Crema de kale y espinacas llena de vitaminas

Francisco María García · 26 abril, 2019
Entre los ingredientes más sorprendentes que están de moda, se encuentra la kale. Esta especie de col nos ofrece muchos beneficios saludables y puede incorporarse de diferentes formas a nuestra dieta.

La kale o col rizada es un alimento que está muy de moda, pues es muy fácil de cultivar, muy versátil en la cocina y totalmente beneficiosa para la salud. Es definitivamente un superalimento. Sus hojas se pueden utilizar en ensaladas frescas, en pizzas y guisados e incluso combinar para crear una sopa o crema de kale.

A continuación, veremos algunos elementos para conocer más sobre esta maravillosa y sorprendente verdura, y varias ideas para preparar una crema de kale y espinacas.

Propiedades y beneficios de la kale

Esta verdura, que crece incluso en condiciones muy difíciles como en las heladas, es muy fácil de cultivar. Aunque está muy de moda, todavía sigue siendo poco conocida. Los beneficios que aporta a la salud son realmente extraordinarios.

Su contenido en vitamina K, por ejemplo, representa el 648 % del requerimiento diario en solo una taza. Esta misma cantidad aporta 206 % de la cantidad diaria recomendada de vitamina A y 134 % de vitamina C.

Variedades de col verde o kale.
Este vegetal supera los requerimientos diarios de muchas vitaminas necesarias para el organismo.

Y por si esto fuera poco, se ha demostrado su alto poder antioxidante. Posee un fitonutriente que contribuye a la reparación celular del ADN y reduce el crecimiento de células cancerígenas.

La kale tiene más calcio que la leche y más hierro que la carne de bovino. Gracias a sus extraordinarias propiedades antiinflamatorias, el consumo regular de esta verdura contribuye a prevenir e incluso a revertir la artritis, ciertas enfermedades del corazón y algunas autoinmunes como el lupus y la artritis reumática.

Usos de la kale en la cocina

Además de todas las propiedades nutritivas y terapéuticas de la kale, este ingrediente tiene un sabor suave y delicioso que lo hace muy versátil en la cocina. Además, su aporte de calorías es muy bajo, por lo que su consumo resulta muy apropiado en dietas para bajar de peso.

Con las hojas más pálidas y pequeñas se pueden preparar ensaladas. Las hojas más verdes pueden servir para preparaciones calientes como guisos, sopas y cremas. La combinación de la kale con la espinaca es muy utilizada en la cocina. La crema de kale y espinaca, en todas sus versiones, es sin duda una comida muy nutritiva y saludable.

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Recetas de crema de kale

Crema ligera de kale y espinaca

Crema verde
Junto con las espinacas, este plato aportará gran cantidad de nutrientes esenciales y vitaminas a nuestro organismo.

Ingredientes:

  • 250 g de espinaca fresca
  • 250 g de kale
  • 1 puerro
  • 2 patatas grandes
  • 1 manojo de albahaca
  • 1 litro de caldo de verduras (de preferencia casero)
  • aceite de oliva, sal y pimienta al gusto
  • crutones de pan

Preparación:

  1. Lavar la espinaca y retirar los tallos más gruesos.
  2. Lavar las hojas de kale y retirar los tallos más gruesos.
  3. Pelar las patatas y cortarlas en cubos grandes.
  4. Cortar el puerro en rodajas gruesas.
  5. En una cacerola caliente con aceite de oliva, sofreír el puerro durante dos o tres minutos. Añadir las patatas en cubos y continuar el sofrito por dos minutos más.
  6. Añadir la espinaca, la kale y el caldo de verduras. Salpimentar al gusto.
  7. Dejar cocinar hasta que las patatas estén blandas. Retirar del fuego.
  8. Añadir la albahaca y pasar todo a la licuadora. Licuar hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
  9. Servir con crutones de pan (cubos de pan asados en el horno con aceite de oliva).

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Crema de kale, espinaca y queso

Crema de espinaca y queso
Esta crema es un ejemplo de comida equilibrada, con gran representación de todos los grupos de macronutrientes.

Ingredientes:

  • 250 g de kale
  • 250 g de espinacas frescas
  • 1 diente de ajo finamente picado
  • ¾ de litro de caldo de verduras
  • Media taza de leche
  • 100 g de queso fresco
  • aceite de oliva, sal y pimienta al gusto

Preparación:

  1. Lavar las hojas de kale y retirar los tallos más gruesos. Picar lo más fino posible.
  2. Lavar también las hojas de espinaca y retirar los tallos más gruesos. Picar lo más fino posible.
  3. En una cacerola, poner a hervir el caldo de verduras, añadir un poco de aceite de oliva, el ajo picado, sal y pimienta.
  4. Cuando el agua esté hirviendo añadir la kale y la espinaca. Dejar cocinar durante aproximadamente 15 minutos.
  5. Añadir la media taza de leche (o un poco más si es necesario). Cuando vuelva a hervir, añadir el queso fresco picado y dejar cocinar cinco minutos más, hasta que el queso se derrita.

Además de disfrutar de los nutrientes de un ingrediente como el kale, poco a poco iremos descubriendo su sabor. Una excelente opción para los platos de nuestros menús diarios.

  • Centro de Experiencias de Paiporta. (n.d.). Plantación "Kale" ciclo primavera. Retrieved from https://www.cajamar.es/pdf/bd/agroalimentario/innovacion/investigacion/documentos-y-programas/boletin-huerto-183-1496660936.pdf
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