¿Cuáles son las causas de cólicos en el embarazo?

Elena Martínez Blasco · 30 mayo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 24 mayo, 2019
Durante el embarazo, los cambios que irá sufriendo el cuerpo de la mujer hará que sea frecuente la aparición de cólicos y dolores abdominales.

Los cólicos en el embarazo pueden tener causas muy diferentes. Por eso, es muy importante prestar atención a la intensidad del dolor y a otros posibles síntomas que tengamos. No obstante, el médico será quién realizará las pruebas oportunas y el diagnóstico.

En este artículo repasamos cuáles son las causas de cólicos en el embarazo, tanto las más comunes como las más graves. Estas últimas pueden indicar desde un embarazo extrauterino hasta un parto prematuro.

Las causas de cólicos en el embarazo

1. Implantación del embrión

Para empezar, uno de los signos tempranos de embarazo son los cólicos que puede causar la implantación del embrión en el útero. Este tipo de dolores suelen durar de uno a dos días y son similares a los de la menstruación.

Estos cólicos aparecen incluso antes de la fecha prevista en que nos tenga que llegar el periodo en la parte baja del vientre. No obstante, pueden repetirse a medida que el bebé va creciendo por la presión que ejerce en el útero.

2. Gases y estreñimiento: cólicos en el embarazo

Mujer embarazada: Cólicos del embarazo
Los cambios fisiológicos que se producen durante el embarazo afectarán al ritmo digestivo, lo que puede causar cólicos y dolores abdominales.

Durante el embarazo ocurren muchos cambios fisiológicos, entre ellos, una digestión mucho más lenta. Esto provoca una mayor hinchazón y acumulación de gases, lo cual puede repercutir en un tipo de cólicos que no presentan gravedad.

Además, a medida que el útero va aumentando de tamaño durante la gestación, los intestinos se desplazan hacia arriba. Esto hace que el tránsito intestinal sea más lento y también pueda causar dolor.

3. Contracciones de Braxton Hicks

Las contracciones de Braxton Hicks son frecuentes en muchas embarazadas, sobre todo en el segundo y el tercer trimestre. Son esporádicas y no son indicativas de un parto inminente, sino más bien de una preparación del cuerpo para cuando llegue el momento.

Este tipo de contracciones son incómodas pero no dolorosas, aunque se pueden intensificar a medida que se acerca la fecha del parto. Las podemos reconocer porque son irregulares y no aumentan en frecuencia, sino que más bien disminuyen.

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4. Dolores de músculos y ligamentos

Dolor en el vientre durante el embarazo
La presencia de un embrión en el abdomen produce un estiramiento de ligamentos y músculos.

Como hemos comentado en el primer punto, los cólicos en el embarazo entre las semanas 16 y 20 pueden ser por la presión del bebé sobre músculos y ligamentos. En concreto, nos referimos a los calambres del ligamento redondo, el cual se encarga de sostener el útero. 

Más del 70 % de las embarazadas sienten este tipo de dolor agudo y punzante en la parte baja del abdomen. No obstante, en la mayoría de los casos suele ser una molestia leve que dura unos segundos o minutos sin riesgo para el bebé.

5. Relaciones sexuales

Las relaciones sexuales son seguras en la mayoría de los casos. No obstante, en algunos casos, el médico puede recomendar abstenerse, por ejemplo, por un embarazo de alto riesgo.

Sin embargo, debemos saber que también pueden darse algunas molestias tipo cólicos después de tener relaciones íntimas. En general, son leves y no presentan riesgos, pero si no desaparecen, deberemos consultar con el médico.

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Cólicos en el embarazo de riesgo

Embarazada
Existen casos de mayor gravedad, cuyos dolores pueden indicar una causa subyacente que requiere una atención médica inmediata.

Además de estas causas, que en la mayoría de casos no son graves, hay otras que sí presentan riesgos:

  • Embarazo extrauterino o ectópico: El óvulo se implanta fuera del útero, en general en una de las trompas de Falopio.
  • Aborto espontáneo: Algunos casos de cólicos fuertes acompañados de sangrado pueden indicar que ha habido un aborto espontáneo, pero no siempre es así. En este caso, la placenta se separa del útero y puede llegar a ser muy grave.
  • Preeclampsia: Este tipo de cólicos en el embarazo suelen situarse en la parte superior del abdomen. Además, la embarazada sufre hipertensión arterial y aparecen proteínas en la orina.
  • Infección de orina: Una de las maneras de detectarla es porque hay también dolor al orinar.
  • Desprendimiento de placenta: El tipo de cólico que indica el desprendimiento de placenta es intenso y no desaparece.
  • Parto prematuro: Se considera parto prematuro cuando sucede antes de las 37 semanas y conlleva una dilatación del cuello uterino.

Ahora ya conoces las causas más comunes de los cólicos en el embarazo, así como también aquellas que conllevan un mayor riesgo. No dudes en acudir al médico ante cualquier síntoma, en especial si no desaparece y va acompañado de otras molestias.

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