Cuáles son los signos de insatisfacción en una relación

La insatisfacción en una relación puede llegar porque ambos miembros tienen expectativas diferentes de la misma. En tal caso es importante darse cuenta a tiempo y valorar si merece la pena seguir

¿Has analizado el incremento en las separaciones y divorcios de los últimos años?

Esta tendencia en alza puede preocuparnos, o bien ser el punto de partida para comprometernos con el otro y evitar que haya “vuelta atrás”.

En este artículo te contamos cuáles son los signos de insatisfacción en una relación para que los identifiques y trabajes para mejorar y evitarlos.

Insatisfacción en una relación: ¿qué la produce?

Insatisfacción en una relación

Desde que nacemos, los vínculos afectivos son muy importantes para el ser humano.

  • Un adulto que ha desarrollado un lazo seguro durante los primeros años de vida tiene más posibilidades de experimentar intimidad y comodidad en una relación de pareja.
  • También es importante tener en cuenta la autoimagen que cada uno de los implicados en el matrimonio tiene.

Esto significa que, si nos queremos a nosotros mismos, es más sencillo interactuar de forma positiva con el otro.

Por el contrario una autoevaluación negativa está ligada al rechazo, la dependencia y los celos enfermizos. Esto puede precipitar las rupturas y separaciones.

  • La mayoría de los problemas conyugales derivan de una “pérdida de libertad” por uno de los miembros. Este indica que no puede actuar como desea y que está cansado de tener que consensuar todo el tiempo.
  • Por otra parte, no podemos dejar de lado el proceso de idealización que todos experimentamos cuando comenzamos una relación.

En el momento en que esa visión de perfección por el otro se va reduciendo, es más probable que comiencen las peleas y la insatisfacción.

Ver también: 6 hábitos de las parejas satisfechas con su relación

Signos de insatisfacción en la pareja

Al comenzar una relación se habla de amor, de pasión y de conexión. Con el paso del tiempo, las palabras más usadas son compromiso, cariño y seguridad.

La insatisfacción en una pareja se puede desarrollar en cualquier etapa, pero sobre todo al dejar de lado la idealización o al vivir juntos.

Estos son algunos de los signos que demuestran que no estamos del todo satisfechos con nuestra relación.

Debemos ponernos en acción para evitar que estas pequeñas diferencias se conviertan en la causa de la separación.

No sentir el apoyo del otro

Uno de los “beneficios” más destacados de estar en pareja es sentirse apoyado y respaldado. Ya sea en el trabajo, en un proyecto personal, en el comienzo de una carrera o en cosas pequeñas, como cambiar los muebles de lugar o cortarse el cabello.

Esto no quiere decir que para sentirnos bien el otro debe decirnos a todo que “sí”, sino estar a nuestro lado cuando lo necesitamos.

Si últimamente tu pareja no te acompaña o no está presente en tus momentos importantes quizás ese sea el motivo de insatisfacción.

Discutir por nimiedades

Es verdad que cuando convivimos con alguien debemos amoldarnos para que el día a día sea más armónico y agradable. Sin embargo, cuando cualquier excusa es buena para discutir, ya no es tan bonito.

Hacer una montaña de un grano de arena es un signo de falta de satisfacción, ya que la pelea se usa como vía de escape para decir lo que sentimos. Para evitar esto es fundamental la comunicación.

Negarse a todo

Negarse a todo

Sin importar cual sea el plan, recibir un “no” como respuesta resulta agotador. Puede ser una invitación al cine, cenar con amigos, ir de vacaciones o comprar un coche nuevo.

La negación sistemática es una señal de alarma que no podemos dejar pasar.

No tener los mismos ideales de pareja

Si bien es saludable que cada uno tenga su opinión sobre los diferentes temas, hay uno en particular en el cuál es hasta peligroso pensar diferente: el ideal de relación.

Si uno quiere formar una familia y el otro no desea tener hijos, o si el futuro para uno reside en viajar por el mundo y para el otro establecerse en un mismo lugar, las cosas se complican.

Además, cuando ese ideal de pareja “choca” con la realidad y con lo que vemos no solo se traduce en insatisfacción, sino también en una percepción errónea del otro.

Nos convertimos en seres “cerrados”, malhumorados o irritados por todo lo que no encaje en nuestros valores.

Sentir que el otro no “aporta” nada a la relación

Sentir que el otro no

Cuando vamos atravesando las diferentes etapas de la pareja también cambiamos nuestros deseos y objetivos.

Sin embargo, puede que uno de los dos se haya quedado en el estadio anterior y esto ocasione insatisfacción.

Por ejemplo, si uno considera que ya es tiempo de formalizar y tener hijos y el otro sigue pensando que la vida de novios es mejor…

Si el otro no nos aporta nada es porque estamos en sintonías diferentes.

La evolución de la pareja es fundamental y tiene que ver con la complicidad, la confianza, el respeto y, por supuesto, el amor. Cuando algunos de estos pilares falla es muy difícil sentirse a gusto.

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El otro tiene demasiadas atribuciones

Tener atribuciones quiere decir llevar a cabo diferentes comportamientos para con el otro, sin darle la oportunidad de que elija o piense por sus propios medios.

Por ejemplo, decir qué ropa debe ponerse, qué comidas tiene que consumir o que trabajo aceptar.

La línea entre querer ayudar y entrometerse en la vida del otro es muy delgada y debemos prestar mucha atención.

Si alguien está insatisfecho con lo que tiene, buscará la manera de cambiarlo. ¿Cómo? A través del peinado, del atuendo o de las amistades que le rodean.

 

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