¿Cuál es la dieta perfecta? ¿Cómo hacerla?

Si bien será nuestro propio cuerpo el que nos indique qué alimentos le sientan mejor, además de comer consciente y equilibradamente es importante que lo combinemos con ejercicio físico regular

Todavía hay quién piensa que una dieta saludable y equilibrada debería tener como base los cereales que nos aportarían los hidratos de carbono y azúcares, luego las frutas y verduras que nos aportarían fibra, vitaminas y minerales en mayor grado, después las carnes, pescados y huevos para estar bien asistidos de proteínas y por último los lácteos, mantequillas, aceites y otras grasas naturales necesarias en menor cantidad.

Este paradigma tradicional nos transmite una estructura piramidal definida de los Macro-nutrientes donde muchos cereales y pocas grasas, con frutas y verduras acompañando algunas raciones cárnicas, nos ayudarán a mantener la salud a la vez que la figura en buen estado. Pero en la realidad la cosa no parece ser tan simple para la mayoría, aunque haya a quienes les funcione.

Elaborar la Dieta Perfecta

Estudiar como funciona el organismo humano, investigar sobre nutrición para saber que nos aporta cada alimento, conocer las propiedades curativas de las plantas, minerales y otros elementos de la naturaleza, observar nuestros procesos digestivos y escuchar a nuestro cuerpo para cubrir sus necesidades, despertando el instinto natural con que nos guía la Madre Naturaleza desde hace millones de años, nos ayudará a elaborar Nuestra Propia Dieta, apoyándonos también en este camino hacia la salud plena en:

La medicina oficial será útil al hacernos análisis para conocer que falta y que sobra en nuestro cuerpo, dándonos un diagnóstico orientador de que está pasando.

La información nutricional de la ciencia que estudia los alimentos nos aportará toda la información actualizada de que alimentos tienen los nutrientes que precisamos y que alimentos nos pueden beneficiar más la salud en cada caso.

La medicina natural nos orientará sobre como depurar nuestro cuerpo limpiándolo de toxinas e invasores patógenos, y que alimentos o remedios nos ayudan a sanar tal o cual órgano.

La Dieta Perfecta no será la dieta Atkins, ni la dieta Dunkan, ni la dieta Shelton, ni la dieta Montignac, la Dieta Perfecta es la que lleva nuestro propio nombre, es la que elaboramos nosotros mismos, tomando nuestras propias decisiones de que alimentos consumir y que alimentos evitar en base al estudio de las diversas informaciones sobre nutrición y salud, además de la propia experiencia individual al observar y escuchar a nuestro propio cuerpo.

Cómo descubrir mi Dieta

Cómo ocultar las verduras en las comidas para niños

Si tenemos problemas a la hora de digerir y obtener energía de los alimentos, puede valernos la siguiente experiencia para determinar que alimentos son más beneficiosos en nuestro caso particular. Un consejo que recibí hace ya algunos años de un abuelito en muy buena forma era comer los alimentos aislados en cada comida. para averiguar cuales se digieren mejor, si tienen contra-indicaciones en nuestra salud y descubrir cuanta energía nos aportan.

Me comentaba que había observado como al comer hasta 8 almendras le iba muy bien, pero más le producía molestias en las rodillas. Me confeso que aquel día había comido solamente pimientos y sus familiares se burlaban de este hecho disfrutando una buena paella, pero él se mantenía con más energía y salud que ellos a pesar de tener mucha más edad. Poseía un gran conocimiento sobre el poder curativo de las plantas y de los alimentos.

Si queremos saber si los filetes de pollo nos aportan mucho o poco en la alimentación, debemos comenzar por comerlos aislados, la cantidad necesaria y observar que sucede. A veces es la cantidad excesiva, la incorrecta combinación de alimentos o el orden en que los consumimos, lo que nos lleva a una mala digestión, a no obtener la energía necesaria, ni los nutrientes que podrían aportarnos.

Después podremos ir añadiendo otros acompañantes para ver si aun nos resulta favorable dicho alimento, pero es mejor identificar aisladamente que es lo que nos esta aportando cada nutriente a nuestra dieta. No debemos de olvidar guiarnos en esta investigación sobre nuestra propia nutrición de lo que ya se conoce científicamente de la combinación de alimentos y qué ha descubierto la ciencia sobre los aportes de cada nutriente y en base a esto, sacar nuestras propias conclusiones unido a nuestra propia experiencia.

Puede ser que el deterioro de la flora intestinal, o la falta de enzimas digestivas sea el problema base para digerir ciertos alimentos y obtener la energía y los nutrientes que nos pueden aportar. Hoy en día los probióticos para restaurar la flora y las enzimas para digerir mejor grasas, proteínas y carbohidratos se pueden obtener en cualquier farmacia, aunque recomendamos ser guiados por orientación facultativa, ya sea por médicos naturistas o especialista en nutrición, a la hora de elegir los más adecuados.

Principios Comunes

La dieta perfecta

A la hora de elaborar nuestra propia dieta, hay una serie de principios comunes que deberíamos tener en cuenta y que nos ayudarán a que sea más saludable y equilibrada. Algunas recomendaciones podrían ser:

  • Consumir frutas y vegetales frescos y orgánicos en jugo o ensalada.
  • Consumir carnes, pescados y mariscos frescos de animales criados de forma ecológica y natural.
  • Consumir leche, quesos y derivados lácteos frescos, de animales alimentados de forma natural y orgánica y sin pasteurizar para que tengan todas sus propiedades.
  • Alejarse de los alimentos refinados y procesados industrialmente, cargados de harinas y grasas poco saludables, con conservantes y saborizantes artificiales.
  • Evitar azúcares refinados y edulcorantes artificiales, teniendo en cuenta que los mejores edulcorantes son la stevia, la miel y el sirope de palma o arce.
  • Consumir los alimentos que mejor se adaptan a nuestro metabolismo, teniendo en cuenta las combinaciones correctas y el orden o momento en que se consumen. Por ejemplo la sandia en la noche suele ser muy indigesta, en cambio puede ser un buen desayuno.
  • Comer conscientemente, masticando muy bien los alimentos y ensalibandolos antes de tragar, pues la primera digestión comienza en la boca.
  • Valorar en las tablas aquellos alimentos con un bajo indice glucémico para evitar inoportunas subidas de insulina en sangre y sus complicaciones.
  • Consumir abundante agua mineral alejada de las comidas para tener bien hidratado el organismo sin alterar las digestiones.
  • Consumir sobre todo grasas insaturadas y ricas en omega 3 u omega 9, que están en alimentos como el lino, la chia, aceite de oliva, aceite de lino, almendras, nueces, aguacate, aceitunas, y acompañando algunas carnes y peces.
  • Realizar ejercicio físico diario, aunque solo sean 10 minutos de ejercicios intensos en la mañana, o una caminata de 30 minutos a lo largo del día.

No podemos elaborar una dieta personalizada para cada lector, pero si no tienen mucho tiempo para realizar esta investigación que proponemos, podríamos explicarles en que consisten las diversas modalidades de dietas que ya existen si nos lo solicitan, comentando algunas de sus ventajas e inconvenientes.

Dejamos para un próximo artículo la información sobre los Macro-nutrientes más aconsejables por su poder nutritivo, efectos saludables, su capacidad terapéutica y adelgazante, para que puedan incluirlos en su particular Dieta Perfecta.

Imágenes por cortesía de Luis Cabrera y Santiago