Señales de alerta y prevención de un derrame cerebral

La identificación de las señales de alerta y la prevención de un derrame cerebral son claves para impedir este evento que afecta a millones de personas.

El accidente cerebrovascular (ACV), ictus o derrame cerebral cada año afecta a cerca de 15 millones de personas en todo el mundo. Es la segunda causa de muerte a nivel mundial. Debido a estas estadísticas es necesario conocer las señales de alerta y, más importante, la prevención de un derrame cerebral.

La sangre es la responsable de transportar el oxígeno hacia el cerebro. El derrame cerebral se presenta cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia el cerebro. Ya sea por un bloqueo o ruptura en algún vaso sanguíneo del cerebro, sin esta no puede funcionar.

El derrame cerebral puede causar la muerte o graves secuelas por el daño que se produce en cualquiera de las áreas del cerebro afectado. La buena noticia es que muchos de los casos se pueden prevenir y detectar a tiempo para reducir los riesgos de que termine en trágicas consecuencias.

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¿Cómo detectar a tiempo un derrame cerebral?

Dolor de cabeza severo repentino es síntoma de derrame cerebral

La detección temprana de los síntomas de un accidente cerebrovascular es muy importante. Ya que el tiempo es determinante para evitar que los daños en el cerebro sean graves o mortales. Los signos que permiten alertarlo a tiempo suelen incluir:

  • Adormecimiento repentino o debilidad en alguna parte de nuestro rostro, pierna o brazo. Por lo general producido en una sola lateralidad del cuerpo.
  • Dificultad para hablar, entender o concentrarse.
  • Perdida de la coordinación motriz.
  • Repentinos mareos y dificultad para caminar.
  • Dolor de cabeza severo repentino sin ninguna causa.
  • Además pérdida de la visión en uno o ambos ojos.

La mayoría de los casos son de tipo isquémico, es decir, provocados por un coágulo de sangre o la obstrucción de una arteria que lleva sangre al cerebro. Unos pocos son hemorrágicos y se producen cuando los vasos sanguíneos se rompen, derramando sangre en el cerebro o alrededor de él.

La prevención de un derrame cerebral es quizá el mejor tratamiento. Por ello, es recomendable adoptar hábitos de vida más saludables y evitar aquellos que incrementan el riesgo.

Cómo es la prevención de un derrame cerebral

Aunque en algunos casos los accidentes cerebrovasculares no se pueden evitar y las señales aparecen de una forma acelerada, es mucho lo que se puede hacer a modo de prevención.

1. Conocer el estado de la presión arterial

Reducir la presión arterial es parte de la prevención de un derrame cerebral

La prevención de un derrame cerebral comienza por chequear tu tensión. La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo de derrame cerebral. 

Sufrir de presión arterial alta puede multiplicar por cuatro las probabilidades de desarrollar esta condición. Esta obliga al corazón y las arterias a hacer un esfuerzo mayor para poder transportar la sangre a todas las células del cerebro.

2. Realizar actividad física

El ejercicio es uno de los mejores hábitos para gozar de una buena salud cardiovascular. A través de este es posible fortalecer el corazón y mantener limpias las arterias para prevenir su obstrucción. Una caminata diaria de una hora es más que suficiente para que el sistema trabaje en óptimas condiciones.

3. Dejar de fumar

Este hábito es uno de los principales factores de riesgo de ACV, en especial cuando se inicia desde una edad temprana. Dejar de fumar es clave en la prevención de un derrame cerebral.

4. Conocer los niveles de colesterol

Conocer los niveles de colesterol es importante para la prevención de un derrame cerebral

El colesterol y el cigarrillo son causas potenciales de placa arteriosclerótica, lo que favorece la aparición de obstrucciones en las arterias que riegan el cerebro.

5. Bajar de peso

Sufrir de sobrepeso u obesidad eleva el riesgo de padecer problemas coronarios. Se recomienda bajar los kilos de más para disminuirlo. Con una dieta balanceada y ejercicio regular es posible lograrlo.

6. Evitar el estrés

Sufrir de estrés crónico físico y mental puede incrementar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular a lo largo de la vida. Es necesario evitar las situaciones de estrés y recurrir a métodos como la meditación para reducirlo.

7. Evitar la ira o emociones fuertes

La ira y otras emociones que generan tensión están asociadas con el mayor riesgo de ictus por las alteraciones que provocan en el corazón y el sistema nervioso. Tener un estado de ánimo tranquilo y positivo es la mejor forma de disminuir el riesgo y mantener a raya la presión arterial.

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8. Controlar la diabetes

Los problemas circulatorios relacionados con la diabetes tipo 2 pueden incrementar el riesgo de derrame. Además de otros problemas cardiovasculares comunes como la hipertensión.

9. Comer ácidos grasos omega 3

El consumo de ácidos grasos omega 3 está recomendado para disminuir el riesgo de ataques al corazón y derrames. Igualmente, al tratarse de una grasa saludable, previene la formación de placa en las venas cerebrales y mantiene un buen flujo de sangre. Además, contribuye a eliminar el colesterol malo (LDL) y los triglicéridos.

Recuerda que la prevención es el mejor tratamiento de cualquier enfermedad. Sin embargo, si tienes algún síntoma o sospecha de sufrir un derrame cerebral, busca ayuda o contacta con los servicios de emergencia.

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