Crumble de melocotón

Es importante que, si vamos a compartir el postre con niños, omitamos el alcohol ya que, si bien suele evaporarse en el horno, puede quedar algo

La repostería no se le da bien a todo el mundo, en especial porque debe pensarse no solo en que los ingredientes combinen bien juntos, sino tomar en consideración  que todo debe estar perfecto, los tiempos, las texturas y ni que decir de los acabados. Sin embargo, existen recetas muy fáciles de preparar que, además del proceso de horneado, no representarán mayor dificultad, el ejemplo de esto es el crumble de melocotón.

El crumble es un pastel para el que generalmente se usan frutos rojos (tradicionalmente manzanas), que son recubiertos por masa de harina y azúcar. Sin embargo, para esta receta quisimos jugar con otra clase de fruta, el melocotón. El nombre se le debe a su aspecto desmigajado (crumble significa desmoronarse o destruido), así que podrás dejar de reparar tanto en acabados perfectos y empezar a jugar con la textura que adquiere este postre. Así que sin más vueltas te dejamos con este divertido postre inglés:

Ingredientes

  • 2 melocotones o 4 mitades de melocotones en almíbar
  • 40 gramos de azúcar
  • 90 gramos de harina
  • 55 gramos de mantequilla fría
  • 35 gramos de almendra molida
  • 35 gramos de copos de avena
  • 3 cucharadas de amaretto o ron de caña
  • 1 cucharada de canela molida

mantequilla derempath

Preparación

Si vas a utilizar el melocotón el almíbar, debes escurrir la lata y cortar los melocotones en trozos pequeños. En caso de que uses fruta fresca, quítale la piel al melocotón y déjalo reposando 15 minutos en un poco de agua con azúcar abundante, una vez haya pasado este tiempo, corta el melocotón en cubos. Precalienta el horno a 190° centígrados.

Ahora procede a trocear la mantequilla mientras está bien fría, pues esto le dará la textura desmigajada a tu postre.

Toma un recipiente grande y tamiza la harina para evitar la aparición de grumos. Agrega el azúcar, las almendras trituradas, los copos de avena y la mantequilla. A continuación, utilizando tus dedos, mezcla muy bien todos los ingredientes hasta que la masa tome el aspecto de migajas parecidas a las del pan, este resultado es el que se conoce como crumble.

Para adicionar la fruta, deberás poner en la base de un recipiente mediano que puedas poner en el horno, los trozos de melocotón, colócales las 4 cucharadas del licor que hayas seleccionado (ya sea el amaretto o el ron) y la canela. Procede a revolver todo muy bien, la idea es que se fundan los sabores para que no predomine uno sobre otro.

Cuando tengas la fruta mezclada adecuadamente, cubre todo con el crumble y puedes llevarlo al horno. No hay necesidad que lo revuelvas con la fruta, déjalo simplemente así.

El tiempo de horneado variará dependiendo del horno, el estimado es de 40 minutos. Sin embargo, te darás cuenta cuando esté listo porque la capa exterior de tu crumble habrá dorado y podremos ver burbujear los líquidos que liberó el melocotón.

Retira el recipiente del horno y déjalo reposar por unos minutos, recuerda que este plato puede consumirse frío o tibio, y de esto dependerán los acompañantes que selecciones. Por ejemplo, si vas a consumirlo mientras está caliente, te sugerimos acompañarlo de helado o natilla, si prefieres esperar a que se enfríe, te recomendamos usar frutos secos.

Frutos secos

 

Consejos adicionales

  • El crumble es un postre muy sabroso, pero no es muy dietético, así que cuidado con las harinas y el azúcar extra.
  • Si quieres conservar la textura de las almendras, puedes conseguirlas tostadas y trocearlas ayudándote de un cuchillo.
  • En caso de que no quieras agregarle alcohol a tu postre, puedes omitirlo, por ejemplo si vas a prepararlo para dárselo a los niños.
  • Si lo prefirieres puedes remplazar el azúcar blanco por azúcar moreno, también puedes usar azúcar con una pizca de vainilla, además de añadirle dulce le dará un aroma delicioso.