbido de oídos.
  • Visión borrosa.
  • Escalofríos.
  • Nauseas.
  • Vómitos.
  • Pérdida de la conciencia.
Mareos

Medidas para prevenir el corte de digestión

  • Respetar los tiempos de la digestión antes de meternos en el agua. Este tiempo es variable dependiendo de la cantidad y composición de los alimentos ingeridos, que condicionan el tiempo necesario de digestión.
  • Evitar los ejercicios físicos intensos que aumentarán la temperatura de nuestro cuerpo y harán que sea mayor la diferencia con la temperatura del agua.
  • Evitar las zambullidas bruscas. En conveniente mojar antebrazos, hombros, cara, nuca y abdomen con una pequeña cantidad de agua para equilibrar la temperatura de nuestro cuerpo con la de agua antes de sumergirnos en ella.
  • Evitar tomar bebidas muy frías después de haber realizado ejercicios intensos, ya que pueden provocar síntomas similares a los de la hidrocución.

Tratamiento de la hidrocución

Reanimación cardiopulmonar
En casos graves de hidrocución pueden ser necesarias maniobras de resucitación.

Como de costumbre, frente al corte de digestión, y sabiendo por qué se produce, lo más importante es la prevención. Debemos evitar los factores de riesgo que hemos comentado.

Si ya se ha producido el corte de digestión, debemos sacar a la persona del agua y secarla para que recupere la temperatura corporal. En caso de haberse producido el síncope o la parada cardiorrespiratoria, iniciar las maniobras de resucitación hasta la llegada de los servicios sanitarios.

  • Barbara, E., Goodman, M. Insights into digestion and absorption of major nutrients in humans, Adv Physiol Educ 34: 44–53, 2010.
  • López, Y., Pons, M. Ahogamiento. An Pediatr Contin. 2008;6(2):85-92.
  • Sagristá Sauleda, J. Abordaje diagnóstico y terapéutico del síncope en urgencias. Emergencias. 2007;19:273-82.
  • Shattock M.J., Tipton. M.J. «Autonomic conflict»: a different way to die during cold water immersion? J Physiol. 2012 Jul 15;590(Pt 14): 3219-30.
  • Barrio-Cantalejo IM, Ayudarte-Larios LM, Hernán-García M, Simón-Lorda P, García-Gutiérrez JF, Martínez-Tapias J. Are the health messages in schoolbooks based on scientific evidence? A descriptive study. BMC Public Health.2011;11:54.