Crea tu propio jardín de plantas aromáticas - Mejor con Salud

Crea tu propio jardín de plantas aromáticas

La cocina o una esquina del jardín próxima a esta, en la que no esté expuesta directamente a las posibles ráfagas de viento, son los mejores espacios para cultivar plantas aromáticas

Las plantas aromáticas son una gran opción para tener en casa. Resisten climas fríos y calientes, además de no necesitar un suelo muy rico para su duración y crecimiento.

Son excelentes para ambientar tu espacio con un aroma exquisito y la belleza de cada una.

  • Para cultivarlas no es necesario tener una extensión de terreno muy grande, ni tampoco invertir mucho dinero.
  • Lo que sí es importante es elegir una zona del jardín que sea adecuada a cada planta, ya que la siembra correcta, será la responsable de su color, textura e incluso su aroma.

Si estas pensando en crear tu propio huerto y cultivar tus hierbas o plantas aromáticas favoritas, el día de hoy te traemos todo lo que necesitas saber antes de crear tu propio jardín con ellas.

Escoge un lugar adecuado

Plantas

 

Es muy importante saber elegir el espacio donde cultivaremos dichas plantas.

Este lugar debe estar lo más retirado posible de fuentes de contaminación, es decir, calles o avenidas llenas de mucho tráfico.

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Sol

La exposición al sol es vital para el crecimiento de algunas plantas. Así como algunas pueden necesitar varias horas de sol al día, otras necesitan sombra siempre.

Si este es el caso, debes elegir un lugar que se adapte a las distintas plantas que tengas, para que cada una reciba la cantidad justa de luz o sombra.

Puedes realizar tu plantación en cualquier época el año, aunque es recomendable evitar hacerlo en días de calor extremo.

Viento

Este tipo de plantas son realmente resistentes a climas fuertes, bien sea de calor o frío. No obstante, siempre deben encontrarse protegidas de los vientos muy fuertes.

El espacio escogido debe ser un sitio fresco donde circule el aire, pero no ráfagas de viento agresivas.

Escoger el lugar adecuado dará la suficiente protección tanto del viento como del frío excesivo.

Suelo

Estas plantas, en su mayoría, pueden vivir normalmente y florecer en suelos pobres de nutrientes. No obstante, es indispensable que cuenten con un buen drenaje, ya que son susceptibles al exceso de agua.

A la hora de crear tu plantación es necesario crear una profundidad de al menos 25 centímetros para dejarlo suelto y perfecto para el posterior cultivo.

En dado caso de que el suelo no contenga tantos nutrientes como se requiera, se puede emplear abono orgánico para los distintos tipos de suelo.

1. Suelo arenoso

Suelo arenoso

Por ser muy reseco, es importante aportarle nutrientes que lo ayuden a conservar su humedad. Puedes emplear:

  • Mantillo
  • Turba
  • Humus de lombrices
  • Estiércol

2. Suelo arcilloso

Al contrario de los suelos arenosos, este tipo de suelo tiene demasiada agua, lo que retrasaría el proceso de crecimiento de las plantas e incluso puede dañar la plantación.

  • Es importante utilizar el abono orgánico para ayudar con el drenaje.
  • Puedes emplear arena lavada, ya equilibrará la textura de la arcilla y ayudará a introducir aire en las raíces.

3. Mulch o acolchado

Crear este tipo de suelo trae muchos beneficios para las plantas.

El mulch se hace extendiendo sobre el suelo compost, grava y cortezas de pino, justo antes de realizar la plantación.

Esto ayudará a que las plantas necesiten menos riego, gracias a que conserva la humedad y a disminuir el crecimiento de plantas o hierbas malas.

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¿Cuándo estarán listas las plantas?

Cuándo estarán listas las plantas

La recolección de las plantas aromáticas debe hacerse en el tiempo adecuado, conocido como tiempo balsámico.

  • El tiempo balsámico es la época en la que la planta presenta la mayor cantidad de aceites esenciales, propiedades nutritivas y aroma.
  • Esto dependerá de muchos factores como la edad y la hora de la cosecha.

Normalmente cada planta tiene su tiempo balsámico en meses diferentes, los cuales se distribuyen de la siguiente manera:

  • Marzo: alcaparra.
  • Abril: diente de león.
  • Mayo: acedera, manzanilla, perejil.
  • Junio: malva, romero, salvia, tomillo, estragón.
  • Julio: laurel, albahaca, lavanda, comino, menta, orégano, mostaza.
  • Agosto: cebolla, ajo, albahaca, cilantro, mejorana, perejil, apio.
  • Septiembre: caléndula, alcaparras, eneldo.
  • Octubre: enebro, malva.
  • Noviembre: laurel.