¿Cuáles son las bombillas más saludables?

Elena Martínez Blasco·
09 Abril, 2020
Abrir las cortina y las ventajas de la casa y de la oficina para aprovechar la luz natural es una buena opción para ahorrar energía eléctrica. Sin embargo, al llegar la noche o estar en un lugar oscuro se debe iluminar con ayuda de otra fuente de luz. Hay varios tipos de lámparas que podrían servir pero, ¿cuáles son las bombillas más saludables?
 

La iluminación es una necesidad antigua puesto a que no pueden hacerse determinadas actividades básicas sin ella. Desde una fogata en el bosque durante una acampada familiar hasta las bombillas que hoy se utilizan en la mayoría de los hogares. El mercado ofrece una variedad interesante de estas que pueden encontrarse en diferentes medidas, formas y colores.

Una característica de estas bombillas es el ahorro, pues gracias a los avances tecnológicos es posible hacerlo a largo plazo. Algunas de las que pueden encontrarse son las incandescentes, las de bajo consumo, las fluorescentes, las de amplio espectro, pero… ¿Cuales son las bombillas más saludables? A continuación, se habla sobre ello.

Luz natural

La luz natural es la que proviene del sol, no obstante, una fogata también es una fuente de luz natural de la misma manera que lo es un relámpago. Pero es la energía solar de donde se pueden obtener mejores beneficios, tanto para el hogar como para la salud.

 

Por ejemplo, al momento de despertar temprano en la mañana se pueden abrir las ventanas para iluminar la casa y hacer actividades como cocinar, usar el ordenador, leer o ayudar a los niños con las tareas. Para estos quehaceres la luz natural es una opción saludable.

Es favorable porque el cuerpo demanda de una exposición moderada a la luz del sol para poder generar vitamina D que, según esta información de Medline Plus, juega un papel importante en el sistemas nervioso, muscular e inmunitario.

Hacer uso de la luz natural o poder aprovechar de manera consciente los rayos del sol puede ayudar al cuerpo a absorber el calcio a través de producción de la vitamina D. La deficiencia de este nutriente puede producir osteoporosis en adultos y raquitismo en niños. Entonces, ¿Por qué no aprovechar una taza de té mientras se toman 10 o 15 minutos de sol en la mañana?

 

Bombillas incandescentes

Una bombilla incandescente es una bombilla eléctrica por la que pasa una corriente eléctrica a través de un hilo llamado filamento, el cual se calienta hasta volverse incandescente y de esta manera poder producir luz. Estas son las bombillas clásicas que hoy en día vienen siendo sustituidas por las de tecnología LED.

Este tipo de fuente de luz ha sido reemplazada por varias razones. Algunas son: el bajo rendimiento eléctrico, la poca eficiencia luminosa, las altas temperaturas a las que operan, la corta vida que se traduce en poco uso y que además  no permite una óptima distribución de alumbrado.

Pese a que pueden encontrarse algunos estudios sobre este tipo de bombillas que intentan justificar su uso, son más las casas, los centros comerciales, establecimientos, etc los que han venido sustituyendo estas bombillas por otras de más bajo consumo.

Bombillas de bajo consumo

Hablar de bombillas de bajo consumo es hablar de bombillas LED. Este tipo de tecnología ha venido a sustituir a las bombillas incandescentes tradicionales porque ofrece una capacidad de ahorro de energía más óptima.

 

Además, si su uso es consciente – lo cual depende de un factor humano – en poco tiempo podrían ayudar a reducir la contaminación lumínica que hasta ahora continúa siendo un reto. Esto podría ocurrir gracias a sus características de regulabilidad. Es decir, tienen un tiempo de vida más prolongado.

En este estudio realizado por el Comité Español de Iluminación se explica que estas bombillas han logrado utilizar el mecanismo para alumbrar de una mejor manera que se traduce como más beneficioso en el ahorro energético. Por ejemplo, el tipo de luz que generan y la temperatura que alcanzan al estar encendidas por varias horas.

Es decir, las bombillas de bajo consumo o de LED podrían ser una opción para contribuir a la disminución de consumo de energía eléctrica a la vez que se apoya que de manera directa a una iniciativa más ecológica que beneficia el medio ambiente, el planeta y por tanto, a todos los que vivimos en él.

Ver también: 10 maneras en que se desperdicia energía eléctrica

 

Las luces fluorescentes

Una de las ventajas que tienen las luces fluorescentes es el ahorro, ya que necesitan menos potencia para iluminar el mismo espacio y hasta con más luminosidad. Además, no malgastan energía en calor y son frías al tacto. Sumado a ello, tienen una durabilidad más extensa que las lámparas incandescentes tradicionales.

Podría decirse que cumplen con características similares a las bombillas LED. Sin embargo, no se recomiendan para espacios como habitaciones o la cocina porque su tiempo de uso disminuye a medida que se enciende y se apaga la luz. Son recomendables para espacios donde no se deba pisar el interruptor muchas veces al día.

Las velas

Las velas son una alternativa para iluminar algunas áreas de la casa, suelen ofrecer un toque de relax y vienen a ser una opción que permite ahorrar energía eléctrica. Pueden encontrarse varios tipos, desde las tradicionales velas blancas hasta las aromáticas con esencias como la canela y la vainilla.

 

En ocasiones son utilizadas como una fuente de iluminación en momentos especiales. Otros relacionan su uso con terapias de meditación, relajación y también las utilizan para hacer yoga. Sin importar la razón por las que se deseen utilizar, las velas vienen a ser una opción saludable que ayuda a ahorrar energía eléctrica.

Ver también: Ideas originales para hacer velas aromáticas de gel

¿Entonces…cuáles son las bombillas más saludables?

Lo primero a considerar es que hay momentos puntuales donde pueden usarse fuentes de luz como las velas, no siempre se pueden utilizar porque hay actividades que necesitan de una mejor iluminación. Por ejemplo, al momento de usar el ordenador no se recomienda hacerlo utilizando velas. En este caso se sugiere una lámpara que utilice alguna bombilla con tecnología LED. Son ahorradoras y no se calientan, son ideales para este tipo de trabajos.

 

Otro punto importante es considerar la contribución que se puede hacer al medio ambiente. Utilizar bombillas ahorradoras puede traducirse como un beneficio a largo plazo, tanto para el usuario como para el medio ambiente. Por otra parte, hacer actividades en el hogar o la oficina donde se pueda aprovechar la luz natural del sol es una opción saludable también.

Imágenes por cortesía de torres21, jnpoulos y James Bowe