¿Cuáles son las cremas que mejor funcionan para el rostro?

Deberemos conocer bien nuestro tipo de piel antes de aplicar cualquier crema, ya que es conveniente optar por una que se adapte a nuestras necesidades específicas y no una cualquiera

Las cremas para el rostro son uno de los “productos estrella” en cuanto a cosmética y belleza se refiere.

No obstante, además de por una cuestión estética, también se usan para cuidar la piel del paso del tiempo, la contaminación ambiental e incluso las consecuencias del estrés.

En este artículo te contaremos cuáles son las cremas más eficaces para la cara. Así lucirá perfecta en cualquier época del año.

Qué saber sobre las cremas para el rostro

Ya sea que uses cremas compradas en una tienda, recetadas por un dermatólogo o hechas por ti misma, debes tener en cuenta ciertas cuestiones:

1. No es lo mismo hidratante que humectante

Humectar cejas

Estas palabras se suelen usar como sinónimos, pero no significan lo mismo.

  • Una crema humectante tiene la capacidad para humedecer la piel del rostro a nivel superficial. Es aconsejada para mujeres de hasta 25 años.
  • Por el contrario, una crema hidratante tiene efectos más profundos y aporta frescura y luminosidad. Es recomendable para mayores de 25 años, cuando la dermis reduce su habilidad autorregeneradora.

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2. Si tienes piel grasa presta atención al alcohol de las cremas

Aquellas mujeres con mayor oleosidad en el rostro creen que no pueden usar cremas que contengas aceites esenciales. Sin embargo, la presencia de alcoholes en la fórmula puede aumentar la producción de granitos o comedones.

¿Por qué? Porque actúan como desecantes de la dermis y, cuando esto sucede, las glándulas sebáceas producen más lípidos y provocan obstrucciones.

3. Las cremas antiarrugas disimulan y atenúan

Las cremas antiarrugas disimulan y atenúan

No podemos esperar resultados mágicos en un pequeño pote o frasco. Las tan famosas “cremas antiarrugas” esconden los efectos del envejecimiento de la piel.

Aunque esto pueda parecer insuficiente, lo cierto es que, al mejorar la dermis en general y atenuar las líneas de expresión, aceptamos los resultados que ofrecen.

4. Algunas cremas pueden provocar alergia

Si bien están testadas o contienen ingredientes naturales, podemos ser alérgicas a uno o varios componentes.

La clave está en probar diferentes productos y analizar los efectos que tienen en nuestra piel.

  • Puedes por ejemplo colocar un poco en el dorso de la mano y esperar unos minutos.
  • Si no sientes ardor, picazón ni enrojecimiento es una buena señal de que no eres alérgica a esa crema.

5. El orden de los ingredientes debe cumplirse

crema para el rostro

Al preparar nuestras propias cremas caseras para el rostro (o cualquier otra parte del cuerpo) debemos seguir una receta.

Las cantidades de ingredientes y los pasos que se deben seguir no son azarosos, sino que tienen una razón. Esto se debe a que cada elemento reacciona diferente con los demás.

Por lo tanto si se explica que el aceite esencial debe ir al final… Añádelo al final.

En el caso de las cremas compradas también podemos analizar su composición en la etiqueta. No solo debemos fijarnos en qué componentes ofrece (y si somos alérgicos a alguno de ellos) sino también en los porcentajes.

Así es, ya que los ingredientes van de mayor a menor cantidad. El que está primero es el principal y se presenta en más proporción que el resto.

6. Conoce tu tipo de piel antes de usar una crema

Es fundamental saber cuáles son las características de la dermis del rostro antes de comprar o preparar una crema. La piel de la cara se puede clasificar en:

  • Seca
  • Mixta
  • Normal
  • Grasa
  • Sensible

Hay diferentes tipos de cremas según nuestro tipo de piel y las necesidades específicas.

Puedes consultar en una tienda de cosmética para que diagnostique tu dermis, aunque es mejor ir a un dermatólogo.

Eso sí, no hagas evaluaciones propias sin conocimiento ya que, por ejemplo, si la piel tiene brillo no siempre se debe a que es grasa o porque se encuentre reseca no significa que es de tipo seco.

La piel sensible puede ser grasa, seca o mixta.

7. Usa cremas nocturnas desde los 25 años

Rostro-mas-fino-y-delgado

Si aún no has llegado a esa edad recuerda comenzar con el hábito apenas llegues al cuarto de década. Si ya has pasado los 25 años, empieza lo antes posible.

Recuerda que a partir de ese momento la dermis necesita cuidados adicionales que van más allá de una humectación. Además, las cremas de noche potencian los efectos de cualquier tratamiento que realices en tu cara.

Ya que la piel se regenera durante el sueño, ayúdala con los ingredientes adecuados.

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8. La crema diurna debe contener protector solar

No importa si es verano o invierno: el sol siempre está presente (aunque sea entre las nubes) y puede dañar nuestra piel.

Una de las principales causas de aparición de manchas en el rostro es la exposición a los rayos UV sin protección. El envejecimiento prematuro y el melanoma son causados también por no proteger la piel.

Así pues, cualquier crema que elijamos debe contar con protector solar. Además te aconsejamos que uses sombreros o pañuelos los días demasiado soleados.

9. La mejor crema para la cara la decides tú

crema antiedad

Aunque a tu amiga, prima o vecina le haya funcionado una crema en particular eso nos significa que tendrá los mismos efectos en ti.

Los ingredientes o componentes pueden causarte alergias o bien no cumplir con el objetivo. Por ello siempre es mejor probar diferentes opciones hasta encontrar la más adecuada.

Consulta con un profesional para que determine tu tipo de piel y tus necesidades.