Crema de ajo para cuidar de tu corazón

¿Sabías que el ajo puede ayudarte a mejorar tu salud coronaria? Descubre a continuación cómo puedes preparar una deliciosa crema de ajo y todos los beneficios que te aporta.

Todos conocemos los innumerables beneficios del ajo. No solo es un fabuloso aliado de nuestra salud, sino que además es un elemento indispensable en nuestra cocina, cuyas propiedades, son potentes mecanismos curativos. Un modo de beneficiarte de ellos es mediante una deliciosa crema de ajo ¿Quieres conocer la receta?

El ajo se utiliza en infinidad de recetas cuya finalidad es el prevenir enfermedades relacionadas con el corazón y el sistema sanguíneo. Esta crema es muy común en muchas culturas, y hasta es probable que tú mismo la prepares a menudo, con tu toque personal.

Por nuestra parte, te ofrecemos esta sencilla receta, y te animamos a que la incluyas en tu dieta, por tu bien y el de los tuyos. Es muy fácil y es realmente sabrosa.

Beneficios del ajo

Los estudios al respecto del poder curativo del ajo, nos dicen que este alimento es capaz de ayudar a regular los niveles en sangre de los triglicéridos y el colesterol malo. 

Entonces, viene a ser un gran aliado para combatir la presión arterial alta y evitar el endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis). Otra de las facultades de los compuestos del ajo es la de evitar trombos, consiguiendo que la sangre fluya de un modo más ligero.

A medida que pasan los años, nuestras arterias dejan de ser tan flexibles, la sangre fluye con mayor dificultad y empiezan a aparecer problemas. El ajo tiene la propiedad de ir limpiándolas y de volverlas más flexibles.

Para complementar una alimentación balanceada, se puede recurrir a la receta tradicional de la crema de ajo. Este delicioso platillo es altamente nutritivo y, sin duda, una forma muy conveniente de mejorar y variar nuestra dieta.

ajo para limpiar las arterias

Receta de la crema de ajo

Ingredientes (4 personas)

  • Ajo fresco.
  • 1 puerro (60 g).
  • 2 huevos (60 g).
  • Aceite de oliva.
  • 5 rebanadas de pan (50 g).
  • 2- 3 zanahorias pequeñas (10 g).
  • 1 cucharadita de pimentón (5 g).
  • Otros: 1 hueso de jamón, perejil fresco, media guindilla de cayena.

Preparación

  • Empezaremos preparando el caldo. Para ello coceremos el puerro, la zanahoria y el hueso de jamón en una olla con agua, que cubra bien todos los ingredientes.
  • Incluye unas ramas de perejil y deja que todo se cueza durante una media hora.
  • Una vez lo pruebes y veas que está listo, cuela los ingredientes y guarda el caldo conseguido para después.
  • Ahora nos vamos ya al fuego de una cazuela.
  • Empezamos poniendo una chorradita de aceite de oliva y ponemos los dientes de ajo pelados junto a la guindilla.
  • Cuando veas que los ajos ya están dorados, pon las rebanadas de pan que previamente habrás cortado en trocitos.
  • Rehógalo bien y añade la cucharadita de pimentón, para después cubrirlo con el caldo que hemos elaborado con anterioridad.
  • Cuécelo todo a fuego medio durante 25 minutos. Remueve bien.
  • Ahora incluye los dos huevos crudos por encima, dejando que cuajen.
  • Hay quien no los incluye, es desde luego cuestión de gustos, comentarte además que recientes estudios nos dicen que el consumo moderado de huevo, no eleva el colesterol.
  • Seguidamente en otra cazuela, ponemos un poco de aceite y cogemos los ajos frescos que previamente habremos cortado a trocitos. Los dejamos freír y luego los retiramos y los secamos, para que no tengan un exceso de aceite.

Pondremos estos ajos frescos y crujientes encima de la crema, ofreciendo un detalle realmente sabroso. Cuando vayas a servir la crema de ajo, recuerda retirar la guindilla. Finalmente, disfruta de este plato, mientras cuidas tu corazón.